Una de las fotografías tomadas con las nuevas cámaras con IA Omicrono
Cataluña cambia las normas: sus nuevas cámaras con IA ya han cazado a miles de conductores usando el móvil
El nuevo sistema de detección de infracciones al volante ha sido probado en un programa piloto que ha tenido gran éxito en 'cazar' a los conductores.
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Las distracciones al volante siguen siendo uno de los grandes causantes de accidentes de tráfico en España, representando nada menos que un 25% de los siniestro en España, según datos de la DGT.
Ahora, el Servei Català de Trànsit (SCT) ha probado un novedoso sistema de radares móviles equipados con visión computacional e inteligencia artificial que buscan acabar de raíz con este problema.
El programa piloto se ha llevado a cabo en dos de las vías con mayor volumen de tráfico en Cataluña, la autovía A-2 y la autopista AP-7, ofreciendo unos resultados sorprendentes que ponen de manifiesto el verdadero alcance de estas prácticas inseguras.
El nuevo dispositivo tecnológico se monta sobre remolques portátiles dotados con un mástil que alcanza los 7 metros de altura. En la parte superior se instalan dos cámaras de alta definición que capturan imágenes del interior de cada habitáculo a medida que los coches se aproximan.
La primera cámara enfoca a larga distancia para realizar una toma frontal del vehículo, mientras que la segunda se sitúa en un plano cenital, es decir, apuntando desde arriba. Esta disposición vertical permite observar zonas que suelen quedar ocultas a la vista desde la situación habitual de las cámaras de velocidad, como las manos del conductor o el espacio sobre sus piernas.
El flujo de imágenes captado por las cámaras pasa directamente por un algoritmo de inteligencia artificial entrenado para identificar patrones específicos relacionados con las distracciones al volante.
En concreto, la herramienta analiza si la persona al volante sostiene un teléfono, si lo consulta en el regazo o si alguno de los ocupantes delanteros no lleva abrochado el cinturón de seguridad.
Un detalle muy importante es que, por el momento, este sistema no está siendo usado para sancionar de manera automática a los conductores. En vez de eso, este programa piloto se ha organizado para mejorar la precisión y evitar falsos positivos, de cara a una futura implementación.
Los casos que se consideran sospechosos, son enviados a una central donde técnicos humanos verifican de manera manual las fotografías tomadas por el sistema antes de confirmar que se ha producido una infracción, de esta manera entrenando al sistema para que sea más fiable en el futuro.
Los datos registrados durante los meses de junio y julio reflejan un volumen notable de infracciones, que no se hubieran registrado de otra manera con cámaras convencionales.
El remolque con cámaras que usan IA Omicrono
El sistema de IA ha detectado a más de 8.500 conductores usando el teléfono móvil mientras conducían; en tramos como la A-2 a la altura de Cornellà de Llobregat, el porcentaje de conductores distraídos ha alcanzado nada menos que el 5%, es decir, 1 de cada 20 estaba prestando atención a una pantalla en vez de a la carretera.
Los resultados también revelan las prácticas más habituales entre los conductores; la mitad de los infractores sostenía el móvil directamente con la mano, mientras que la otra mitad lo tenía apoyado entre las piernas, posiblemente para esquivar la detección de las cámaras de tráfico.
Sin embargo, Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit, ha advertido que ese método es el más peligroso, incluso más que llevar el móvil en la mano, "porque se aparta la mirada de la carretera aún más tiempo".
Además de detectar el uso del móvil, el sistema también es capaz de encontrar conductores y pasajeros que no usan el cinturón; durante el mismo periodo, se registraron 4.500 ocupantes que o bien no tenían el cinturón puesto, o lo tenían mal colocado.
El programa piloto también ha servido para comprender mejor los hábitos de los conductores infractores. Por ejemplo, se detectaron más infracciones de uso de teléfono móvil durante las jornadas laborales, mientras que las relacionadas con el cinturón eran más habituales durante las noches de fin de semana.
Por el momento, esta prueba ha tenido un carácter puramente evaluativo y no se ha emitido ninguna multa a los conductores fotografiados; sin embargo, tras comprobar el rendimiento del algoritmo, el SCT prevé incorporar esta tecnología de forma definitiva en el próximo Plan de Seguridad Vial 2027-2029.