Montaje con un equipo de aire acondicionado Omicrono
José María, profesional de climatización: "Yo bajo el aire antes de llegar a 26 grados y cuando llego no lo apago nunca"
Un error muy común en el uso del aire acondicionado consiste en pensar que vamos a gastar más si lo tenemos puesto todo el tiempo.
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El uso del aire acondicionado se ha disparado en España en los últimos meses, y con razón. Pero eso ha llevado a mucha gente a intentar contener el gasto de electricidad, apagando y encendiendo el sistema a lo largo del día.
Sin embargo, los expertos y profesionales están de acuerdo en que eso es un error, como han explicado José María Rey, gerente de la empresa Suroclima Instalaciones con 19 años de experiencia en el sector, y Alejandro Hellín, instalador de conductos con Hevi Climatización, en el podcast Sector Oficios.
Además de hablar de la situación del sector de la climatización y de sus experiencias personales, estos profesionales hablaron en detalle sobre la manera en la que ellos usan los sistemas de climatización en sus casas, y sus palabras pueden abrir los ojos a mucha gente.
Como explicó Rey, la práctica de apagar el sistema de aire acondicionado al salir de casa es contraproducente, porque cuando llegamos, el hogar está muy caliente y lo primero que queremos es reducir la temperatura lo antes posible, poniendo el aire lo más bajo posible.
Sin embargo, resulta que eso gasta más que simplemente dejar el aire puesto todo el día. Los sistemas de climatización modernos funcionan mediante compresión inverter, una tecnología que regula la potencia en función de la demanda en vez de trabajar a un ritmo fijo como hacían antes.
Como indica Rey, "Si tienes 30 ºC y le pides 16 ºC, lo que está buscando es ese diferencial, así que lo que va a hacer es arrancar el compresor e irse a su máxima etapa [...] Ese es el problema de por qué consume un equipo.".
Simplemente viendo la pegatina del equipo podemos ver la potencia máxima, que será la que use cuando la diferencia de temperatura ambiental y la seleccionada es demasiado grande; en algunos casos pueden ser 1.500 o 1.800 W.
Por eso, Rey opta por otra estrategia para mantener el confort en casa: "Tengo la casa a 27 grados, y cuando voy a llegar, una hora antes lo bajo a 26 o 25 grados. Cuando llego tengo la casa estupendamente y no lo apago nunca".
La explicación es que estas pequeñas variaciones en temperatura apenas representan un trabajo para el compresor, que entra en modo estándar donde puede consumir 800 W y luego mantener esa temperatura trabajando lo mínimo posible.
Controla el aire desde fuera de casa
Esto también refleja la importancia de las nuevas tecnologías inteligentes. Muchos sistemas de climatización cuentan con control remoto, que permite ajustar la temperatura incluso si no estamos en casa.
Por eso, el truco es mantener la casa a una temperatura algo más baja que la de fuera, y cuando salgamos del trabajo y vayamos a volver, usar el smartphone y la app oficial para reducir la temperatura a un nivel de confort.
El modo ECO que tienen la mayoría de los equipos también es una herramienta muy interesante para ahorrar dinero, porque "funciona trabajando en el menor consumo posible, amoldando la temperatura que hay en el ambiente a la temperatura consignada para que trabaje a la menor velocidad y menor consumo" según Rey.
El modo Turbo, en cambio, es todo lo contrario, "es como poner el aire a 16 ºC", y deberíamos evitarlo a toda costa si nuestra prioridad es ahorrar en el consumo eléctrico.