Un gato y un perro descansando
Microchip obligatorio para perros y gatos desde 2028: así cambia la Unión Europea la ley de mascotas
Bruselas creará una base de datos comunitaria para erradicar el abandono y prohibirá las técnicas de cría que pongan en peligro la salud animal
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La Unión Europea se prepara para un cambio sin precedentes en la protección de los animales de compañía. A partir de 2028, todos los perros y gatos que residan en los países miembros deberán contar de forma obligatoria con un microchip homologado de identificación.
Esta histórica medida, aprobada por una contundente mayoría de 558 votos en el Parlamento Europeo, busca unificar la legislación comunitaria, combatir el abandono de forma transfronteriza y asegurar una trazabilidad absoluta de las mascotas mediante un sistema de bases de datos totalmente interoperables entre los Estados miembros.
En el caso de España, el escenario actual ya se encuentra plenamente alineado con esta exigencia continental. La vigente Ley de Bienestar Animal estatal ya impone el registro obligatorio mediante microchip no solo para canes y felinos, sino también para hurones y conejos, canalizando la información a través de la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC).
Precio de castigo
Las autoridades recuerdan que obviar este registro está tipificado como una infracción grave que acarrea consecuencias financieras severas, con sanciones que oscilan entre los 10.000 y los 50.000 euros.
Sin embargo, el nuevo reglamento europeo de trazabilidad, que se aplicará de manera uniforme en todo el territorio de la Unión, va mucho más allá del rastreo digital. El texto legal introduce prohibiciones severas diseñadas para erradicar las dinámicas comerciales abusivas y el sufrimiento animal en el sector de la cría.
Entre las medidas más destacadas, la normativa prohíbe de manera categórica la cría endogámica entre ejemplares de una misma familia biológica, así como los procesos de selección genética orientados a sobredimensionar rasgos físicos que perjudiquen la salud o reduzcan la esperanza de vida de los ejemplares.
Así pues, la directiva ilegaliza de forma definitiva cualquier tipo de mutilación estética realizada con fines de exhibición, concursos o espectáculos de belleza. Del mismo modo, el uso de collares de púas quedará restringido únicamente a aquellos modelos que incorporen mecanismos de seguridad homologados para evitar lesiones.
Para los propietarios, este diminuto implante electrónico representa el mayor garante de seguridad de sus animales. Colocado de forma rápida y segura por profesionales del sector veterinario en el tejido subcutáneo, el chip almacena un código numérico exclusivo que asocia permanentemente al animal con su cuidador. Al carecer de baterías u otros componentes activos, no exige mantenimiento alguno y acompaña al animal durante toda su vida sin afectar a su bienestar.
En la práctica, esta tecnología no solo agiliza el retorno a casa de animales extraviados, sino que centraliza de manera eficiente su historial de vacunación y sigue siendo un requisito imprescindible para la expedición de pasaportes europeos y desplazamientos internacionales. Con esta ofensiva legal, Europa busca consolidar un modelo ético donde el bienestar de las mascotas deje de ser una cuestión de voluntad individual para convertirse en una norma colectiva de obligado cumplimiento.