El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo Yara Nardi Reuters

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Ya ha entrado en vigor: el Gobierno obligará a instalar semáforos inteligentes que vigilan a los coches

España ha dado un importante paso en la modernización de las carreteras con un real decreto que regula los SIT.

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Los coches modernos tienen cada vez más tecnología encima, y sin embargo, las carreteras españolas son las mismas de siempre. El nuevo Real Decreto 450/2026 aprobado por el Gobierno el pasado 3 de junio pretende solucionar esto, o al menos, dar un primer paso para conseguirlo.

Un buen ejemplo de esta disonancia lo tenemos en los semáforos, instrumentos clave para la seguridad vial pero que apenas han evolucionado en las últimas décadas. Seguimos dependiendo de un simple temporizador para algo tan básico como decidir quién tiene prioridad en un cruce.

Los nuevos Sistemas Inteligentes de Transporte (SIT) llegan para revolucionar la manera en la que se gestiona el tráfico, algo que es especialmente importante con la llegada de nuevas tecnologías de ayuda a la conducción y que preparan a las carreteras españolas para los coches autónomos.

Los SIT no son más que una capa de tecnología aplicada a las señales de tráfico y otros elementos de la carretera para tener una mejor idea de cómo funciona el tráfico, las costumbres de los conductores, y cómo se pueden evitar problemas como atascos o accidentes.

Y para eso, son necesarios datos, muchos datos. El Real Decreto abre la puerta a instalar semáforos y señales con sensores, radares, sistemas de visión mediante tecnología LiDAR y herramientas de inteligencia artificial.

Los nuevos semáforos que integrarán esta tecnología serán por lo tanto capaces de vigilar a los coches que circulan en la carretera y tomar decisiones en tiempo real dependiendo del estado del tráfico, a partir de datos como la distancia a la que se encuentran los vehículos o la cantidad que haya en cada momento.

Usando los radares y sensores, las señales de tráfico serán capaces de contar cuántos vehículos circulan por un carril concreto, o cuántos se encuentran retenidos en una intersección esperando a que la luz cambie a verde.

Los Sistemas Inteligentes de Transporte (SIT) serán obligatorios en España

Los Sistemas Inteligentes de Transporte (SIT) serán obligatorios en España DGT Omicrono

Los sensores incluso serán capaces de analizar cada vehículo por separado, distinguiéndolos entre diferentes categorías como turismos o vehículos comerciales, autobuses, motocicletas y camiones, lo que servirá para dar prioridad de paso al transporte público o a servicios de emergencia como ambulancias.

Los semáforos también pueden controlar la presencia de peatones que estén esperando para cruzar, y el sistema entonces podrá decidir si merece la pena parar a los coches o si es posible esperar un poco más.

Este flujo de datos también funciona en la otra dirección, es decir, que nuestro coche podrá saber con antelación si un semáforo se va a poner en verde en los próximos segundos y controlar el acelerador para no tener que parar en ningún momento.

Imaginemos por un momento poder ir de un punto a otro de la ciudad sin encontrarnos ni un semáforo en rojo; esa es la utopía que promete esta tecnología, aunque evidentemente, eso dependerá de una variedad de factores.

¿Semáforos que multan?

Sin embargo, el propio Gobierno reconoce que toda esta tecnología también puede ser usada con abuso de la autoridad y con fines maliciosos, y por eso el Real Decreto impone ciertas limitaciones a lo que se puede hacer con los datos obtenidos por estos SIT.

La ley establece que los SIT deben operar bajo neutralidad y transparencia, como por ejemplo, haciendo públicos los datos sobre la manera en la que se clasifican los vehículos y el efecto que estos sistemas pueden tener sobre el medio ambiente, así como para proponer opciones de movilidad.

Los datos estarán protegidos por el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos), lo que supone que los datos que sean capaces de identificar a un coche o ciudadano, como por ejemplo las matrículas, deberán ser eliminados de inmediato o pasar por un proceso de anonimización antes de ser procesados por los algoritmos.

El Real Decreto no incluye artículos centrados específicamente en el uso de estos datos para poner multas a los conductores, algo que técnicamente sería posible. Sin embargo, esta es una norma general que ahora debe ser desarrollada por el Ministerio del Interior y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que podrían incluir esa posibilidad en futuras normas.