EL secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el subsecretario de Guerra de Estados Unidos, Elbridge A. Colby, durante una reunión de ministros de Defensa aliados el pasado 12 de febrero en Bruselas.

EL secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el subsecretario de Guerra de Estados Unidos, Elbridge A. Colby, durante una reunión de ministros de Defensa aliados el pasado 12 de febrero en Bruselas. Reuters

Observatorio de la Defensa

EEUU reafirma su compromiso con OTAN y el "interés fundamental" sobre Europa mientras revisa su despliegue

El Pentágono estudia reducir y redistribuir parte de sus fuerzas hacia otras regiones fuera de Europa.

Valora el progreso de los aliados en los últimos dos años para asumir un mayor papel en la Alianza.

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Las claves

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Estados Unidos reafirma su compromiso con la defensa colectiva de la OTAN, pero revisa su presencia militar en Europa.

Washington elogia el aumento del gasto en defensa y la mayor implicación de los aliados europeos, especialmente en apoyo a Ucrania.

El Pentágono estudia diferentes opciones sobre el despliegue militar estadounidense en Europa, incluyendo posibles reducciones y cambios en bases y capacidades.

La revisión busca que los aliados europeos asuman un papel más protagonista en la defensa, reduciendo su dependencia de EEUU.

Estados Unidos mantiene su compromiso con la defensa colectiva de la OTAN, pero al mismo tiempo prepara una profunda revisión de su presencia militar en Europa. El subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, ha reafirmado este jueves que el continente continúa siendo de "interés fundamental" para Washington, pese al giro estratégico de la Administración Trump hacia el hemisferio occidental y el Indo-Pacífico.

Colby elogió los avances de los aliados europeos para asumir mayor responsabilidad en la defensa del continente y el apoyo a Ucrania, durante una reunión en Bruselas con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, coincidiendo con la revisión del despliegue militar estadounidense en Europa.

El subsecretario de Defensa estadounidense valoró el progreso de los aliados europeos en los últimos dos años para asumir un mayor papel en la Alianza Atlántica, algo que atribuyó al liderazgo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de Rutte y de "algunos líderes clave" en Europa.

La visita se produce después de que los aliados acordaran en la cumbre de Ankara de julio elevar progresivamente su inversión en Defensa hasta alcanzar el 5% del PIB en 2035. El objetivo de Washington es que ese incremento del esfuerzo europeo se traduzca también en una mayor capacidad para asumir la defensa convencional del continente.

Colby ya había defendido en febrero una evolución hacia una "OTAN 3.0", basada en un mayor reparto de responsabilidades entre los aliados y en una Europa capaz de asumir una parte sustancialmente mayor de su propia seguridad.

El compromiso político con la Alianza coincide, sin embargo, con una revisión de la estructura militar estadounidense en Europa. Según un documento del Pentágono consultado por Reuters, el proceso deberá generar al menos cuatro conjuntos de opciones para el secretario de Defensa, Pete Hegseth, antes del 6 de noviembre, semanas antes de que concluya formalmente la revisión en diciembre.

Un soldado alemán sostiene la bandera de la OTAN en el grupo de combate multinacional de la Alianza en Rukla, Lituania.

Un soldado alemán sostiene la bandera de la OTAN en el grupo de combate multinacional de la Alianza en Rukla, Lituania. Kay Nietfeld OTAN

Estados Unidos mantiene alrededor de 80.000 militares desplegados en Europa, y los aliados europeos temen que el análisis termine desembocando en reducciones significativas. Washington ya ha anunciado que pretende reasignar parte de las capacidades actualmente desplegadas en Europa y Canadá hacia otras regiones, especialmente el Indo-Pacífico.

El proceso no se limitará al número de tropas. Los términos de referencia del estudio contemplan también las condiciones de acceso, bases y sobrevuelo —conocidas como ABO—, así como las arquitecturas e infraestructuras espaciales, cibernéticas y de inteligencia que permiten a Estados Unidos proyectar su poder militar a escala global.

Un alto funcionario del Pentágono explicó a Reuters que el objetivo es disponer de distintas alternativas antes de adoptar una decisión definitiva: "Queremos poder analizar los pros y los contras de una variedad de niveles de fuerzas o disposiciones diferentes".

La misma fuente subrayó que Washington busca una transición hacia un modelo en el que los aliados asuman el protagonismo: "Estamos pasando a proporcionar un apoyo crítico, más limitado, con los aliados al frente".

Más peso europeo frente a la dependencia de EEUU

La revisión responde a una de las principales demandas de la Administración Trump: que los socios europeos de la OTAN asuman una mayor parte de la carga militar y reduzcan su dependencia de las capacidades estadounidenses.

Hegseth ya había criticado el llamado free-riding de algunos aliados al anunciar la revisión en junio. El Pentágono quiere determinar ahora qué países disponen de una trayectoria creíble para cumplir sus compromisos de gasto y cuáles pueden cubrir los vacíos que dejarían eventuales reducciones estadounidenses en el Modelo de Fuerzas de la OTAN, el mecanismo que establece las capacidades disponibles para responder ante una crisis.

Washington también está evaluando el grado de apoyo que recibe de cada aliado. Un cuestionario enviado a los países europeos incluye preguntas sobre las restricciones al acceso estadounidense a sus territorios, bases y espacio aéreo, así como sobre su disposición a favorecer la cooperación industrial transatlántica.

Las respuestas de los aliados deben llegar este viernes y serán incorporadas al proceso de revisión.

Una revisión que inquieta a Europa

El proceso genera preocupación en varias capitales europeas, que temen que la decisión de reducir la presencia estadounidense pueda estar en buena medida tomada de antemano. La Administración Trump ha señalado repetidamente su intención de concentrar recursos en otras prioridades estratégicas y exigir a los europeos que asuman una mayor responsabilidad.

Al mismo tiempo, Washington mantiene que la revisión pretende ofrecer un abanico de posibilidades antes de adoptar una decisión. El funcionario del Pentágono consultado por Reuters aseguró que el estudio busca "proporcionar un espectro de opciones desde donde estamos hasta dondequiera que conduzca" la revisión.

El movimiento refleja así la doble realidad de la actual relación transatlántica: Estados Unidos no cuestiona formalmente el compromiso con la defensa colectiva de la OTAN, pero sí está redefiniendo el volumen y la naturaleza de las capacidades que está dispuesto a aportar a Europa.

La consecuencia para los aliados es clara: incluso manteniéndose el paraguas estadounidense, Europa tendrá que asumir una parte cada vez mayor de la defensa del continente.