Mohamed VI en uno de sus últimos actos públicos.

Mohamed VI en uno de sus últimos actos públicos. Gtres Gtres

Omicrono

Marruecos da una lección a España: así sustituye el aire acondicionado en verano con arquitectura y agua inteligente

El país vecino fusiona la arquitectura tradicional con inteligencia artificial para combatir el calor extremo, creando ciudades libres de aire acondicionado.

Más información: Marruecos se aliaría con Portugal: construirían un túnel submarino de 800 millones de euros para unir ambos países

Nacho Castañón
Publicada

El debate sobre cómo sobrevivir a las olas de calor extremo sin arruinarse en la factura de la luz ha encontrado una respuesta al otro lado del Estrecho. En este contexto de emergencia climática, Marruecos da una valiosa lección a España sobre cómo afrontar el calentamiento urbano.

Mientras nuestro país sigue apostando masivamente por sistemas de refrigeración mecánicos que saturan la red eléctrica y recalientan el exterior de las ciudades, la nación vecina ha dado un giro radical a sus políticas. El país norteafricano implementa una ambiciosa estrategia que rescata la arquitectura tradicional y la combina con la última tecnología para combatir veranos que ya superan con facilidad los 40 °C.

La clave de este modelo radica en una adaptación climática pasiva que deja a un lado la dependencia absoluta del aire acondicionado. En lugar de enfriar los interiores a costa de expulsar más calor a la calle, el gobierno marroquí recupera normativas de construcción basadas en materiales ancestrales como el adobe y el tapial.

Estos componentes, sumados a diseños arquitectónicos de muros gruesos y patios interiores característicos de las antiguas medinas, permiten regular la temperatura de los hogares de forma natural, demostrando que el progreso no siempre exige un mayor consumo energético.

Paralelamente, el nuevo urbanismo marroquí otorga un protagonismo absoluto a la creación de sombra y al desarrollo de corredores verdes en las zonas más densas. Ciudades emblemáticas como Marrakech y Agadir ya están transformando sus espacios públicos mediante una reforestación masiva con especies nativas.

Marruecos lucha contra la sequía.

Marruecos lucha contra la sequía. Freepik

Mercados enteros y paradas de autobús se cubren de vegetación con el objetivo de reducir drásticamente el efecto de isla de calor sobre el asfalto, permitiendo que las calles respiren y ofreciendo un alivio térmico real a los ciudadanos en los meses más duros del estío.

A esta revolución arquitectónica se suma el concepto de agua inteligente, un sistema de gestión que utiliza la inteligencia artificial (IA) y la digitalización para maximizar un recurso crítico en plena crisis por sequía.

Mediante tecnologías de vanguardia, las nuevas infraestructuras optimizan el riego estratégico empleando exclusivamente aguas residuales debidamente tratadas para mantener la humedad ambiental.

Además, se están sustituyendo los pavimentos convencionales por suelos permeables que retienen el agua y evitan que el terreno acumule calor durante el día, refrescando el entorno urbano de manera mucho más eficiente.

Este enfoque innovador ha comenzado a captar el interés de la comunidad internacional y de inversores europeos, que ven en Marruecos un laboratorio urbano idóneo para el sur del Mediterráneo. Al sustituir el consumo eléctrico desmedido por la autosuficiencia de los ecosistemas locales, el país reduce su huella de carbono y redefine el concepto de habitabilidad.

El modelo marroquí establece así un precedente clave en el urbanismo global, demostrando que la mejor forma de combatir la crisis climática actual es integrarse inteligentemente con el entorno en lugar de aislarse de él.