El nuevo Leica Leitzphone sobre la mesa durante la cena previa a su presentación oficial en Barcelona. El dispositivo busca trasladar al smartphone el lenguaje fotográfico de la histórica marca alemana. Fotografía realizada con Leica Q3.

El nuevo Leica Leitzphone sobre la mesa durante la cena previa a su presentación oficial en Barcelona. El dispositivo busca trasladar al smartphone el lenguaje fotográfico de la histórica marca alemana. Fotografía realizada con Leica Q3. Javier Carbajal Barcelona

Omicrono

Leica celebra 100 años de historia llevando su forma de entender la fotografía al móvil con el nuevo Leitzphone

La histórica marca alemana reúne en Barcelona a un pequeño grupo de fotógrafos y periodistas para presentar el Leica Leitzphone desarrollado junto a Xiaomi y defender que, incluso en el mundo del smartphone, la fotografía sigue siendo una cuestión de mirada, emoción y cultura.

Más información: Así es el Leica Leitzphone creado junto a Xiaomi: el primer smartphone de la icónica marca de cámaras que llega a España

Barcelona
Publicada

Barcelona siempre ha sido una ciudad que invita a fotografiar. A veces por su arquitectura, otras por la forma en que la luz cae sobre las fachadas al final del día. Aquella noche llevaba colgada al cuello una Leica Q3, una cámara que resume bastante bien lo que la marca alemana ha defendido durante más de un siglo, mirar con calma antes de disparar.

Sin embargo, el objeto del que todo el mundo hablaba en la mesa no era una cámara. Era un teléfono móvil.

La cena previa a la presentación del Leica Leitzphone reunió en Barcelona a un pequeño grupo de fotógrafos y periodistas en un ambiente íntimo donde la conversación giró en torno al futuro de la fotografía móvil. Fotografía realizada con Leica Q3.

La cena previa a la presentación del Leica Leitzphone reunió en Barcelona a un pequeño grupo de fotógrafos y periodistas en un ambiente íntimo donde la conversación giró en torno al futuro de la fotografía móvil. Fotografía realizada con Leica Q3. Javier Carbajal Barcelona

La víspera de la presentación oficial del nuevo Leica Leitzphone powered by Xiaomi, la histórica compañía alemana había reunido en Barcelona a un pequeño grupo de periodistas y fotógrafos en una cena privada. Un encuentro discreto, casi íntimo, lejos del bullicio tecnológico que comenzaba a desplegarse en la ciudad con la llegada del Mobile World Congress.

El lugar mantenía ese aire elegante y contenido que suele acompañar a todo lo que hace Leica. Varias mesas repartidas por el comedor, conversaciones tranquilas y un protagonista claro sobre la mesa, el nuevo dispositivo que la compañía presentaría oficialmente al día siguiente.

Entre los asistentes apenas había representación española. La compañera Emma García, de Photolari, y yo mismo éramos los únicos medios españoles presentes en aquella cena. Alrededor de las mesas se mezclaban fotógrafos, periodistas y responsables de la compañía alemana. Entre ellos estaba Andreas Kaufmann y Karin Kaufmann, propietarios de Leica, acompañado por el CEO de la empresa y por los responsables del desarrollo del nuevo teléfono.

Una iglesia iluminada por velas en el centro de Barcelona, una de las escenas capturadas durante el día de la presentación del nuevo dispositivo de Leica. Fotografía realizada con Leica Q3.

Una iglesia iluminada por velas en el centro de Barcelona, una de las escenas capturadas durante el día de la presentación del nuevo dispositivo de Leica. Fotografía realizada con Leica Q3. Javier Carbajal Barcelona

El tono de la conversación estaba muy lejos de una presentación corporativa al uso. En un momento de la noche, Kaufmann resumió la filosofía que hay detrás del nuevo dispositivo con una frase que parecía dirigida tanto a fotógrafos veteranos como a quienes empiezan a descubrir la fotografía desde el móvil. “Si quieres crecer como fotógrafo necesitas una herramienta acorde a esa progresión”.

La idea detrás del nuevo Leica Leitzphone nace precisamente ahí. Durante más de cien años la compañía alemana ha construido cámaras que han acompañado a generaciones de fotógrafos. Ahora quiere trasladar parte de esa experiencia al objeto que hoy utilizan millones de personas para capturar imágenes cada día, el smartphone.

El CEO de Leica lo expresó de forma directa durante la conversación. "Son 100 años de experiencia en fotografía puestos en un móvil”.

Presentación oficial del Leitzphone en Barcelona. Fotografía realizada con Leica Q3.

Presentación oficial del Leitzphone en Barcelona. Fotografía realizada con Leica Q3. Javier Carbajal Barcelona

El nuevo teléfono ha sido desarrollado junto a Xiaomi y parte de la base tecnológica del Xiaomi 17 Ultra, pero desde Leica insisten en que su papel va más allá de una colaboración superficial. La compañía ha participado en el diseño del dispositivo, en la calibración del color, en el lenguaje visual del software y en la experiencia fotográfica.

Una idea que también quiso subrayar Marius Eschweiler, vicepresidente del área de Mobile Business de Leica. Según explicó, este teléfono representa que “la fotografía no es sobre tecnología, es sobre emoción, cultura y a veces magia”.

Ese espíritu del que hablaban los responsables de la marca durante la cena parecía repetirse una y otra vez en las conversaciones. Leica nunca ha entendido la fotografía únicamente como una cuestión tecnológica. La idea me la resumió muy bien Pablo Acevedo, del departamento de mobile de la compañía. “Es el primer dispositivo móvil con más espíritu de Leica que destaca de la parte técnica de Xiaomi”.

Un grupo de niños juega con palomas en plaza Catalunya, uno de esos momentos espontáneos de la ciudad. Fotografía realizada con Leica Q3.

Un grupo de niños juega con palomas en plaza Catalunya, uno de esos momentos espontáneos de la ciudad. Fotografía realizada con Leica Q3. Javier Carbajal Barcelona

Quizá por eso el nuevo dispositivo incorpora elementos poco habituales en el mundo del smartphone. Uno de los más llamativos es el anillo mecánico que rodea el módulo de cámaras, pensado para interactuar directamente con parámetros como la exposición, el zoom o la velocidad de obturación.

No se trata solo de un detalle de diseño. Es una forma de recuperar algo que Leica lleva décadas defendiendo, la relación física entre el fotógrafo y la cámara. La intención es que incluso en un teléfono móvil siga existiendo ese pequeño instante previo al disparo. Ese momento en el que uno decide cómo quiere mirar la escena antes de hacer la fotografía.

La fotografía siempre ha sido eso, estar en el lugar adecuado en el momento justo. Y Leica parece convencida de que incluso en la era del smartphone todavía merece la pena detenerse un instante antes de disparar.