Lavavajillas de encimera Omicrono
Los expertos coinciden: "Un mini lavavajillas es ideal para cocinas pequeñas y consume menos agua que fregar a mano"
Si solo tenemos un hueco pequeño en la cocina, podemos instalar un mini lavavajillas para ahorrar en agua a largo plazo.
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Tener una cocina pequeña ya no es excusa para renunciar a la comodidad ni al ahorro. Antes, si nuestra vivienda no tenía el espacio suficiente para instalar un lavavajillas convencional de 60 o 45 cm de ancho, no teníamos más remedio que lavar los platos a mano.
Pero eso ha terminado. Recientemente, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha puesto el foco en un nuevo tipo de electrodoméstico, el mini lavavajillas, o lavavajillas de encimera, una alternativa compacta que está ganando adeptos por su capacidad de adaptarse a cualquier rincón y el ahorro económico que supone.
Estos pequeños electrodomésticos ocupan un volumen similar al de un microondas grande, con medidas que suelen rondar los 55 centímetros de ancho, 45 centímetros de alto y 50 centímetros de fondo.
La gran ventaja de estos aparatos radica en que pueden colocarse directamente sobre la encimera o en un estante (si aguanta el peso), facilitando las tareas de limpieza sin necesidad de realizar reformas ni cambiar los muebles de la cocina.
Existen dos modalidades principales de mini lavavajillas en el mercado que responden a distintas necesidades de uso. Por un lado, están los modelos tradicionales de sobremesa que cuentan con capacidad para hasta seis cubiertos que permiten fregar hasta sartenes medianas.
Estos modelos requieren conexión a la red de agua y al desagüe, aunque es posible usar el propio grifo del fregadero mediante unas gomas.
Por otra parte, también destacan los modelos portátiles sin toma de agua fija, los cuales incorporan un depósito interno de unos 5 litros que se llena de forma manual con una jarra antes de iniciar el lavado.
En estos últimos, el tubo de desagüe se puede dirigir directamente hacia el fregadero o a un cubo, necesitando únicamente un enchufe eléctrico para funcionar. Sin embargo, al ser más pequeños, apenas pueden lavar 2 o 3 cubiertos.
Más allá de la comodidad que aportan, el verdadero atractivo de estos aparatos se encuentra en las cifras de consumo, un apartado donde desmontan por completo la idea preconcebida de que lavar la vajilla a mano resulta más barato.
Lavavajillas de encimera Omicrono
Los expertos advierten que fregar de manera tradicional con el grifo abierto puede llegar a desperdiciar hasta 60 litros de agua por lavado. En contraste, un mini lavavajillas portátil con depósito gasta tan solo entre 5 y 6 litros de agua por cada ciclo completo.
Incluso en los modelos compactos con toma de agua y capacidad reducida, el gasto de agua apenas se sitúa entre los 7 y 8 litros por lavado.
El impacto positivo en el bolsillo también se nota en la factura eléctrica. Estos dispositivos registran un gasto energético de entre 0,6 kWh y 0,8 kWh por ciclo, especialmente si se activa el programa Eco.
Esta eficiencia permite recuperar la inversión inicial en poco tiempo, teniendo en cuenta que los precios de estos dispositivos oscilan habitualmente entre los 280 euros y los 380 euros según sus características y prestaciones. Sin embargo, si realmente queremos ahorrar debemos evitar los modelos con depósito, que son menos eficientes.
Por supuesto, los mini lavavajillas no son para todo el mundo. Si los ponemos en la encimera vamos a perder mucho espacio, algo especialmente doloroso si nuestra cocina ya es pequeña de por sí. Pero son una opción a tener en cuenta para ganar tiempo y dinero.