Un aire acondicionado instalado en una fachada

Un aire acondicionado instalado en una fachada Pexels Omicrono

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Los expertos coinciden: "El despacho necesita un aire acondicionado más potente por el calor del ordenador"

Si vamos a comprar una unidad nueva de aire acondicionado para la casa, es importante tener en cuenta dónde lo vamos a usar más primero.

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La llegada del verano ha vuelto a pillar desprevenida a mucha gente, que se ha dado cuenta de que su hogar necesita una nueva instalación de aire acondicionado; sin embargo, antes de comprar el primero que encontremos, es importante tener en cuenta varios factores.

Y es que no vale con cualquier aire acondicionado. Uno de los principales retos se encuentra en determinar la potencia necesaria, y eso sólo es posible si sabemos exactamente cómo vamos a usar la climatización.

Si elegimos mal, podemos encontrarnos con un aire acondicionado que no cumple su función; seguiremos pasando calor y la principal diferencia estará en el consumo eléctrico y un mayor desgaste de componentes como el compresor.

La solución no es simplemente comprar el aire acondicionado más caro y potente. No sólo la inversión inicial será muy alta, sino que en la práctica vamos a consumir más electricidad porque el equipo estará encendiéndose y apagándose constantemente para mantener la temperatura elegida.

El verdadero truco para elegir un aire acondicionado consiste en analizar primero las necesidades de nuestro hogar.

La medida estándar de la capacidad de enfriamiento es la frigorías por hora (fg/h), que determina si la máquina será capaz de enfriar la estancia de manera eficiente. La fórmula básica establece un cálculo de 100 frigorías por cada metro cuadrado en estancias con una altura estándar de 2,5 metros.

Por ejemplo, un dormitorio de 15 metros cuadrados requiere 1.500 frigorías, mientras que un salón de 25 metros cuadrados necesita un equipo de al menos 2.500 frigorías. Es muy simple, excepto que no lo es.

Antes de hacer los cálculos para nuestro hogar, hay que tener en cuenta varios factores que afectan a esta fórmula, como la altura de la habitación o la orientación respecto al sol (por ejemplo, si va a dar durante toda la tarde).

Un aspecto que mucha gente no tiene en cuenta es el calor generado por los dispositivos del hogar, contra el que el aire acondicionado también debe luchar para mantener la temperatura correcta.

Por ejemplo, los expertos de Gas y Clima Madrid recuerdan que, si vamos a instalar un aire acondicionado en el despacho, deberíamos ajustar las frigorías en un 20% adicional por el calor generado por el ordenador y otros equipos electrónicos, especialmente si teletrabajamos y vamos a pasar toda la jornada con el sistema encendido.

Por lo tanto, aunque en un despacho de entre 10 y 15 metros cuadrados suelen bastar entre 1.000 y 1.500 frigorías, en la práctica deberíamos buscar una unidad de al menos entre 1.200 y 1.800 frigorías para garantizar su correcto funcionamiento.

De la misma manera, advierten que el aire acondicionado lo tendrá más difícil en la cocina, donde el calor generado por el frigorífico y otros electrodomésticos aconseja añadir un 50% más de frigorías a lo que hayamos calculado. Por lo tanto, aunque 1.200 frigorías deberían ser suficientes, en la práctica tenemos que mirar modelos de al menos 1.500 frigorías.

Si estos cálculos básicos no nos sirven, los expertos recomiendan obtener asesoramiento profesional; muchas tiendas lo ofrecen de manera gratuita, y realizan un análisis térmico completo que además de medir superficies tiene en cuenta este tipo de factores antes de presentar el presupuesto.