Ursula von der Leyen, Presidenta de la Comisión Europea. EFE
Ya entró en vigor: a partir de ahora, todos los coches que se vendan en España tienen que vigilar al conductor
El nuevo reglamento de seguridad vial europeo ha entrado en vigor con nuevas obligaciones para los fabricantes de coches.
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El nuevo Reglamento General de Seguridad, conocido como GSR2, entra en vigor este 7 de julio de 2026 y va a revolucionar la seguridad de los coches vendidos a partir de ahora, aunque eso también suponga que los conductores estarán más controlados por sus propios vehículos.
A partir de este momento, ningún coche nuevo puede ser matriculado en la UE si carece del paquete completo de sistemas avanzados de asistencia al conductor, diseñados para supervisar el comportamiento del conductor de manera activa.
El sistema avanzado de advertencia de distracciones del conductor, conocido por sus siglas en inglés DDR-ADR, es una tecnología que monitoriza de manera ininterrumpida la atención de la persona al volante, con varios sensores e incluso cámaras orientadas al interior del vehículo.
Con los datos obtenidos por los sensores, el sistema es capaz de analizar de manera precisa aspectos como la dirección de la mirada, la posición de la cabeza o incluso la frecuencia del parpadeo, y llegar a la conclusión de si el conductor muestra síntomas de fatiga o falta de concentración.
La normativa establece unos parámetros muy precisos para decidir si un conductor está distraído, y las acciones que el coche debe realizar automáticamente en caso de que lo detecte.
Por ejemplo, si el sistema detecta que los ojos del usuario se apartan de la carretera durante un intervalo superior a 3,5 segundos, y la velocidad del vehículo es superior a 50 km/h, automáticamente saltará una alarma visual y acústica. En cambio, para velocidades entre los 20 y los 50 kilómetros por hora, el tiempo límite se amplía hasta los 6 segundos.
El reglamento también hace obligatorios sistemas de seguridad que hasta ahora eran opcionales, como el freno de emergencia avanzado, que es capaz de detectar peatones y ciclistas antes de un posible atropello.
El nuevo sistema de aviso de distracción obligatorio en el coche Omicrono
Relacionado con esto, la norma afecta también al diseño de los coches con el objetivo de reducir el daño a los peatones en caso de accidente, como una nueva área de cristal de seguridad que ha sido expandida, así como nuevas medidas mínimas para el parabrisas delantero para mejorar la visión de la carretera.
Lo que no es obligatorio todavía es tener un alcoholímetro instalado en el coche que pueda bloquear el motor en caso de detectar que hemos bebido, aunque la normativa ya pone las bases para que sea así en el futuro.
Y es que lo que sí es obligatorio a partir de ahora es que los coches lleven de fábrica la preinstalación necesaria para conectar un alcoholímetro de manera sencilla, por lo que si el Gobierno decide hacerlo obligatorio próximamente, la adopción será más fácil.
Caja negra como la de los aviones
Una de las novedades más polémicas es la obligación de tener una 'caja negra' en el coche, un sistema que graba todo lo que hace el coche de manera constante y guarda los datos antes, durante e inmediatamente después de un accidente.
Al igual que ocurrió inicialmente con los aviones, aunque esta 'caja negra' está funcionando siempre, sólo guarda información de un corto periodo de tiempo, sobreescribiendo los datos anteriores de manera constante.
Cuando el sistema detecta un accidente (como por ejemplo, si se activan los airbags), deja de capturar datos y mantiene guardados los que tienen relación con el evento. De esta forma, se evita que se pueda obtener información de todo el viaje.
Igualmente, la Comisión Europea obliga a que los datos almacenados sean anónimos y no se puedan asociar con un coche o una persona, ya que el objetivo es que los países miembros puedan usar la información de todas las cajas negras de coches implicados en accidentes para realizar análisis de seguridad de sus carreteras y comprobar el efecto de nuevas leyes relacionadas con la seguridad vial.
Sólo para coches nuevos
La buena noticia para los conductores es que estos cambios no se aplican a los coches ya vendidos; por lo tanto, no tendremos que llevar el coche al taller para instalar estas nuevas tecnologías y seguirá pasando la revisión sin más modificaciones.
Sin embargo, sí que se ha adoptado una nueva prueba para neumáticos desgastados, que comprueba su rendimiento en superficies mojadas, su resistencia y el ruido que producen.
Según la Comisión Europea, la idea es que de esta manera no cambiemos los neumáticos de manera prematura si no han perdido rendimiento, pero también supone que los fabricantes tendrán que asegurar que los requisitos se cumplen durante toda la vida útil del neumático.
Aunque todos estos nuevos cambios puedan parecer excesivos, en la práctica, los fabricantes de coches ya sabían cuándo iban a entrar en vigor las nuevas reglas, y se han preparado para ello; la mayoría de los modelos ya se han actualizado para incluir la nueva tecnología obligatoria.