Militares del Regimiento de Infantería de Cazadores de Montaña (RICZM) “América” nº 66.

Militares del Regimiento de Infantería de Cazadores de Montaña (RICZM) “América” nº 66. Ejército de Tierra

Observatorio de la Defensa

España enviará personal al Cuartel General de la OTAN en Europa para apoyar la misión de protección del Ártico

No ha anunciado el despliegue de tropas sobre el terreno en Finlandia.

Más información: Los Royal Marines afinan su entrenamiento con fuego real en el Ártico antes de los grandes ejercicios de la OTAN

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España enviará personal al Cuartel General de la OTAN en Bélgica (SHAPE) para apoyar y coordinar la nueva misión de protección y disuasión en Finlandia.

La iniciativa busca reforzar el flanco norte de Europa ante la presión de Rusia y contará con la participación directa de once países aliados.

La operación incluye el traslado de un grupo de batalla sueco a Finlandia y la transferencia del mando multinacional al comandante supremo de la OTAN.

El despliegue resalta la creciente importancia estratégica del Ártico, marcada por la rivalidad entre potencias y las tensiones políticas sobre Groenlandia.

España participará en la nueva misión de la OTAN en Finlandia, orientada a reforzar la disuasión frente a Rusia en el flanco norte de Europa, con personal desplegado en el Cuartel General Supremo de las Potencias Aliadas en Europa (SHAPE), con sede en Mons (Bélgica), según ha anunciado este martes el Ministerio de Defensa.

El contingente español tendrá como cometido “ofrecer apoyo y coordinación para el desarrollo de las operaciones previstas en zona”, según ha informado el departamento que dirige Margarita Robles en la red social X.

La medida ya fue anunciada en julio por el presidente del Gobierno durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara (Turquía), aunque el Ejecutivo dejó para septiembre la concreción de la aportación española, que finalmente se centrará en labores de mando y coordinación desde territorio belga.

Aunque España no ha anunciado el despliegue de tropas sobre el terreno en Finlandia en esta fase, se incorpora así a los esfuerzos de la Alianza para reforzar su flanco norte, un área cada vez más relevante para la defensa europea y para el equilibrio estratégico del Atlántico Norte.

El desafío de la misión no consiste únicamente en aumentar la presencia militar, sino también en preservar la cohesión aliada en una región donde convergen intereses de seguridad, económicos y territoriales.

El Ártico, entre Rusia y EEUU

La misión contempla el traslado a Finlandia del grupo de batalla sueco desplegado hasta ahora en Boden, integrado por unos 600 militares, así como el traspaso del mando del cuartel general multinacional de Rovaniemi al comandante supremo aliado en Europa, el general estadounidense Alexus G. Grynkewich.

Las fuerzas participantes desarrollarán entrenamientos, ejercicios y operaciones en el espacio euroatlántico, con especial atención al refuerzo de las capacidades de mando y control.

El objetivo es mejorar la coordinación entre los aliados y su capacidad de respuesta ante una eventual escalada de las tensiones en el norte del continente.

La importancia de este despliegue trasciende la protección de las fronteras finlandesas.

El Ártico se ha convertido en un espacio prioritario para la competencia entre grandes potencias por su posición geográfica, sus recursos naturales y las nuevas rutas marítimas que abre el retroceso del hielo.

Rusia mantiene una importante infraestructura militar en su fachada septentrional, mientras Estados Unidos considera la región esencial para su defensa y para el control de los accesos al Atlántico Norte.

A esta rivalidad se suma la controversia provocada por las aspiraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca.

Sus declaraciones sobre la necesidad de que Washington controle la isla abrieron una crisis entre dos aliados de la OTAN y evidenciaron las tensiones que puede generar la competencia por el Ártico dentro de la propia Alianza.

Groenlandia ocupa una posición estratégica entre América del Norte y Europa y resulta clave para la vigilancia de los accesos marítimos al Atlántico Norte.

La isla alberga instalaciones militares estadounidenses y forma parte de la arquitectura de alerta temprana y defensa frente a posibles amenazas procedentes del norte.

Su importancia también reside en sus recursos minerales y en las oportunidades económicas que podría ofrecer una mayor accesibilidad a medida que cambien las condiciones climáticas.

La disputa ha situado la soberanía danesa y la voluntad de la población groenlandesa en el centro del debate sobre el futuro del territorio.

También ha puesto de relieve una paradoja para la OTAN: mientras la organización refuerza su despliegue septentrional para disuadir a Rusia, las diferencias entre Washington y Copenhague han abierto un frente político dentro de la propia estructura de seguridad occidental.

Once aliados

En la misión participan Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Islandia, Países Bajos, Noruega, Portugal, Suecia y Reino Unido. Los países implicados buscan asumir una mayor responsabilidad en la defensa del Atlántico Norte, el Báltico y el océano Ártico, además de priorizar las inversiones en mando y control.

La integración de Finlandia y Suecia ha mejorado la continuidad territorial de la defensa aliada en el norte de Europa.

Sin embargo, la extensión del área que debe protegerse y la creciente importancia de las infraestructuras críticas, las comunicaciones y las rutas marítimas obligan a reforzar la coordinación entre las fuerzas de los países miembros.

La aportación española desde Mons permitirá participar en esa estructura de coordinación en un momento en el que la OTAN trata de adaptar su postura militar a un escenario marcado por la presión rusa y la competencia estratégica en el Ártico.