El submarino diésel-eléctrico San Petersburgo, de la clase Lada (Proyecto 677), en servicio con la Armada rusa.

El submarino diésel-eléctrico San Petersburgo, de la clase Lada (Proyecto 677), en servicio con la Armada rusa. Armada rusa

Observatorio de la Defensa

Rusia pone la quilla del 'Maloyaroslavets', su sexto submarino furtivo de la clase Lada

El nuevo sumergible diésel-eléctrico será construido en San Petersburgo.

Los Lada representan la nueva generación de submarinos no nucleares de la Armada rusa.

Más información: El nuevo submarino nuclear de Rusia diseñado para portar el 'Arma del Apocalipsis' navega por primera vez

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Las claves

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Rusia ha iniciado la construcción del Maloyaroslavets, sexto submarino de la clase Lada, en los Astilleros del Almirantazgo de San Petersburgo.

El Maloyaroslavets es un submarino diésel-eléctrico diseñado para operaciones furtivas, con sensores avanzados y una firma acústica reducida.

Estos submarinos están concebidos para misiones en mares cerrados y zonas costeras, complementando a los grandes sumergibles nucleares rusos.

El programa Lada busca dotar a la Armada rusa de submarinos convencionales con elevada capacidad de vigilancia, reconocimiento y combate.

Rusia ha iniciado la construcción de un nuevo submarino destinado a reforzar su flota convencional. Astilleros del Almirantazgo, en San Petersburgo, ha celebrado la ceremonia de puesta de quilla del Maloyaroslavets, el sexto submarino del Proyecto 677 Lada destinado a la Armada rusa.

El buque ha sido diseñado por el Buró de Ingeniería Rubin, perteneciente a la Corporación Unificada de Construcción Naval (USC), y se integra en el programa ruso para dotar a su Marina de una nueva generación de submarinos diésel-eléctricos con mayor automatización, capacidades avanzadas de detección y una reducida firma acústica.

La ceremonia supone un nuevo avance de una clase cuyo desarrollo se ha prolongado durante años debido a diversos problemas técnicos y retrasos. El primer submarino de la serie, el San Petersburgo, fue entregado a la Armada rusa en 2010, mientras que la primera unidad de producción, el Kronstadt, no entró en servicio hasta enero de 2024.

La Corporación Unida de Construcción Naval (USC) celebró el 27 de agosto de 2026 la ceremonia de puesta de quilla del Maloyaroslavets, nuevo submarino del Proyecto 677 clase Lada.

La Corporación Unida de Construcción Naval (USC) celebró el 27 de agosto de 2026 la ceremonia de puesta de quilla del Maloyaroslavets, nuevo submarino del Proyecto 677 clase Lada. USC/Telegram

"El año pasado entregamos a la flota el submarino 'Velikie Luki' y hoy ponemos la quilla del 'Maloyaroslavets'", señaló durante el acto el director general de la USC, Andréi Puchkov, quien destacó el trabajo conjunto desarrollado por la industria naval rusa y el Ministerio de Defensa.

Los Lada representan la nueva generación de submarinos no nucleares de la Armada rusa. Su principal característica es la combinación de sigilo acústico, sensores avanzados y un elevado grado de automatización, capacidades destinadas a dificultar su detección y mejorar su capacidad para localizar amenazas.

El diseño incorpora diferentes medidas para reducir el ruido generado por la propia plataforma. El casco dispone, además, de un recubrimiento especial destinado a disminuir su firma frente a los sonares enemigos, una característica especialmente importante para un submarino que basa buena parte de su supervivencia en permanecer oculto.

A ello se suma un potente complejo hidroacústico, diseñado para detectar y seguir contactos submarinos y de superficie. La combinación entre la reducción de la firma acústica y la capacidad de sus sensores permite a los Lada operar de forma discreta, especialmente en escenarios marítimos próximos a las costas.

El Maloyaroslavets tendrá unas dimensiones aproximadas de 67 metros de eslora y 7,1 metros de manga, con un desplazamiento superior a las 1.700 toneladas. Su velocidad máxima bajo el agua alcanzará aproximadamente los 21 nudos.

El complemento de los nucleares

Los Lada ocupan un lugar diferente dentro de la fuerza submarina rusa respecto a los grandes sumergibles de propulsión nuclear. Su menor tamaño y su propulsión diésel-eléctrica los hacen especialmente adecuados para determinadas misiones en mares cerrados y zonas costeras, donde el sigilo y la capacidad de detección resultan esenciales.

Su entrada en servicio permitirá a Rusia complementar sus capacidades submarinas oceánicas con una nueva generación de plataformas convencionales.

Estos buques están concebidos para realizar misiones de vigilancia, reconocimiento y combate, manteniendo una reducida firma acústica durante sus desplazamientos bajo el agua.

La construcción del Maloyaroslavets se produce, además, en paralelo al desarrollo de los grandes submarinos nucleares rusos.

El pasado 28 de julio, el astillero Sevmash puso a flote el Ulyanovsk, una unidad del Proyecto 885M Yasen-M, diseñada para operar a mucha mayor distancia y equipada para el empleo de misiles de crucero.

De este modo, Moscú mantiene en paralelo dos líneas de desarrollo: grandes submarinos nucleares destinados a operaciones oceánicas y estratégicas y sumergibles convencionales como los Lada, concebidos para proporcionar una presencia discreta y persistente en aguas de importancia estratégica.