Ahorro de energía n un televisor

Ahorro de energía n un televisor Samsung Omicrono

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Los expertos coinciden: el modo ahorro de energía de los televisores puede reducir su gasto hasta en un 33%

Los televisores actuales, mayormente inteligentes, gastan entre 40 y 200 vatios y su coste depende del tamaño, el tipo de panel y las horas de uso diario.

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El hogar español medio pasa entre 3 y 5 horas al día viendo la televisión o contenidos en streaming. Ese dato convierte a la tele en un electrodoméstico que merece la pena vigilar de cerca si se quiere recortar la factura de la luz.

Comparado con otros aparatos de la casa, como la secadora o el frigorífico, el televisor no es de los que más energía consume. Sin embargo, dentro del salón suele ser el mayor devorador de electricidad entre todos los dispositivos de ocio, sobre todo cuando la pantalla es grande.

La mayoría de los televisores consumen entre 40 y 200 vatios cuando están encendidos. La cifra exacta depende de varios factores que conviene tener en cuenta antes de sacar conclusiones.

El tipo de panel influye de forma notable en ese consumo. Las pantallas LED, OLED y QLED tienen niveles de eficiencia distintos, y las QLED suelen tirar de más potencia que las OLED.

La antigüedad del aparato también pesa en la ecuación. Los modelos más recientes tienden a ser más eficientes que los que llevan varios años funcionando en el salón.

El tamaño de la pantalla es otro de los factores clave. Cuanto más grande sea el televisor, más electricidad necesitará para funcionar.

Los ajustes de imagen tampoco son un detalle menor. El brillo y otras configuraciones de fábrica pueden disparar el gasto sin que el usuario se dé cuenta.

Por último está el uso que se le da al aparato. Cuantas más horas se pase encendido, mayor será el consumo acumulado a lo largo del mes.

Los televisores llevan una etiqueta de eficiencia energética que va de la A a la G. Muchos modelos se sitúan entre la E y la G, una calificación que se considera pobre para un electrodoméstico.

Interfaz de ahorro de energía en Samsung

Interfaz de ahorro de energía en Samsung Samsung Omicrono

Lo recomendable es apagar por completo cualquier aparato durante la noche. Si se queda enchufado, sigue tirando de la red eléctrica y sumando céntimos a la factura, y el televisor no es una excepción.

Los fabricantes han mejorado mucho la eficiencia del modo de espera en los últimos años. En los modelos más nuevos el consumo en standby suele quedarse por debajo de un vatio, así que dejarlo en ese modo ya no es tan grave como antes, aunque sigue siendo más eficiente apagarlo del todo.

Apagar el televisor cuando nadie lo está viendo es, con diferencia, lo que más reduce el gasto. Es un gesto simple que no cuesta nada y que marca la diferencia a fin de mes.

Bajar el brillo también ayuda, ya que de fábrica suele venir configurado más alto de lo necesario para un salón normal. Conviene además activar el sensor de luz ambiental, porque en una habitación oscura ese sensor ajusta el contraste de la imagen y reduce el consumo de forma automática.

Quien escuche la radio a través de la televisión debería activar la función de pantalla apagada para radio. Es una manera cómoda de disfrutar de la radio digital sin malgastar electricidad en una pantalla que nadie está mirando.

A la hora de comprar un televisor nuevo conviene pensar bien el tamaño y el tipo de panel. Una pantalla LCD de 32 pulgadas eficiente puede gastar la mitad que un modelo de plasma de 42 pulgadas, así que, en general, cuanto más pequeña sea la tele, más barata saldrá de mantener.

El modo de ahorro de energía es otra opción que merece la pena probar durante el día. Suele atenuar la retroiluminación y reducir el consumo hasta en un tercio, aunque de noche quizá haya que volver al modo normal para ver bien la imagen.

Para saber lo que cuesta usar cualquier aparato hay que seguir tres pasos muy sencillos. Primero se divide la potencia entre 1.000 para obtener los kilovatios que consume en una hora.

Después se multiplica esa cifra por las horas de uso diario para conocer el consumo total del periodo. El último paso consiste en multiplicar los kWh resultantes por el precio que se paga por unidad de electricidad.

Quien quiera un dato exacto sobre el gasto de su televisor puede recurrir a un enchufe inteligente. Estos dispositivos muestran en tiempo real, a través de la pantalla del móvil, cuánto está costando cada aparato conectado.