El SpainSat NG2 en la sala blanca de integración de Airbus

El SpainSat NG2 en la sala blanca de integración de Airbus Rodrigo Mínguez Toulouse, Francia

Observatorio de la Defensa

Defensa trabaja para evitar otro caso SpainSat NG 2: busca blindar sus satélites de ataques y partículas espaciales

El espacio, como cuarto dominio de la guerra, se ha convertido en un escenario crítico para la seguridad nacional e infraprotegido ante las amenazas actuales.

Más información: Hisdesat ya trabaja en un nuevo satélite al constatar que el SpainSat NG 2 es "irrecuperable" tras una colisión en noviembre

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Las claves

Las claves

El Ministerio de Defensa impulsa un proyecto para desarrollar sensores que protejan los satélites de amenazas y partículas espaciales.

La iniciativa busca evitar incidentes como la pérdida del SpainSat NG 2, que fue dañado por una partícula mientras se dirigía a su órbita final.

Los sensores estarán orientados a detectar objetos, predecir parámetros orbitales, recopilar información meteorológica espacial y proteger activamente los satélites.

El ecosistema espacial enfrenta riesgos tanto naturales como deliberados, incluyendo ataques físicos o interferencias, lo que hace crucial mejorar la resiliencia y vigilancia de los activos espaciales.

El espacio se ha establecido como un dominio más dentro de la guerra. Además, en los últimos años, ha ido creciendo en términos de relevancia comercial, estratégica y operativa, del que dependen múltiples servicios críticos para el funcionamiento de un país.

Partiendo de ese planteamiento, el Ministerio de Defensa liderado por Margarita Robles está impulsando un proyecto para el desarrollo de sensores embarcados para vigilancia, mitigación de amenazas y protección de activos espaciales de defensa.

La pérdida del satélite SpainSat NG 2 el pasado noviembre, tras recibir el impacto de una partícula mientras se dirigía a su órbita final, ha puesto sobre la mesa la necesidad de incorporar tecnologías embarcadas que eviten este tipo de situaciones.

Entre las aplicaciones esenciales en las que participa el segmento espacial, identifican las comunicaciones, el posicionamiento y la navegación, la observación y exploración científica y otros servicios relacionados con la seguridad nacional y la defensa de los Estados.

El objetivo del Ministerio de Defensa con este proyecto es la investigación y desarrollo de cargas de pago sensoras embarcables en plataformas espaciales, orientadas a reducir las vulnerabilidades de este tipo de sistemas y a contribuir a la protección de los activos espaciales.

"Los desarrollos se enmarcarán en un entorno de I+D, priorizando la validación de datos físicos, arquitecturas de sistemas y conceptos operativos, sin que se requiera la puesta en órbita ni la demostración en vuelo de los sistemas desarrollados durante el desarrollo del proyecto".

Sensores para la defensa espacial

Los sensores planteados podrán estar orientados a un único cometido específico, como la vigilancia del entorno espacial, por ejemplo, o bien integrar múltiples funcionalidades.

Los proyectos deberán diseñar y desarrollar cargas de pago basadas en tecnologías innovadoras, con un claro enfoque hacia la conciencia de la situación espacial, la protección de los sistemas espaciales de interés para la defensa y con potencial de contribución futura a capacidades disuasoras frente a amenazas de origen no natural.

Este tipo de amenazas son las que ejercen países enemigos o no aliados en el entorno espacial, un terreno en el que las fuerzas espaciales más punteras llevan trabajando años y van desde jamming a ataques físicos contra el objeto en órbita.

Tal y como explican desde el Ministerio de Defensa y a modo ilustrativo, destacan interés en cinco áreas clave. La primera es la detección y, en la medida de lo posible, la identificación de objetos en el entorno espacial, preferentemente en el rango de tamaños comprendido entre los 0,1 y los 10 centímetros.

La segunda es la estimación o predicción de parámetros orbitales y dinámicos de objetos espaciales, tales como posición, velocidad, tamaño o actitud.

Montaje de uno de los satélites de la constelación

Montaje de uno de los satélites de la constelación FOSSA Systems

La tercera es la obtención de información relevante de meteorología espacial. La cuarta, la contribución a la protección activa de plataformas satelitales frente a amenazas detectadas.

La quinta y última es la activación o soporte de acciones disuasorias orientadas a la defensa de los activos espaciales.

"Los sensores desarrollados deberán afrontar retos tecnológicos significativos, entre los que se incluyen la miniaturización, las limitaciones en la disponibilidad de energía, la autonomía operativa y la capacidad de almacenamiento y gestión de la información en escenarios de pérdida temporal de enlace con el seguimiento terreno".

Asimismo, los proyectos propondrán el diseño conceptual y de arquitectura y su potencial compatibilidad con las plataformas ya en activo en las órbitas baja, media y geoestacionarias.

Riesgos

El "ecosistema espacial, en continua expansión y cada vez más congestionado, presenta una elevada vulnerabilidad frente a riesgos de diversa naturaleza", explican.

Entre los riesgos destacan, por un lado, los de origen natural. Son fundamentalmente los relacionados con la actividad solar y la meteorología espacial. Aquí se incluyen las pequeñas partículas imposibles de detectar que pueden terminar con un satélite de grandes dimensiones como ocurrió hace unos meses con el SpainSat NG 2.

Por otro lado, también existe una "creciente preocupación" por los "riesgos de origen antrópico, incluyendo acciones deliberadas que pueden afectar a capacidades espaciales de defensa".

Estas amenazas, afirman, pueden materializarse en la degradación o pérdida de enlaces de comunicaciones, perturbaciones en señales de sistemas de geoposicionamiento, afectación de enlaces satelitales, reducción de la capacidad operativa de los satélites o, en los casos más severos, la pérdida total del activo espacial.

La mitigación de estas vulnerabilidades pasa, entre otros aspectos, por el desarrollo de capacidades avanzadas de conocimiento y conciencia situacional en el dominio espacial, el incremento de la resiliencia y protección, tanto activa como pasiva, de los sistemas espaciales de defensa.

La última de las medidas es la mejora del conocimiento, monitorización y previsión de la meteorología espacial, un campo en el que trabajan actualmente las agencias espaciales de todo el mundo.

El límite máximo de la aportación del Ministerio de Defensa a cada proyecto será de 975.000 euros.