Plantas en un apartamento

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Iria Aguilar, botánica: "Algunas especies de plantas ayudan a bajar la temperatura para ahorrar en aire acondicionado"

Tener plantas en casa puede ser beneficioso por muchas razones, especialmente ahora en verano para reducir el consumo de aire acondicionado.

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La llegada del verano y las elevadas temperaturas que ya se están dejando notar en todo el territorio español están llevando a mucha gente a buscar alternativas para refrigerar la casa sin depender excesivamente del aire acondicionado.

Pero una de esas alternativas ya es bien conocida, y es la misma que tenían nuestros abuelos y bisabuelos cuando no tenían el lujo de un aire acondicionado: tener plantas en casa.

Aunque pueda parecer una solución de baja tecnología, los expertos están de acuerdo en que un uso estratégico de vegetación en el interior y el exterior de la vivienda funciona como un sistema de climatización biológico que ayuda a reducir la temperatura.

Por supuesto, no estamos hablando de magia, sino de una lógica basada en la ciencia. Las plantas refrescan el ambiente a través de un proceso físico real llamado transpiración; absorben el agua por medio de sus raíces para transportarla hasta sus hojas, desde donde la liberan en forma de vapor de agua hacia la atmósfera.

Este mecanismo incrementa la humedad ambiental y disipa la energía térmica, lo que se traduce en un descenso notable de la temperatura en las habitaciones.

Plantas para bajar la temperatura

La especialista botánica Iria Aguilar explica en un vídeo este fenómeno, al señalar que las plantas toman el agua a través de las raíces y la traen a las hojas, y así es como contribuyen a enfriar el ambiente.

De acuerdo con la experta, la fisionomía de la planta juega un papel crucial en este proceso; en concreto, Aguilar afirma que cuanto más grande sea la hoja, mejor es el resultado.

Por este motivo, variedades como el Ficus lyrata, que puede crecer como un árbol de interior, resultan idóneas al poseer una mayor capacidad de absorber el agua y humedecer el espacio, además de oxigenar y eliminar los contaminantes del aire.

Existen especies específicas que destacan por su resistencia y por su rendimiento en la regulación térmica del hogar. La lengua de suegra, la palma de bambú y el aloe vera actúan como excelentes sumideros de calor en espacios cerrados.

El aloe vera destaca especialmente por sus propiedades suculentas que almacenan grandes cantidades de agua, permitiendo enfriar la habitación de forma pasiva. Para las zonas periféricas del hogar como terrazas o balcones soleados, las veraneras o buganvillas se presentan como aliadas perfectas para mitigar la radiación directa antes de que esta penetre en la fachada.

La disposición de la vegetación en los puntos críticos de la vivienda determina su éxito para rebajar el consumo de los climatizadores. Colocar plantas trepadoras como la hiedra o el potus en las inmediaciones de las ventanas y paredes que reciben radiación solar directa frena la entrada de calor.

La hiedra absorbe la energía térmica de los muros exteriores, evitando que los materiales de construcción acumulen calor durante el día y lo irradien hacia el interior durante la noche.

Al reducir la carga térmica inicial de la vivienda, el aire acondicionado requiere menos potencia para alcanzar la temperatura elegida, que suele fijarse en los 24 ºC.

Sin embargo, antes de llenar nuestra casa de plantas, es importante tener en cuenta que el mantenimiento es indispensable para que su rendimiento en la refrigeración no se vea afectado.

Por ejemplo, el trasplante periódico cuando las raíces comienzan a sobresalir por los agujeros de la maceta garantiza que la planta continúe absorbiendo agua correctamente. Iria Aguilar advierte también sobre los riesgos del riego excesivo en ciertas especies elegantes como el ficus, indicando que hay que tener cuidado con él y no excederse con la cantidad de agua con que se riega porque tiende a desarrollar un hongo por la humedad.