Ilustración del futuro destructor KDDX de Corea del Sur

Ilustración del futuro destructor KDDX de Corea del Sur HD Hyundai Heavy Industries

Observatorio de la Defensa

Hanwha construirá los nuevos destructores de Corea del Sur tras penar Seúl a Hyundai por el robo de documentos militares

Pese a obtener la mayor calificación en la licitación, Hyundai perdió el contrato por hurtar a la Marina surcoreana información confidencial sobre el proyecto.

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Las claves

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Hanwha Ocean ha sido seleccionada para construir los nuevos destructores KDDX de Corea del Sur tras la penalización a Hyundai por el robo de documentos militares.

El contrato contempla la construcción de seis buques con una inversión de 4.900 millones de euros y busca reforzar la autonomía tecnológica y operativa de la Marina surcoreana.

Los destructores KDDX integrarán sistemas de combate y sensores desarrollados nacionalmente, incluyendo un nuevo sistema de propulsión eléctrica para mayor sigilo y futuras expansiones tecnológicas.

La decisión se resolvió por un estrecho margen tras una sanción a Hyundai por acceder ilegalmente a documentación clasificada, lo que inclinó la licitación a favor de Hanwha.

Con la elección de Hanwha Ocean como adjudicataria preferente para el programa de destructores de nueva generación KDDX, Corea del Sur ha dado el primer paso para desatascar uno de sus proyectos militares de mayor envergadura, demorado durante años tanto por disputas empresariales como litigios judiciales.

La Administración de Programas de Adquisición de Defensa del país asiático (DAPA) ha otorgado la máxima puntuación a Hanwha Ocean en la evaluación de ofertas para el diseño detallado y construcción del buque principal de esta serie.

El programa, que contempla seis buques de combate, cuenta con una inversión estimada de 7,8 billones de wones surcoreanos (unos 4.900 millones de euros).

Gracias a esto, la Marina surcoreana avanzará hacia la fase de construcción de la primera embarcación, con el propósito de fortalecer sus capacidades operativas en escenarios complejos que demandan defensa aérea, guerra antisubmarina, ataque y escolta.

El resultado de la licitación fue extremadamente ajustado, resolviéndose por un estrecho margen de apenas 0,5867 puntos. Hanwha Ocean recibió una calificación final de 93,9542 puntos frente a los 93,3675 de su rival, HD Hyundai Heavy Industries.

En un principio, Hyundai lideraba la evaluación tecnológica con 73,2383 frente a los 72,5958 de su oponente. Sin embargo, la balanza se inclinó a favor de Hanwha debido a una penalización en el apartado de seguridad que supuso la deducción de 1,2 puntos a su rival, una medida vinculada a condenas judiciales por el manejo no autorizado de documentación clasificada.

Para comprender la complejidad de esta adjudicación es necesario revisar la cronología del proyecto. La antigua corporación Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering, actual Hanwha Ocean, desarrolló el diseño conceptual original de los buques en 2012.

Posteriormente, en 2020, Hyundai se alzó con el contrato para el diseño básico, completando dicha labor en diciembre de 2023. El calendario preveía que la siguiente fase comenzara en 2024, pero el proceso encalló debido a disputas sobre las normativas de licitación y las sanciones de seguridad que pesaban sobre el astillero competidor.

El origen de la sanción radica en una grave infracción de la Ley de Protección de Secretos Militares cometida por nueve empleados de Hyundai, quienes obtuvieron de forma ilegal 12 documentos clasificados de la Marina.

Entre el material sustraído se encontraban los planos del diseño conceptual del KDDX desarrollados por Daewoo, en 2013, los cuales fueron compartidos internamente a través de la red corporativa de Hyundai.

La justicia condenó a ocho implicados en 2022 y a otros más en 2023, activando la normativa de contrataciones públicas que prescribe deducciones en la puntuación de seguridad durante tres años a partir de la firmeza de las sentencias.

Destructor ROKS Munmu El Grande de la clase KDX-II de Cora del Sur

Destructor ROKS Munmu El Grande de la clase KDX-II de Cora del Sur US Navy

Inicialmente, la DAPA había considerado los fallos judiciales en un único expediente y aplicó una detracción de 1,8 puntos. No obstante, tras una revisión interna, en septiembre de 2025, el organismo estatal concluyó que debían sancionarse por separado, fijando una deducción adicional de 1,2 puntos vigente hasta diciembre de este año.

A pesar de que HD Hyundai impugnó judicialmente la resolución argumentando que la medida era impropia, el tribunal competente desestimó la solicitud consolidando la penalización que resultaría decisiva para el desenlace del concurso por el KDDX.

Futuros destructores coreanos

Los destructores de la clase KDDX están llamados a desempeñar una función crucial en el equilibrio regional, cerrando la brecha existente entre los buques de la clase KDX-II y los navíos Aegis KDX-III, de mayor tamaño.

El diseño plantea una plataforma con un desplazamiento estimado de 6.500 toneladas, con una eslora aproximada de 155 metros y una manga de 18,8 metros. Estas embarcaciones encarnan la apuesta de Seúl por la autonomía al incorporar sistemas de combate, sensores y armas de lanzamiento vertical de desarrollo nacional.

En el plano técnico, destaca la implementación de un sistema integrado de propulsión eléctrica, una innovación inédita en la flota de combate surcoreana. Este sistema permite mitigar el ruido radiado por la maquinaria si se compara con la propulsión mecánica tradicional, lo que dificulta significativamente su detección por parte de los submarinos hostiles.

Asimismo, esta arquitectura proporciona una generosa reserva de expansión eléctrica indispensable para alimentar en el futuro radares de alta potencia y equipos avanzados de guerra electrónica sin necesidad de acometer reformas en el casco.

Buque ROKS Choe Yeong de la clase KDX-II de Corea del Sur

Buque ROKS Choe Yeong de la clase KDX-II de Corea del Sur US Navy

El núcleo operativo se concentra en un mástil integrado desarrollado por Hanwha Systems que alberga un radar de barrido electrónico activo de doble banda. Por un lado, el radar de banda S asume las misiones de vigilancia aérea a gran distancia y rastreo de proyectiles balísticos, mientras que el de la banda X gestiona la defensa de corto alcance y objetivos de superficie.

Esta configuración otorga al buque un rol polivalente en escenarios marítimos como el Mar Amarillo y el Mar del Este (Mar de Japón), donde los reducidos tiempos de reacción exigen una óptima gestión electromagnética y una drástica reducción de la firma de radar, consolidando a la Marina surcoreana como una fuerza mucho más resistente y soberana.

Los destructores KDDX contarán con un cañón Mk 45, dos sistemas CIWS-II, ocho misiles antibuque Haeseong y celdas de lanzamiento vertical KVLS-I y KVLS-II. Esto les permite configurarse según la misión utilizando misiles K-SAAM, cohetes antisubmarinos o armas de ataque terrestre.

La pieza clave es el nuevo Ship-to-Air Missile-II, desarrollado por LIG Nex1 para 2030 con el fin de reemplazar los SM-2 estadounidenses. Este misil de largo alcance (+180 km) usará un buscador activo y propulsión de doble pulso, permitiendo al KDDX enfrentar múltiples amenazas aéreas simultáneamente sin depender de iluminadores externos.