Técnico de aire acondicionado trabajando

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Está en vigor: multas de hasta 600 euros para los vecinos que no registren la instalación de sus aires acondicionados

Instalar aire acondicionado de más de 4,5 kW sin registrarlo ante Industria puede acarrear multas de cientos de euros hasta 20.000.

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El calor ha disparado la venta de equipos de climatización en España en los últimos años. Pero muchos propietarios instalan su aparato sin saber que la ley les obliga a registrarlo si supera cierta potencia.

La normativa que regula esta obligación es el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, conocido como RITE. Este reglamento fija los requisitos técnicos que debe cumplir cualquier instalación de climatización en una vivienda.

El límite que marca la diferencia está en los 5 kW de potencia térmica nominal. Por debajo de esa cifra no es obligatorio hacer ningún trámite, aunque el resto de exigencias del RITE siguen siendo aplicables igualmente.

Entre los 5 y los 70 kW térmicos, la instalación exige presentar una memoria técnica ante el organismo de Industria correspondiente. Es decir, no basta con enchufar el equipo y olvidarse del papeleo.

Muchos particulares creen que un solo split para el salón no llega a ese umbral. Lo habitual es que un split individual para una habitación o un salón se mueva entre 2,5 y 3,5 kW, mientras que los multisplit de dos unidades rondan los 4 o 5 kW.

El problema aparece cuando se suman varias unidades en la misma vivienda o edificio. Si en un mismo inmueble hay varios generadores de frío o calor, la potencia se calcula sumando la de todos ellos para determinar qué documentación técnica hace falta.

Esto significa que una casa con dos o tres splits puede superar los 5 kW sin que el propietario se dé cuenta. Ese exceso obliga a legalizar toda la instalación, no solo la unidad que más consume.

Técnico de aire acondicionado

Técnico de aire acondicionado iStock Omicrono

El documento que certifica esta legalización se conoce popularmente como boletín, aunque en realidad es un trámite más completo. El cumplimiento del RITE exige que toda instalación superior a 5 kW vaya acompañada de un boletín técnico registrado ante Industria.

Por eso también es obligatorio contar con un instalador acreditado. La instalación de un sistema de climatización siempre ha requerido de un profesional autorizado, precisamente para poder emitir ese boletín.

Muchos propietarios se preguntan qué pasa si nunca dan de alta su equipo. La respuesta corta es que, aunque hoy no pase nada de forma inmediata, la instalación queda sin regularizar de forma permanente.

Esa falta de regularización puede salir cara en el momento menos pensado. Si la instalación es igual o superior a 5 kW se debe presentar la memoria técnica y abonar las tasas correspondientes, algo que muchos instaladores no informan al cliente.

El coste de legalizar a posteriori no es simbólico. Incluso en equipos de menos de 5 kW, algunos gestores cobran el trámite del boletín en torno a los 300 euros.

Pero el verdadero riesgo económico llega si la Administración detecta la irregularidad. Los incumplimientos administrativos o de documentación pueden derivar en multas de hasta 600 euros por deficiencias administrativas y burocráticas.

La cifra puede dispararse en los casos más graves. Cuando se detecta una manipulación indebida de gases fluorados o un incumplimiento serio de la normativa, las sanciones pueden llegar hasta los 20.000 euros.

Esta cuantía tan elevada no es exclusiva de un solo texto legal. El incumplimiento de la ley que regula estas instalaciones puede acarrear multas de hasta 20.000 euros, según recogen distintas fuentes especializadas en consumo.

La razón de sanciones tan altas no es solo administrativa. La normativa busca garantizar que la instalación la realicen profesionales habilitados con certificación para manipular gases fluorados, evitando fugas y riesgos de seguridad.

Un montaje defectuoso no solo es un problema de papeles. Un sistema mal instalado resulta peligroso, ya que puede causar problemas de seguridad e incluso daños a la propiedad.

Además del RITE, existe otra capa normativa que muchos propietarios ignoran. En la mayoría de comunidades de vecinos existen reglas internas que regulan el montaje de aparatos de aire acondicionado.

Por eso conviene mirar más allá de la potencia del equipo antes de instalarlo. Es recomendable consultar siempre a la junta de vecinos antes de proceder con la instalación para evitar sanciones adicionales.

El mantenimiento periódico tampoco es opcional una vez instalado el equipo. El RITE exige revisiones periódicas de los sistemas de climatización para garantizar su buen funcionamiento y evitar sanciones.