La nevera Horizon Collection de Haier.

La nevera Horizon Collection de Haier. Nacho Castañón Omicrono Berlín (Alemania)

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Los expertos en eficiencia energética alertan: "Abrir la puerta del frigorífico muchas veces al día aumenta la factura"

Pequeños gestos diarios en la cocina están disparando tu consumo eléctrico sin que te des cuenta: descubre los errores que debes evitar para empezar a ahorrar.

Más información: Ronald Rondón, técnico: "Los cajones del frigorífico no están ahí por casualidad, ayudan a conservar los alimentos"

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Abrir la nevera simplemente por aburrimiento para mirar qué hay dentro es una costumbre tan arraigada en nuestras casas que rara vez pensamos en sus consecuencias.

Sin embargo, detrás de este inofensivo acto se esconde una fuga constante de energía que los especialistas señalan como una de las grandes culpables de que paguemos de más a final de mes.

Según alertan los expertos en eficiencia energética, acciones aparentemente inofensivas en la cocina tienen un impacto directo y muy negativo en nuestro bolsillo.

De hecho, corregir estas rutinas diarias puede ser la clave definitiva para empezar a notar un ahorro real desde el primer día.

El frigorífico: un devorador de energía

El frigorífico es el corazón indiscutible de cualquier cocina y, a diferencia del resto de aparatos de la casa, trabaja las 24 horas del día sin interrupción.

Desde la compañía Haier, referente en grandes electrodomésticos, advierten que cualquier mal hábito con este equipo tiene un efecto multiplicador en la factura eléctrica.

¿Qué ocurre exactamente cuando abres la puerta repetidamente por aburrimiento o para pensar qué vas a comer?

Cada vez que realizas esta acción, el preciado aire frío se escapa y el interior del compartimento se inunda rápidamente de aire a temperatura ambiente.

Varias neveras Haier.

Varias neveras Haier. Nacho Castañón Omicrono Berlín (Alemania)

Exactamente lo mismo sucede si cometes el clásico error de introducir alimentos calientes, como pueden ser los restos de la comida recién cocinada que aún no han reposado, o si decides ubicar el aparato justo al lado de una fuente de calor intensa como el horno.

Al hacer esto, el compresor de la nevera se ve obligado a realizar un sobreesfuerzo continuo para recuperar la temperatura óptima de conservación.

El motor tiene que empezar a enfriar de nuevo prácticamente desde cero, disparando los picos de consumo de luz de manera drástica y totalmente innecesaria.

"Abrir el frigorífico más veces de las necesarias, elegir programas poco adecuados o posponer el mantenimiento de los electrodomésticos son gestos del día a día que parecen inofensivos, pero que pueden acabar notándose en la factura eléctrica", advierten los expertos en un comunicado.

Otros malos hábitos que encarecen tu recibo

Aunque el frigorífico es el principal sospechoso del gasto continuo, el análisis de los especialistas identifica otras rutinas muy interiorizadas que también engordan el recibo de forma silenciosa.

Por ejemplo, encender la lavadora o el lavavajillas a media carga por mera comodidad es un auténtico despilfarro. El aparato consume agua y energía, pero no rinde de manera eficiente al no aprovechar toda su capacidad operativa.

Por otro lado, abusar del horno convencional es otro error frecuente que pagamos muy caro.

Precalentarlo mucho antes de meter la comida o abrir la puerta constantemente para comprobar el estado de una receta provoca fugas térmicas. Esto obliga al sistema a trabajar el doble para recuperar los grados perdidos en cuestión de segundos.

A todo esto se suma el descuido del mantenimiento básico.

Un filtro que necesita limpieza urgente o una junta de goma desgastada en la puerta son detalles casi invisibles que impiden que los electrodomésticos funcionen correctamente, forzándolos a gastar mucha más energía para ofrecer el mismo resultado.

La conectividad como aliada para el ahorro

Afortunadamente, la solución no consiste en renunciar al confort diario, sino en utilizar la tecnología moderna a nuestro favor.

Aprovechar las herramientas de conectividad que integran los electrodomésticos actuales permite, entre otras ventajas, automatizar ciclos o adaptar el funcionamiento a la tarifa eléctrica más barata del día.

Además, estas aplicaciones inteligentes envían notificaciones de mantenimiento directamente al móvil, ayudando a prevenir averías y consumos excesivos.