Un vehículo de combate de infantería M2A4 Bradley transporta cinco UGV FireAnt durante una demostración difundida el 25 de agosto de 2026.
EEUU ensaya el blindado del futuro: un Bradley que despliega su propio enjambre de drones terrestres
Prueba un M2A4 Bradley de la 1.ª División de Caballería como plataforma.
Robots capaces de realizar misiones de reconocimiento, guerra electrónica y ataque.
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El Ejército de Estados Unidos ensaya un nuevo concepto de combate mecanizado en el que vehículos tripulados despliegan y coordinan enjambres de robots terrestres. Durante el ejercicio Pegasus Charge 3, un M2A4 Bradley de la 1.ª División de Caballería transportó cinco pequeños vehículos terrestres no tripulados (UGV).
La prueba forma parte de la iniciativa Transformation in Contact, con la que el Ejército experimenta directamente junto a unidades operativas nuevas tecnologías y conceptos de empleo. El objetivo es acelerar la incorporación de sistemas autónomos que complementen a los soldados y amplíen las capacidades de las unidades sobre el terreno.
El Bradley equipado con cinco robots FireAnt de Swarmbotics AI ilustra la posible evolución de las unidades mecanizadas: además de transportar y proteger a la infantería, el blindado podría actuar como plataforma móvil para desplegar sistemas no tripulados en misiones de reconocimiento, guerra electrónica y ataque por delante de las tropas.
El FireAnt es un pequeño vehículo 4x4 de unos 27 kilos diseñado para trabajar integrado en un enjambre. Su configuración modular permite adaptarlo a diferentes misiones, entre ellas reconocimiento, vigilancia, retransmisión de comunicaciones y guerra electrónica, además de operaciones de ataque.
Una de sus configuraciones está destinada a combatir vehículos blindados mediante una carga explosiva. En este cometido, el empleo coordinado de varios robots permitiría distribuirlos por diferentes puntos del terreno y aumentar las opciones de una unidad frente a objetivos protegidos.
Vehículos terrestres no tripulados FireAnt equipados con ojivas de proyectil de penetración formada por explosión (EFP).
El concepto también permitiría emplearlos como exploradores adelantados. Los robots podrían penetrar en zonas de riesgo, obtener información o realizar determinadas tareas antes de que los soldados tuvieran que exponerse directamente.
La compañía sostiene que los FireAnt incorporan un importante grado de autonomía basado en inteligencia artificial y que, cuando están conectados en red, pueden desarrollar "comportamientos coordinados en equipos y misiones mixtas". Los operadores humanos, no obstante, mantienen la dirección de los grupos de robots.
El Ejército ya prueba grupos de diez robots
La experiencia no se limita al ensayo con cinco vehículos. Durante las evaluaciones de xTech Overwatch, una unidad del tamaño de una escuadra de la 1.ª División de Caballería llegó a operar 10 FireAnt, según apunta TWZ.
En febrero, Swarmbotics AI fue seleccionada por el Ejército para continuar desarrollando estos sistemas dentro de Transformation in Contact. La empresa había llegado al programa después de participar en la competición tecnológica xTech Overwatch, una iniciativa del Ejército estadounidense destinada a acelerar la evaluación de nuevas tecnologías.
"La clave es que los enjambres de robots han llegado para quedarse", afirmó Drew Watson, director tecnológico de Swarmbotics AI. La compañía señaló además que durante 2026 trabajaría junto a la 1.ª División de Caballería para establecer conceptos de empleo de cientos de robots.
La apuesta revela un cambio de escala: el objetivo ya no es simplemente incorporar un robot a una unidad, sino estudiar cómo emplear decenas o incluso cientos de sistemas autónomos coordinados en apoyo de una fuerza convencional.
El Bradley como nodo de fuerza mixta
Las imágenes difundidas del ejercicio no permiten determinar si los FireAnt pueden ser desplegados directamente desde el interior del Bradley o si los soldados tienen que descargarlos manualmente. Tampoco se ha detallado cómo fueron controlados durante Pegasus Charge 3.
Sí muestran, sin embargo, una posible transformación del papel de los vehículos de combate. El Bradley podría actuar como plataforma de transporte, protección y control de pequeños sistemas no tripulados que se desplieguen por delante de la formación.
Bradley
Esta combinación permitiría separar determinadas tareas de los soldados sin renunciar a las capacidades de las plataformas tripuladas. Mientras el Bradley aporta movilidad y protección, los robots podrían ampliar el radio de vigilancia, retransmitir comunicaciones, realizar misiones de guerra electrónica o actuar sobre determinados objetivos.
Es una evolución directamente relacionada con las lecciones de conflictos recientes como el de Ucrania, donde los vehículos terrestres no tripulados han comenzado a asumir misiones de riesgo. Al mismo tiempo, estos sistemas afrontan problemas similares a los drones aéreos, especialmente frente a la guerra electrónica y la pérdida de los enlaces de comunicación.
El Ejército estadounidense todavía debe determinar cómo encajará el FireAnt en su estructura de fuerzas. Pero la prueba de Pegasus Charge 3 ofrece una imagen de hacia dónde puede dirigirse el combate mecanizado: Bradley y otros vehículos tripulados acompañados por enjambres de robots capaces de explorar y actuar sobre el terreno antes de que los soldados entren en contacto directo con el enemigo.