Un aire acondicionado portátil.

Un aire acondicionado portátil. Comfort 6000

Omicrono

Un experto en climatización advierte: "Encender el aire acondicionado portátil 10 horas al día cuesta menos de 2 euros"

Un experto revela el consumo real de los aparatos tipo 'split' y las claves para enfriar tu casa por menos de dos euros sin disparar la factura de la luz.

Más información: Entró en vigor: el Gobierno ya multa a los propietarios que tengan el aire acondicionado en la fachada con hasta 3.000 €

Nacho Castañón
Publicada

La ola de calor y las altas temperaturas clásicas del verano resucitan el dilema doméstico por excelencia: ¿sudar la gota gorda frente a un ventilador impotente o rendirse al confort del aire acondicionado arriesgando el presupuesto familiar?

La sombra de una factura de la luz desorbitada suele frenar el impulso de pulsar el botón de encendido de cualquiera de estos dos dispositivos. Sin embargo, la refrigeración del hogar podría estar muy lejos de ser el lujo prohibitivo que muchos imaginan.

En plenos picos de calor, cuando las viviendas —especialmente los áticos o aquellas con mala orientación— se transforman en auténticos hornos, los equipos split o los aires acondicionados portátiles conocidos como "pingüinos" se erigen como los únicos salvavidas viables para teletrabajar, descansar o conciliar el sueño.

Para despejar la incógnita del impacto económico real, el experto en mercado eléctrico y creador de contenido @EnergiaJusta ha desgranado los números, arrojando luz sobre una de las mayores preocupaciones del verano.

La fórmula, según expone este especialista en su cuenta de TikTok, resulta sorprendentemente tranquilizadora. Un equipo de aire acondicionado estándar presenta un consumo que oscila entre 1 y 1,3 kilovatios (kW).

Si dibujamos un escenario de uso intensivo -—pongamos, unas diez horas ininterrumpidas de funcionamiento para cubrir las franjas más calurosas de la jornada—, el gasto energético rozaría los 13 kilovatios hora (kWh) diarios.

Si multiplicamos esta cifra por un precio medio de la electricidad fijado en 0,15 euros por kWh, el resultado es revelador: la factura diaria ascendería a 1,95 euros.

@energiajusta8

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Es decir, blindar nuestra casa frente a la canícula durante casi medio día cuesta menos que un café en muchas terrazas.

No obstante, esta cifra de referencia de menos de dos euros funciona como una brújula, no como un dogma inamovible. El recibo eléctrico es un ecosistema donde interactúan múltiples variables.

El factor más determinante es la brecha térmica: el esfuerzo del motor para alcanzar la temperatura deseada no es igual si en la calle hay 30 grados que si el asfalto arde por encima de los 40.

A esto se suma la piel del edificio. Las viviendas con ventanales antiguos o exposición directa al sol obligan al aparato a trabajar a destajo.

Por el contrario, un hogar con buen aislamiento térmico retiene el frío y da tregua al compresor, reduciendo drásticamente la demanda de energía.

Gran parte de la culpa de las facturas abultadas reside en el usuario. Exigirle al termostato temperaturas polares de 20 grados no enfría la casa más rápido, pero sí engorda el recibo exponencialmente.

La horquilla de la verdadera eficiencia energética se sitúa entre los 24 y los 26 grados. Cada grado extra de frío supone un sobreesfuerzo técnico y económico innecesario.

Finalmente, el ahorro real se consolida con el sentido común: tener hábitos de refrigeración pasiva, como bajar las persianas en las horas centrales, ventilar estratégicamente de madrugada y mantener los filtros limpios.