La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Ya es oficial: el Gobierno multa con hasta 200.000 euros por las apps del trabajo en el móvil personal durante vacaciones
La ley española establece el derecho a la desconexión digital, algo especialmente importante durante el periodo de vacaciones.
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Con la llegada del mes de agosto, muchos trabajadores acaban de empezar sus vacaciones, y muchos lo hacen aún con las herramientas que usan en el trabajo instaladas en sus dispositivos personales.
Desde aplicaciones de mensajería hasta el correo electrónico corporativo, a plataformas como Teams y Slack, terminan conviviendo en el mismo dispositivo que nuestras fotos personales, redes sociales y otras aplicaciones de uso personal.
Como resultado, es cada vez más difícil distinguir entre la vida profesional y la privada, algo especialmente notable durante los periodos de vacaciones o los fines de semana.
Sin embargo, la legislación española es muy clara en que esa separación debe ser completa, y organizaciones como el Organismo Estatal de Inspección de Trabajo y Seguridad Social (OEITSS) y la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya han impuesto elevadas sanciones en casos en los que no se ha cumplido.
El derecho a la desconexión digital está amparado en España por el artículo 88 de la Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales, así como por el artículo 20 bis del Estatuto de los Trabajadores.
Estas normativas establecen de forma clara que el empleado no tiene la obligación de responder a comunicaciones profesionales fuera de su horario laboral ni durante sus días de descanso.
A pesar de esta cobertura legal, el cumplimiento diario sigue siendo algo complejo. Según una encuesta del 2025 sobre desconexión digital, 6 de cada 10 trabajadores en España admitieron responder llamadas, correos o mensajes del trabajo fuera de su jornada laboral.
Incluso si la empresa establece prácticas que fomentan la desconexión, en la práctica los trabajadores sufren la presión (ya sea de la compañía o del propio empleado) de tener que responder cuando sienten que son necesarios.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que Inspección de Trabajo vigila con atención el incumplimiento de estos descansos. De acuerdo con la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, interferir en las vacaciones o en los periodos de descanso mediante mensajes o llamadas se clasifica como una infracción grave.
Las sanciones económicas estipuladas para las empresas van desde los 751 euros en su grado mínimo hasta los 7.500 euros en su grado máximo por cada trabajador afectado.
Además, si la falta de desconexión provoca cuadros de estrés o ansiedad derivados de la presión por responder fuera de horario, el caso puede derivar en una falta contra la prevención de riesgos laborales, donde las multas económicas pueden ser significativamente más severas.
Grandes multas de la AEPD
A eso hay que sumar que la AEPD ha endurecido su postura respecto al uso obligatorio del teléfono móvil privado para asuntos laborales, ya que obligar a un trabajador a instalar aplicaciones corporativas en su dispositivo personal viola el principio de minimización de datos del Reglamento General de Protección de Datos.
De hecho, el pasado mes de mayo la AEPD sancionó con 200.000 euros a Ares Capital por exigir la descarga de aplicaciones en los teléfonos privados de sus empleados que podían vulnerar su privacidad.
Estas apps exigían acceso a permisos excesivos en el móvil, como la geolocalización precisa, el acceso a las fotografías y vídeos del móvil, las grabaciones de audio y otra información personal, sin justificación adecuada.
Incluso si la app en cuestión no es usada exclusivamente para el trabajo, puede haber sanciones si se usa en periodo vacacional. El año pasado, la AEPD impuso una multa de 70.000 euros por haber incluido a una trabajadora en un grupo de WhatsApp corporativo mientras estaba de vacaciones.
Para evitar estas penalizaciones, las empresas deben implantar protocolos internos claros que regulen el uso de estas tecnologías. La vía más segura para evitar infracciones de privacidad y laborales consiste en proporcionar dispositivos corporativos específicos y garantizar que las comunicaciones profesionales se detengan por completo al comenzar los periodos vacacionales.