José tiene 18 placas solares

José tiene 18 placas solares

Omicrono

José vive en Madrid y genera su propia energía a través de 18 placas solares: "Tengo una central eléctrica en el tejado"

En Aravaca, miles de placas solares en tejados transforman viviendas en mini centrales, impulsando el autoconsumo y el ahorro energético en Madrid.

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La expansión de la energía solar ya es visible en muchos tejados de la Comunidad de Madrid.

En barrios residenciales como Aravaca, las placas fotovoltaicas se han convertido en parte del paisaje urbano y del consumo doméstico.

Allí, miles de paneles instalados en viviendas particulares reflejan el crecimiento del autoconsumo energético en la capital, un factor clave para la economía doméstica de muchos ciudadanos.

En este barrio madrileño ya se contabilizan alrededor de 4.000 placas solares instaladas en viviendas, siendo este un síntoma claro de la tendencia que están empezando a seguir muchos hogares.

Entre ellas destaca la instalación de José, uno de los vecinos con mayor capacidad de autoabastecimiento de la zona, según muestra un reportaje emitido en el programa Equipo de Investigación.

Desde la calle de enfrente de su casa, explica cómo está organizada su instalación fotovoltaica: "Mira, ahí tengo 8 placas que dan al este y, al otro lado, tengo 10 placas; en total, 18", señala.

La energía que producen los paneles no se utiliza directamente tal y como sale de ellos: primero debe transformarse para que pueda alimentar los aparatos de la vivienda.

"Van conectadas a mi cuadro eléctrico. La energía eléctrica que producen las placas viene en corriente continua y va a ese aparato rojo, que transforma la corriente continua en alterna", detalla José.

Con un gesto, muestra el recorrido de los cables y cómo la energía llega al interior: "Luego, la corriente pasa por ese cable verde hasta el cuadro de la casa para que yo pueda consumirla directamente".

La instalación energética de su vivienda no solo alimenta los electrodomésticos habituales, sino que también permite climatizar la casa.

"Lo que yo tengo arriba en el tejado son tres cosas: una central eléctrica, una central térmica, porque también caliento mi casa con ella, y una central frigorífica, que enfrío en verano. Además, tengo una electrolinera", afirma.

Uno de los ejemplos más claros del ahorro que obtiene está en el vehículo eléctrico que carga en su propia vivienda. Mientras muestra el sistema, explica cómo puede comprobar que el coche se está alimentando exclusivamente con energía solar:

"Con este cable cargo el coche, y la lucecita intermitente que está aquí indica que la carga se está haciendo. Por ejemplo, mirad en el móvil el medidor de consumo: está usando solo energía fotovoltaica, es decir, estoy llenando la batería del coche gratis", comenta.

Ese cambio se refleja también en su gasto mensual en combustible. "Me ahorro mínimo 200 euros al mes, aproximadamente", asegura al calcular lo que evita gastar al no tener que repostar gasolina.

Aun así, José no llega a consumir toda la electricidad que producen sus placas solares. "No, no consumo toda. Del total de energía que yo produzco, utilizo un 60 o 70 %. El resto va a la red para que lo puedan utilizar otros consumidores", concluye.

De esta forma, su vivienda no solo se abastece a sí misma, sino que también contribuye a alimentar el sistema eléctrico general, convirtiendo su tejado en una pequeña central energética doméstica.