El presidente del Grupo Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, durante la presentación del 'II Observatorio de Pensiones Grupo Mutua'.
Garralda (Mutua Madrileña) apuesta por la adscripción automática a planes de empleo para reforzar el segundo pilar
"Únicamente alrededor del 15% de la población ocupada dispone de un plan de empleo", sostiene.
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El presidente del Grupo Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, alerta de que las transferencias del Estado a las pensiones podrían alcanzar los 60.000 millones de euros en 2026, el equivalente al 3,5% del PIB.
Garralda señaló que el autoenrolment, es decir, la adscripción automática de los trabajadores a los planes de empleo por parte de las empresas, es un punto de partida para lograr un sistema de previsión social empresarial más sólido y desarrollado.
La propuesta se ha presentado durante la segunda edición del Observatorio de Pensiones del grupo, junto al informe Alternativas en el pilar II desde una perspectiva internacional y la primera Encuesta de Ahorro para la Jubilación.
También ha advertido de que en 2026 continúa acentuándose el desequilibrio entre la suficiencia actual del sistema público de pensiones y su sostenibilidad futura.
Las transferencias del Estado necesarias para atender el gasto en pensiones podrían alcanzar los 60.000 millones de euros este año, una cifra equivalente a alrededor del 3,5% del PIB y superior al déficit público proyectado para 2026, situado en el 2,5%.
Previsión complementaria
El informe de Mutua Madrileña subraya que la limitada cobertura del segundo pilar y la insuficiencia del ahorro previsional refuerzan la necesidad de promover nuevas fórmulas que amplíen la participación y fomenten el ahorro a largo plazo.
Manuel de Orte, director del Servicio de Estudios de Mutua Madrileña, ha explicado que la adscripción automática debe formar parte de un modelo integral que combine aportaciones de trabajadores y empresas, mecanismos efectivos de salida voluntaria, incentivos adaptados a rentas bajas y una implantación gradual que tenga en cuenta la elevada presencia de pymes, autónomos y trabajadores con carreras laborales discontinuas.
La experiencia internacional, con Reino Unido e Irlanda como referencias destacadas, muestra que una vez incorporados por defecto al plan, el porcentaje de empleados que opta por abandonar el sistema es reducido. En Suecia y Alemania, por su parte, funcionan los modelos de planes de empleo pactados en convenio colectivo.
Según Garralda, únicamente alrededor del 15% de la población ocupada en España dispone de un plan de empleo, muy lejos del objetivo de alcanzar los 11 millones de partícipes en 2030. A pesar del crecimiento del número de partícipes impulsado por los planes simplificados, la aportación media en el sector de la construcción se sitúa en apenas 117 euros en 2025, según la AIReF.
La Comisión Europea sitúa a España entre los países con un desarrollo más limitado de las pensiones complementarias y, al mismo tiempo, sometido a mayores presiones en materia fiscal y de suficiencia. El informe destaca que España será el país de la Unión Europea que sufrirá el mayor incremento, en términos de PIB, en su gasto en pensiones hasta 2040, con una subida de 2,5 puntos porcentuales hasta el 16,2%.
"Para hacerlo posible, empresas y sindicatos necesitan, asimismo, instrumentos sencillos, seguridad jurídica y costes proporcionados. No debemos configurar un segundo pilar reservado a las grandes compañías o a los sectores con mayor capacidad de negociación. A ello debe añadirse de manera ineludible el compromiso de las administraciones públicas, que ha de concretarse, entre otros ámbitos, en un marco fiscal estable y capaz de generar incentivos claros para fomentar este tipo de ahorro", agregó.
Preocupación y ahorro
La I Encuesta de Ahorro para la Jubilación del Grupo Mutua Madrileña revela una importante brecha entre la percepción de riesgo y la acción efectiva de ahorro. Un 65% de los consultados considera que su pensión pública no será suficiente para cubrir sus gastos en la jubilación, pero el 50% no ahorra con vistas a su retiro laboral.
Entre los no ahorradores, el 56% señala la falta de capacidad de ahorro como la principal barrera, y el 65% tampoco planea hacerlo en el futuro. Entre quienes ya están jubilados, el 66% afirmaron haber tenido que ajustar sus gastos tras su retiro laboral.
Ricardo González Arranz, director general de Mutuactivos Pensiones; Carlos Esquivias Escobar, director de Seguros Personales y Fiscal de Unespa; Olimpia del Águila Cazorla, responsable de Seguridad Social e Igualdad del Departamento de Empleo, Protección Social e Igualdad de CEOE; Ángel Martínez Aldama, presidente de Inverco; y Carlos Bravo Fernández, secretario de Políticas Públicas y Seguridad Social de CC.OO.
Entre quienes sí ahorran, el esfuerzo anual suele ser moderado: el 74% aporta menos de 5.000 euros al año. El plan de pensiones individual sigue siendo la herramienta más utilizada, presente en seis de cada diez ahorradores, y la seguridad se sitúa como el atributo más valorado por encima de la rentabilidad y las ventajas fiscales.
La penetración de los planes de empleo es reducida: menos de un cuarto de los encuestados cuenta con este producto. Entre quienes lo tienen, únicamente el 35% realiza aportaciones adicionales a las efectuadas por la empresa, mientras que el 60% valoraría positivamente que su empresa ofreciera productos de ahorro para la jubilación.
El encuentro ha reunido a representantes de Unespa, Inverco, CEOE y sindicatos, que han abordado los avances en los sistemas de pensiones complementarios en España. Ángel Martínez Aldama, presidente de Inverco, ha recordado que los fondos de pensiones españoles invierten el 32% de su cartera en España y ha lamentado que entre 2020 y 2026 el sistema de pensiones individuales haya perdido 12.500 millones de euros sin que ese dinero se haya destinado a planes de empleo.
Carlos Esquivias, director de Seguros Personales y Fiscal de Unespa, ha señalado que el autoenrolment "es el camino que tenemos que seguir", por su eficacia demostrada en el marco internacional y su capacidad para incorporar a la previsión social complementaria a colectivos que no lo estaban, como jóvenes, mujeres y trabajadores con rentas bajas.
Olimpia del Águila, responsable de Seguridad Social e Igualdad de CEOE, ha defendido que el avance del autoenrolment en España requiere de un clima en el que la negociación colectiva tenga facilidad para pactar, y ha insistido en que no puede haber una verdadera reforma del sistema sin consenso político y social.
Por su parte, Carlos Bravo, secretario de Políticas Públicas y Seguridad Social de CCOO, ha recordado que el problema de la falta de ahorro previsional en España reside en la distribución de rentas y en una "distribución de ahorro insana" centrada en el inmobiliario.