Tropas de EEUU y Reino Unido prueban en Lituania sistemas antidrones, vehículos no tripulados y herramientas de mando con IA en operaciones de primera línea de la OTAN.

Tropas de EEUU y Reino Unido prueban en Lituania sistemas antidrones, vehículos no tripulados y herramientas de mando con IA en operaciones de primera línea de la OTAN. US Army

Observatorio de la Defensa

EEUU y Reino Unido entrenan en Lituania cómo la infantería será la primera línea contra los drones en la guerra del futuro

La OTAN prueba en el flanco oriental un modelo operativo que integra sensores, IA y sistemas no tripulados directamente en unidades de infantería.

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Las claves

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EEUU y Reino Unido realizan en Lituania el ejercicio FlyTrap 5.0, enfocándose en cómo la infantería puede detectar y neutralizar drones en el campo de batalla moderno.

El ejercicio, en una zona estratégica cerca del corredor de Suwałki, integra sistemas antidrón, vehículos terrestres no tripulados y herramientas de inteligencia artificial en tiempo real.

FlyTrap 5.0 destaca la importancia de que los soldados sean nodos activos en redes de combate, gestionando sensores, plataformas robóticas y datos en tiempo real durante la acción táctica.

El entrenamiento fomenta la colaboración directa entre militares e industria, acelerando la innovación y adaptando doctrinas para enfrentar amenazas de drones en entornos de alta incertidumbre.

La guerra del futuro ya no se ensaya en los centros de mando, sino en la primera línea del frente. Soldados estadounidenses y paracaidistas británicos participan estos días en el Proyecto FlyTrap 5.0, en Lituania, un ejercicio que convierte a la infantería en el primer escudo —y también en el primer sensor— frente a la amenaza más disruptiva del campo de batalla contemporáneo: los drones pequeños, baratos y omnipresentes.

Desarrollado entre el 1 y el 15 de mayo, el FlyTrap 5.0 trasciende el concepto tradicional de adiestramiento. Funciona como un laboratorio táctico en tiempo real donde la OTAN prueba cómo detectar, seguir y neutralizar sistemas no tripulados bajo presión operativa.

El mensaje estratégico es inequívoco: en la guerra moderna -como se está demostrando en Ucrania- , quien controle el espacio aéreo más cercano —el de los drones pequeños— tendrá ventaja desde el primer minuto. Y esa batalla ya no se gana en los cuarteles generales, sino en manos del soldado que avanza sobre el terreno.

La elección de Lituania no es casual. El área de Pabradė se encuentra en uno de los puntos más sensibles del mapa europeo, muy próxima al corredor de Suwałki, esa estrecha franja de territorio entre Polonia y Lituania que, con apenas entre 70 y 90 kilómetros de anchura, separa Kaliningrado de Bielorrusia y constituye el único enlace terrestre entre los países bálticos y el resto de la OTAN.

En este entorno, donde cualquier incidente podría escalar rápidamente, la capacidad de neutralizar drones en cuestión de segundos puede marcar la diferencia entre mantener la iniciativa o perderla.

FlyTrap 5.0 se inserta dentro de la estrategia de disuasión en el flanco oriental de la OTAN. Pero lo hace con un enfoque novedoso: no se trata solo de desplegar más sistemas, sino de comprender cómo integrarlos en unidades pequeñas que operan en condiciones de alta incertidumbre y bajo presión constante.

Trinchera digital

Más que un ejercicio, FlyTrap 5.0 es un anticipo de cómo se librarán los conflictos en los próximos años. En el flanco oriental de la OTAN, donde la tensión estratégica es constante, la capacidad de adaptación será tan decisiva como la tecnología.

Para responder a este desafío, el ejercicio integra sistemas contra UAS, vehículos terrestres no tripulados (UGV), drones FPV, herramientas de mando y control basadas en inteligencia artificial y redes de datos en tiempo real, todo ello en escenarios de enfrentamiento entre fuerzas donde la toma de decisiones es inmediata y crítica.

La principal novedad no reside únicamente en la tecnología, sino en su empleo. Por primera vez, estos sistemas se sitúan directamente en manos de soldados de infantería y paracaidistas, que deben incorporarlos a su acción táctica sin interrumpir el combate.

Ya no se espera que las unidades de infantería solo entren en contacto con el enemigo y lo derroten mediante fuego directo y maniobra, sino también que operen plataformas robóticas, gestionen flujos de sensores, apoyen misiones antidrones y contribuyan a redes digitales del campo de batalla en tiempo real.

El reto de la OTAN ya no es solo incorporar nuevas tecnologías, sino hacerlas operativas y escalables .

El reto de la OTAN ya no es solo incorporar nuevas tecnologías, sino hacerlas operativas y escalables . US Army

El cambio es doctrinal: el combatiente deja de ser un receptor pasivo de información para convertirse en un nodo activo dentro de una red de combate interconectada.

El ejercicio se nutre de las lecciones de la guerra en Ucrania, donde los drones han redefinido el campo de batalla. Sistemas de bajo coste han demostrado una capacidad desproporcionada para detectar, hostigar y destruir objetivos, obligando a replantear los fundamentos de la defensa táctica.

FlyTrap 5.0 traslada ese aprendizaje al contexto de la OTAN, donde el reto ya no es solo incorporar nuevas tecnologías, sino hacerlas operativas, escalables y plenamente interoperables entre fuerzas aliadas.

Soldados, industria y doctrina

Otro de los elementos diferenciales del ejercicio es la interacción directa entre militares e industria. Las empresas tecnológicas despliegan sus sistemas en condiciones reales y reciben retroalimentación inmediata de los soldados que los utilizan.

Este ciclo corto de innovación rompe con los tradicionales procesos de adquisición militar, mucho más lentos. Aquí, la adaptación es casi instantánea: lo que funciona se valida; lo que no, se descarta o se rediseña.

Además, el protagonismo recae en soldados jóvenes y suboficiales, que son quienes toman decisiones en el terreno. La proliferación de drones ha reducido drásticamente los tiempos de reacción, obligando a descentralizar la toma de decisiones.

Nueva arquitectura del combate

FlyTrap 5.0 deja una conclusión difícil de ignorar: la defensa contra drones ya no puede entenderse como un complemento táctico, sino como una capacidad orgánica integrada en las unidades de primera línea. Al mismo nivel que el fuego, la maniobra o la protección, la lucha contra sistemas no tripulados se consolida como un pilar esencial del combate moderno.

Este cambio exige algo más que la incorporación de nuevos equipos; implica una transformación estructural en la forma en que las fuerzas terrestres conciben, organizan y ejecutan sus operaciones.

En primer lugar, resulta imprescindible avanzar hacia una integración real de sensores, plataformas y sistemas de armas en red, capaz de proporcionar conciencia situacional en tiempo casi real.

A ello se suma la necesidad de conectar estos niveles tácticos con capas superiores de defensa aérea, creando un entramado escalonado que permita detectar, seguir y neutralizar amenazas de forma coordinada.

El factor humano también se convierte en un elemento crítico. Las unidades desplegadas en primera línea deben recibir formación específica para operar en entornos saturados de drones, donde la identificación, la reacción y la gestión del espectro electromagnético son tan decisivas como el empleo de armamento convencional.

Paralelamente, la doctrina debe evolucionar para adaptarse a amenazas dinámicas, caracterizadas por su bajo coste, alta disponibilidad y capacidad de operar en enjambres o combinadas con otras formas de guerra híbrida.

En este nuevo paradigma, el dron enemigo deja de ser una amenaza puntual para convertirse en un nodo dentro de un ecosistema más amplio. Un sistema que integra vigilancia persistente, capacidad de ataque de precisión y herramientas de guerra electrónica, desdibujando las fronteras tradicionales entre inteligencia, operaciones y apoyo.

La respuesta, por tanto, no puede ser fragmentaria: requiere una arquitectura de combate coherente, interconectada y adaptable, capaz de operar en un campo de batalla cada vez más complejo y disputado.