Cazas Eurofighter del programa Halcón en la factoría de Airbus en Getafe

Cazas Eurofighter del programa Halcón en la factoría de Airbus en Getafe Airbus Defence and Space

Observatorio de la Defensa

El futuro del Eurofighter, el caza europeo que evolucionará para mantenerse en servicio hasta la década del 2060

El consorcio sigue evolucionando el caza para las próximas décadas.

El siguiente bloque de configuración es el P4E y ya trabajan en el LTE.

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Las claves

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El Eurofighter seguirá siendo el principal caza del Ejército del Aire español hasta al menos 2060 gracias a continuas actualizaciones y mejoras tecnológicas.

El nuevo paquete P4E incorporará mayor compatibilidad de armamento, el casco Striker II, mejoras en sensores y un sistema DASS actualizado para defensa electrónica.

El kit aerodinámico, ya contratado por Alemania y en estudio por España, aumentará la maniobrabilidad y capacidad de carga del Eurofighter.

La arquitectura Long Term Evolution (LTE) permitirá una aviónica más abierta, integración rápida de sistemas y compatibilidad con aviones de sexta generación y drones de combate.

A pesar de haber entrado en servicio en 2003, al Eurofighter todavía le quedan varias décadas como el caza que conforma la espina dorsal del Ejército del Aire y del Espacio de España.

La vigencia del programa Halcón —que suma 45 aparatos en dos lotes— y la intención, al menos por ahora, de no adquirir un caza de quinta generación allanan el terreno a futuras actualizaciones y modernizaciones de la misma plataforma.

Desde el consorcio Eurofighter llevan trabajando desde el mismo inicio del programa en el desarrollo de las diferentes versiones —o Tranches— y bloques de configuración. Todo ello con el propósito de continuar mejorando la aeronave con nuevos kits aerodinámicos, capacidades y tecnologías avanzadas.

Mientras los Halcón españoles y los Quadriga alemanes ya adquiridos recurren al bloque de configuración P3Ec, en Eurofighter se encuentran trabajando en el P4E para los próximos pedidos y como prolegómeno del siguiente gran paso en la plataforma: el LTE o Long Term Evolution.

Precisamente, el pasado 21 de mayo, el consorcio Eurofighter —conformado por España, Reino Unido, Italia y Alemania— se reunieron en Madrid para poner sobre la mesa las últimas novedades sobre el programa.

Amparo Valcarce, secretaria de Estado de Defensa, recalcó la necesidad de modernizar y mejorar las capacidades de las aeronaves y de establecer los pasos en el futuro más inmediato.

Entre ellos, según recogen desde el Ministerio, se destacaron el desarrollo del Phase 4 Enhancement (P4E) y la nueva arquitectura LTE "que permitirán al Eurofighter continuar siendo un sistema de armas relevante, tanto en términos de capacidades operativas como de interoperabilidad".

P4E y kit aerodinámico

Entre las mejoras que incorporará el P4E se encuentra la compatibilidad de más tipos de armamento que se están evaluando por parte de los países, según ha explicado Iván González, responsable de campañas de aviones de combate en Airbus Defence and Space, a EL ESPAÑOL.

El nuevo bloque de configuración "también llevará el casco Striker II, que proporciona importantes mejoras para la conciencia situacional del piloto y la fusión de datos directamente en la lente, y mejoras en la gestión automática de los sensores.

Esta última novedad permitirá al piloto aprovechar al máximo las capacidades del radar AESA —como los Mk1 que incorporarán los Halcón españoles— para ejecutar múltiples tareas de forma simultánea, lo que rebajará la carga de trabajo en la carlinga.

En el paquete también se incluye una interfaz de cabina mejorada y una interoperabilidad de radiofrecuencia optimizada.

Otra de las novedades más importantes son las actualizaciones en el sistema DASS (Defensive Aid Sub-System) que permite la detección de diversas amenazas como el bloqueo del caza en el sistema de búsqueda de un misil y gestiona el despliegue de contramedidas.

También juega un papel importante en el terreno de las contramedidas electrónicas, un factor clave en los escenarios de guerra actuales donde el espectro está permanentemente degradado y comprometido.

"Se trata de un paquete que puede ir tanto de serie en los cazas como pasar por los hangares para aplicar un retrofit y así poder contar con todas las capacidades", ha indicado González.

Un pilar esencial de P4E es el denominado kit aerodinámico, que también puede instalarse en la estructura de la aeronave una vez sale de la línea de producción.

Son una serie de añadidos que "cambian los bordes de ataque y salida del ala y la unión de esta con el fuselaje", apunta González, "para que el avión sea todavía más maniobrable de lo que es".

Asimismo, el kit incrementa la carga de pago del caza, "lo que permite llevar más sensores, pods o armamento", abre la puerta a "llevar configuraciones asimétricas" entre las alas e incrementa el ángulo de ataque, algo muy útil especialmente para ataques aire-aire y aire-tierra.

Se trata de una capacidad que ya ha sido contratada por parte de Alemania y de la que "España también podrá beneficiarse en un futuro". El kit puede integrarse tanto en los Halcón como en los Eurofighter de la Trancha 3, explica.

En cuanto a su implementación en España, Iván González señala que "hay un interés" por parte del Ministerio de Defensa, que ya se encuentra en conversaciones con Alemania, el país que inaugurará el empleo del kit y el encargado de llevarlo a cabo.

Long Term Evolution (LTE)

La Long Term Evolution es la siguiente arquitectura planteada para integrarse a bordo de los Eurofighter. Incluye una "aviónica más abierta, lo que permite que las integraciones sean más rápidas".

"Para que tocar un sistema no implique modificaciones en los sistemas que tiene alrededor", apunta González. LTE segrega los sistemas que son "críticos para la seguridad en vuelo o críticos para la misión".

Para el LTE "ya se han empezado a contratar las primeras fases y es una negociación que se está llevando a cabo entre todas las naciones participantes en el programa Eurofighter", afirma.

"Cada uno quiere un LTE algo distinto y es una negociación a cuatro bandas donde cada país pone en valor sus necesidades, sus requerimientos y, al final, deben llegar a un acuerdo para un LTE más internacional".

La alternativa también existe, pueden plantearse versiones "nacionales o binacionales".

"Nosotros aseguramos que el cliente alemán y el español están muy alineados y coordinados", explica. Lo que sí es seguro es que "será una solución que se podrá aplicar mediante un retrofit".

"Si hay un Halcón III en un futuro o una continuación de la Trancha 5 en Alemania, intentaríamos que los aviones lleven cuanto antes esta capacidad para evitar los retrofit".

Además de la arquitectura abierta y cambios en las computadoras de misión, la LTE cambia la cabina de vuelo del caza integrando "una pantalla táctil más grande en la que el piloto puede gestionar las misiones de una forma mucho más intuitiva".

Otro pilar fundamental de esta versión es permitir que el Eurofighter pueda interoperar con los aviones de sexta generación y los drones de combate colaborativos.

Debido a lo anterior, estudiarán qué tipo de armamento de nueva generación y pods podrán transferirse a las aeronaves de combate colaborativos (CCA, Combat Collaborative Aircraft) no tripuladas.

"Los aviones que vamos a entregar en la década de los 30 tendrán que estar operativos hasta el 2060, así que tenemos que asegurar que sus sistemas de comunicaciones, conexión de datos, IA o ciberseguridad" sean compatibles con la próxima generación de cazas.

En cuanto al horizonte temporal, Iván González indica que la contratación debería ser dentro de dos o tres años, "para que esté en servicio en la segunda mitad de la próxima década".