Xi Jinping.

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China da una lección: convierte 5,56 millones de toneladas de residuos mineros en hierro al año con una tecnología pionera

La planta china convierte basura industrial en concentrado de alta pureza, un avance tecnológico que reducirá la dependencia de importaciones extranjeras.

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China ha dado un golpe sobre la mesa en la industria metalúrgica global al poner en marcha el mayor proyecto del mundo capaz de convertir residuos mineros desechados en concentrado de hierro de máxima calidad.

Lo que hasta hace poco se consideraba simple basura industrial, ahora representa un hito tecnológico sin precedentes que promete cambiar para siempre las reglas del juego en el mercado mundial del acero y blindar al país frente a las fluctuaciones del comercio exterior.

Ubicada en la ciudad de Anshan, en la provincia de Liaoning, esta mega instalación pionera ya opera de forma continua a plena capacidad.

Tras superar con éxito las pruebas oficiales de la Academia China de Ciencias, la planta ha demostrado su capacidad para procesar la asombrosa cifra de 5,56 millones de toneladas métricas de relaves y mineral de hierro refractario cada año a nivel industrial.

El impacto geopolítico y económico de esta innovación es monumental. Actualmente, China es el mayor consumidor mundial de mineral de hierro, devorando más de la mitad de las reservas globales, pero depende de proveedores extranjeros para cubrir más del 80% de sus necesidades.

Vista aérea de la mina de hierro de Zhulan en la provincia de Sichuan, China.

Vista aérea de la mina de hierro de Zhulan en la provincia de Sichuan, China. Interesting Engineering Omicrono

Aunque el país posee las cuartas mayores reservas del planeta, gran parte de su mineral local es de muy baja ley, lo que lo hacía económicamente inviable de procesar con las maquinarias convencionales.

Para desbloquear este enorme tesoro oculto, los investigadores del Instituto de Ingeniería de Procesos dedicaron más de dos décadas a perfeccionar un revolucionario método, según ha revelado el diario South China Morning Post (SCMP).

Este proceso, basado en la tostación magnetizante en lecho fluidizado, somete los minerales a un tostado térmico meticulosamente controlado que altera sus propiedades magnéticas.

Al potenciar el magnetismo de las partículas, los ingenieros logran separar el hierro útil de la roca con una precisión inaudita.

Los resultados de esta técnica resultan fascinantes para el sector. La tecnología permite coger relaves mineros con apenas un 11% de hierro y transformarlos en un concentrado premium con una ley de pureza del 65%.

Además de lograr una tasa de conversión del 98%, el proceso es un prodigio de la eficiencia energética: consume apenas 0,82 gigajulios por tonelada, lo que representa un 35% menos de gasto eléctrico que las alternativas tradicionales.

Esta primera instalación es solo la punta de lanza de un plan mucho mayor liderado por el gigante siderúrgico estatal Ansteel Group, que aspira a reprocesar hasta 24 millones de toneladas de residuos anuales.

Con estimaciones que apuntan a casi 40.000 millones de toneladas de mineral complejo acumulado por toda China, esta tecnología no solo limpia el impacto ambiental del país, sino que forja el camino definitivo hacia su soberanía industrial.