USS Gerald R. Ford

USS Gerald R. Ford Reuters

Omicrono

EEUU moviliza contra Irán el portaaviones más grande del mundo: el 'monstruo' marino de 11.126 M€ y 4.660 tripulantes

Con hasta 90 aeronaves y su sistema de lanzamiento electromagnético, el USS Gerald R. Ford se ha convertido en el eje de la estrategia militar de EEUU.

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El 28 de febrero de 2026, el mundo presenció un punto de no retorno en la crisis de Oriente Próximo.

En una operación militar conjunta bautizada como 'Operación Furia Épica', EEUU e Israel iniciaron una serie de ataques masivos coordinados contra múltiples objetivos en territorio de Irán.

Durante estos bombardeos diurnos falleció el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, confirmando una ofensiva orientada a descabezar a la cúpula del régimen.

En respuesta, Irán ha desencadenado una grave escalada bélica lanzando oleadas de misiles no solo contra Israel, sino también contra bases militares estadounidenses situadas en países del Golfo Pérsico, como Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos.

Para sostener la ofensiva, el Pentágono ha desplegado su principal activo estratégico: el superportaaviones USS Gerald R. Ford (CVN-78), enviado a la región a comienzos de febrero, un prodigio tecnológico y el buque de guerra más caro jamás construido.

El precio de la supremacía naval 

Diseñar y construir el USS Gerald R. Ford ha supuesto un esfuerzo titánico. El coste unitario de ensamblar este leviatán de 333 metros de eslora fue de 11.126 millones de euros, convirtiéndolo en el rey indiscutible de los océanos.

Si sumamos la Investigación y Desarrollo de esta nueva clase de portaaviones, la factura inicial del programa ascendió a 32.200 millones de euros.

Pero el gasto no termina en el astillero: mantener a este coloso operativo y desplegado en una zona de conflicto le cuesta a EEUU entre 6 y 8 millones de dólares al día.

Es decir, cada hora en el mar supone un gasto de hasta 333.000 dólares, destinados a pagar a la tripulación, cubrir la logística, el costoso mantenimiento de los cazas y el funcionamiento de sus dos reactores nucleares.

Una 'ciudad flotante' en pie de guerra

A bordo del CVN‑78 viven y trabajan miles de personas, formando un ecosistema autónomo en el epicentro de la crisis.

Su capacidad máxima teórica permite albergar hasta 4.660 tripulantes, aunque el buque suele operar de forma optimizada con unos 4.100 - 4.200 marineros, según la misión.

Además, el verdadero poder de destrucción de esta mole de 100.000 toneladas reside en su Ala Aérea. Transporta entre 75 y 90 aeronaves, incluyendo los furtivos 'F‑35C Lightning II'.

Para ponerlos en el cielo, el Ford utiliza el sistema electromagnético 'EMALS', que lanza los cazas de forma más eficiente y permite aumentar las misiones de vuelo diarias en alrededor de un 25 - 33% respecto a los portaaviones anteriores.

Protegido por su 'Carrier Strike Group' (una escolta de destructores, cruceros y submarinos), el USS Gerald R. Ford ha pasado de ser una herramienta de disuasión a convertirse en el puño ejecutor de Washington en la mayor crisis militar de nuestra época.