Mujer utiliza una freidora de aire
Los expertos coinciden: el único programa de la 'air fryer' que disparará tu factura de la luz este otoño si no estás atento
El modo de deshidratación multiplica el consumo eléctrico acumulado en comparación con el cocinado rápido por aire.
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La freidora de aire se ha consolidado como el electrodoméstico estrella en la mayoría de viviendas españolas. No obstante, hay que tener cuidado con el uso de ciertas funciones que incorporan especialmente los modelos más modernos, ya que puede revertir por completo este dos por uno.
Los técnicos en eficiencia energética y los expertos en electrodomésticos coinciden al señalar un programa concreto como el gran responsable de los picos imprevistos en el consumo eléctrico: el modo de deshidratación.
Aunque este ajuste está diseñado para deshidratar frutas y verduras o preparar cecina casera a temperaturas muy bajas, su verdadero impacto financiero radica en la duración del ciclo operativo.
A diferencia de los programas habituales de fritura por aire o horneado, que suelen requerir entre 15 y 30 minutos a temperaturas elevadas, el programa de deshidratado exige que la resistencia y el ventilador interno permanezcan encendidos de forma ininterrumpida durante ciclos que pueden durar hasta 12 horas.
Mantener un pequeño motor y un elemento calefactor encendidos durante media jornada de trabajo acaba generando un consumo en kilovatios por hora muy superior al que requeriría elaborar varios platos mediante ciclos de cocción convencionales.
Una freidora de aire Omicrono
Un fenómeno similar ocurre con las funciones de cocción lenta o mantenimiento de temperatura cuando se prolongan de forma innecesaria durante toda la tarde.
Al dejar la freidora encendida mientras se realizan otras tareas antes de cenar, el termostato activa la resistencia repetidamente para corregir las fugas de calor, sumando un gasto energético totalmente prescindible que invalida el ahorro logrado durante el cocinado principal.
Alternativas eficientes para el otoño
La clave del ahorro de la freidora de aire reside precisamente en la inmediatez y en la alta concentración de calor en periodos cortos de tiempo, por lo que desnaturalizar su modo de uso habitual termina por encarecer la factura de la luz de forma silenciosa.
Para evitar sorpresas en el recibo energético durante los meses más fríos, los especialistas recomiendan reservar la deshidratación para ocasiones puntuales o recurrir a métodos tradicionales de secado natural siempre que sea posible.
Asimismo, aprovechar al máximo la capacidad del cesto sin amontonar los alimentos y evitar abrir la cubeta constantemente durante la cocción garantizan que el electrodoméstico siga funcionando como el aliado perfecto para la economía del hogar.
Su reducido tamaño y la rapidez para cocinar alimentos permite ahorrar tiempo y reducir la factura energética en comparación con el horno tradicional. Sin embargo, utilizarlo sin el verdadero conocimiento puede engañar al usuario y disparar la factura energética.