El primer ministro portugués, Luís Montenegro.

El primer ministro portugués, Luís Montenegro. Reuters Reuters

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Portugal da una lección a España: generará 43,2 millones de litros de agua potable al día utilizando dos tuberías marinas

Portugal destina más de 107 millones de € a sumergir dos conductos 2 km mar adentro para captar caudal atlántico, desalarlo y permitir el consumo humano.

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Frente a las graves sequías del verano, Portugal está liderando una respuesta técnica verdaderamente rompedora para blindar sus reservas. Buscando obtener 43,2 millones de litros dulces, han decidido sumergir dos colosales conductos submarinos, iniciando así un proyecto fascinante.

Tal como desgrana el medio CPG, este despliegue supone un hito constructivo que transformará por completo los recursos hídricos meridionales portugueses. El auténtico corazón de este mecanismo se basa en anclar un par de descomunales recolectores bajo el agua, ubicándolos a dos kilómetros exactos de la costa.

Desde dicho punto estratégico, ubicado en alta mar, absorberán ininterrumpidamente todo el caudal necesario. Posteriormente, esas mismas canalizaciones guiarán todo ese volumen salado hasta las costas, donde entrará directamente en una vanguardista planta potabilizadora terrestre equipada con la tecnología más avanzada disponible actualmente para abastecer a la población del país vecino con total eficacia.

El diseño del proyecto ha sido planificado meticulosamente para minimizar el impacto visual en una zona con una altísima actividad turística. Por ello, la mayor parte de la infraestructura permanecerá completamente invisible para residentes y visitantes, ya que los sistemas de transporte y bombeo estarán enterrados o sumergidos en el lecho marino.

Las dos tomas de agua en alta mar contarán con un avanzado mecanismo de rejillas protectoras, diseñadas específicamente para bloquear materiales de gran tamaño y proteger la biodiversidad marina, garantizando al mismo tiempo un canal de entrada limpio hacia la estructura terrestre. Una vez en la estación, el agua salada se someterá a un riguroso proceso de desalinización y filtrado antes de ser integrada con total seguridad en la red de distribución pública.

La tubería gigante que ha instalado Portugal para desalinizar el agua del mar.

La tubería gigante que ha instalado Portugal para desalinizar el agua del mar. Petroleoegas Omicrono

En su primera fase de operación, la planta alcanzará una capacidad inicial de 500 litros por segundo, lo que se traduce de forma exacta en los 43,2 millones de litros de agua potable al día (unos 16 millones de metros cúbicos anuales).

No obstante, previendo un empeoramiento de las condiciones climáticas y el aumento del consumo estacional, la instalación ya nace preparada para una futura ampliación tecnológica que elevará su rendimiento hasta los 750 litros por segundo, alcanzando una producción máxima de 64,8 millones de litros diarios.

Este despliegue técnico, desarrollado bajo el Sistema de Desalinización de la Región del Algarve por la entidad Águas do Algarve, cuenta con una inversión estimada de 107,9 millones de euros, financiada de forma directa a través del Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR).

Aunque la infraestructura se consolidará como un recurso estratégico vital cuando entre en funcionamiento en 2028, el proyecto también afronta debates locales.

Diversos sectores pesqueros y organizaciones ecologistas han exigido una supervisión rigurosa de los impactos ambientales, especialmente en lo relativo a la liberación de la salmuera, el residuo salino resultante del proceso de desalinización.

Para solucionar este desafío, el proyecto incorpora un emisario submarino encargado de realizar una descarga controlada y autorizada en el océano.

Además, el gobierno portugués ha creado un grupo de seguimiento multidisciplinar para monitorizar cada fase. Con esta monumental obra, Portugal consolida una alternativa tecnológica que marca el camino de la resiliencia hídrica en Europa.