Versión biplaza del Su-57

Versión biplaza del Su-57 Rostoc

Observatorio de la Defensa

Rusia atiende las exigencias de India para adquirir el Su-57 y desarrolla una versión biplaza de su caza de quinta generación

Rusia busca replicar el éxito del Su-27, cuya cabina doble sirvió de base para los Su-30MKK y Su-30MKI destinados a China e India, respectivamente.

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Las claves

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Rusia ha presentado la primera versión biplaza del caza Su-57, respondiendo a las exigencias de India y otros compradores.

La nueva variante busca replicar el éxito de los Su-30MKI y Su-30MKK, modelos biplaza que dominan en India y China.

India podría adquirir el Su-57 mediante compra directa, transferencia tecnológica o codesarrollo, con acceso completo al código fuente ofrecido por Rusia.

Vietnam planea incorporar entre 12 y 24 Su-57 para reemplazar sus cazas antiguos, reforzando su alianza tradicional con Rusia.

Rusia ha dado a conocer la primera variante biplaza del Su-57, el caza de quinta generación con el que Moscú pretende blindar su hegemonía militar y comercial. Este movimiento no es casual sino una respuesta directa a las condiciones impuestas por los países que han mostrado interés en adquirir la aeronave.

Las primeras imágenes de esta configuración, captadas durante pruebas de rodaje en tierra, confirman que Rusia ha decidido romper el monopolio que hasta ahora ostentaba China con su J-20, el único avión de combate de quinta generación que hasta ahora disponía de una opción para dos tripulantes.

En la actualidad, la percepción estratégica de esta arquitectura de cabina ha dado un giro radical debido a las exigencias en los teatros de operaciones contemporáneos, donde estos avanzados cazas están llamados a actuar como centros de mando y controladores de aeronaves no tripuladas de apoyo táctico.

Con esta versión del Su-57, que podría fabricarse en volúmenes marcadamente superiores a los de su contraparte monoplaza, Rusia busca replicar el fenómeno del legendario Su-27, cuya cabina doble sirvió de plataforma para dar vida a los exitosos Su-30MKK y Su-30MKI destinados a China e India, respectivamente.

Estos últimos modelos terminaron dominando las líneas de producción por encima de las opciones monoplaza clásicas o de las revisiones modernas como el Su-35, marcando una tendencia que países como Vietnam o Corea del Norte podrían replicar.

India, cliente prioritario

A pesar de las incógnitas sobre qué capacidades estructurales o de combustible se habrán sacrificado para albergar el segundo asiento, los informes confirman que el incentivo primordial para este rediseño ha sido satisfacer los exigentes requisitos del Ministerio de Defensa de la India.

La Fuerza Aérea India ha demostrado una preferencia absoluta por las plataformas biplaza a lo largo de los años, adquiriendo de forma exclusiva los cazas de la familia Su-30 y descartando sistemáticamente las alternativas de un solo piloto.

En este contexto, se perfilan vías muy claras para la incorporación del Su-57 al inventario de Nueva Delhi, que abarcan desde la compra directa de unidades manufacturadas en suelo ruso hasta programas de transferencia tecnológica y codesarrollo a gran escala.

La opción de la adquisición directa ha cobrado fuerza tras las insinuaciones de la comercializadora estatal Rosoboronexport sobre pedidos existentes, lo que otorgaría a la India una capacidad de quinta generación de forma rápida mientras se estructuran los mecanismos de producción nacional bajo licencia.

Sukhoi Su-57

Sukhoi Su-57 Sukhoi Omicrono

Las negociaciones técnicas para este esquema de fabricación local alcanzaron fases avanzadas a principios de este año, tal como confirmaron desde el Kremlin, respaldadas por una oferta sin precedentes de Moscú para conceder a India acceso total al código fuente altamente sensible del avión.

Esta transparencia absoluta contrasta de manera drástica con las estrictas restricciones operativas impuestas por proveedores tradicionales de Occidente como Francia o Estados Unidos, cuyas limitaciones a la soberanía tecnológica india siempre habían frenado las transacciones.

De esta manera, la aparición de la variante biplaza del Su-57 se erige como la primera prueba tangible del peso político y financiero que ejerce Nueva Delhi sobre la industria de defensa rusa.

El objetivo de India es que su tejido industrial pueda integrar subsistemas autóctonos en el caza ruso, cuyo atractivo ha crecido ampliamente dado los recurrentes retrasos en los programas aeronáuticos nacionales.

Su-57 para Vietnam

Otro de los países que han mostrado un interés sólido en el caza ruso ha sido Vietnam. De hecho, Hanói ha proyectado que la incorporación de la aeronave comience a principios de la próxima década.

El plan gubernamental contemplaría la compra de entre 12 y 24 unidades, reforzando una alianza de defensa con Rusia que históricamente ha sido el pilar de su seguridad nacional.

Sukhoi Su-57

Sukhoi Su-57 Sukhoi Omicrono

Esta inversión responde a la necesidad del país de renovar un inventario que actualmente depende de plataformas que rozan el límite de su vida operativa. Los nuevos Su-57 están destinados a sustituir paulatinamente a los 12 cazas de superioridad aérea Su-27 de cuarta generación, así como a los aproximadamente 30 aeronaves Su-22 de tercera generación que todavía cumplen funciones en la primera línea de servicio.

Incluso el Su-30MK2, que es la columna vertebral de la aviación vietnamita actual, comienza a enfrentar una obsolescencia preocupante frente a la proliferación de cazas avanzados como los chinos J-20 o los estadounidenses F-35A que operan en las cercanías del territorio.

De esta manera, el Su-57 se perfila como la opción ideal para Vietnam no solo por la continuidad logística con sus sistemas actuales, sino por sus capacidades técnicas específicas para el escenario del Mar de China Meridional.

Gracias a su extenso alcance operativo, esta aeronave puede patrullar aguas en disputa desde bases continentales, utilizando sus potentes sensores y sistemas de enlace de datos.