Vista aérea de un centro de datos en operación.

Vista aérea de un centro de datos en operación. Navex Consulting Omicrono

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Miguel Angel Ferrer, agricultor: "ahorramos un 50% del agua de riego gracias al análisis de datos y la inteligencia artificial”

La apuesta de Amazon por los centros de datos en España está ayudando a muchos agricultores y empresarios a mejorar su trabajo.

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Amazon anunció en el Mobile World Congress de Barcelona una inversión de 33.700 millones de euros en España. La cifra está destinada a ampliar la infraestructura de centros de datos y a reforzar las capacidades de computación en la nube e inteligencia artificial en toda Europa.

El anuncio supone sumar 18.000 millones de euros a los 15.700 millones que la compañía ya había comprometido en 2024. Con este nuevo paquete, la apuesta total por España se convierte en la mayor inversión tecnológica de Amazon en el país hasta la fecha.

El proyecto se concentra en la región de Amazon Web Services en Aragón. Según los cálculos de la compañía, aportará 31.700 millones de euros al PIB español hasta 2035.

Todos estos anuncios e infraestructura tienen una cara menos amable, que es la del gasto de energía y agua en las regiones en las que se asientan. En materia energética, Amazon aspira a ser neutra en emisiones de carbono en 2040. Para lograrlo, invierte en un centenar de proyectos solares y eólicos en España, entre ellos 7 nuevos parques solares.

La gestión del agua es otro de los ejes del plan. AWS quiere devolver más agua de la que consume en sus operaciones directas antes de 2030, y en 2024 ya había alcanzado el 53% de ese objetivo.

En Aragón, la empresa respalda cinco proyectos hídricos con una inversión de 17,2 millones de euros. Entre ellos se incluyen la detección de fugas en tuberías antiguas y la mejora de un sistema de gestión de inundaciones en Zaragoza.

Miguel Ángel Ferrer, director agrícola de Finca El Forado, ha explicado cómo el riego inteligente basado en tecnología de AWS ha cambiado la gestión del agua en su explotación. Según sus datos, el ahorro anual ronda el 50% del consumo habitual.

Y no es el único caso. La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE) ha señalado que herramientas de IA como ChatGPT y Copilot ya facilitan la gestión administrativa en las comunidades de regantes, liberando tiempo y recursos para centrarse en la optimización del riego y la sostenibilidad.

Además, a través de proyectos europeos como Life Triplet, ya se está utilizando el Big Data para la aplicación inteligente del agua y los nutrientes en el regadío. Estas medidas permiten ahorros de hasta un 10% de agua en el conjunto del sistema de riego español.

Sistema de riego

Sistema de riego Methi SOMÇAĞ Omicrono

Un caso especialmente destacado es el desarrollado en Andalucía por investigadores de la Universidad de Sevilla, la Universidad Loyola y los regantes de Feragua. En este proyecto, gracias a sensores instalados en las explotaciones agrarias, es posible saber qué cantidad de agua necesitan cultivos como tomates, lechugas o cebollas y durante cuánto tiempo hay que regarlos.

El equipo fue incluso más allá al determinar los litros mínimos de agua suficientes para producir las verduras sin que sufran ningún daño, lo que se conoce como riego deficitario. El resultado es un ahorro de hasta un 40% de agua frente a las formas tradicionales de riego, una cifra muy superior a la media general del sector.

Más allá de casos concretos, el funcionamiento técnico de estos sistemas se apoya en varios pilares. Mediante el análisis de datos históricos y en tiempo real, la IA puede predecir la demanda de agua para riego, permitiendo una planificación más precisa del suministro hídrico.

Los algoritmos ajustan automáticamente el caudal en función de la humedad del suelo, el estado del cultivo y el índice de vegetación, y también analizan imágenes satelitales para detectar anomalías que puedan indicar estrés hídrico.

Esta tecnología no está reservada solo a grandes explotaciones. Los sensores de humedad y temperatura del suelo combinados con algoritmos avanzados permiten automatizar el riego para emplear solo el agua necesaria en el momento adecuado, con opciones de control remoto y programación personalizada, al alcance también de pequeñas explotaciones y agricultores autónomos.