El Krelim emplea la guerra híbrida para influir en el ataque EEUU a Venezuela

El Krelim emplea la guerra híbrida para influir en el ataque EEUU a Venezuela Imagen generada por IA

Observatorio de la Defensa

Del espacio aéreo europeo a Caracas: así opera la maquinaria híbrida de influencia del Kremlin

Más de 2.000 artículos publicados por cerca de 300 dominios, en menos de 24 horas, replicaron narrativas coordinadas que presentaban a Washington como agresor ilegal.

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Las claves

El Kremlin desplegó una operación de influencia tras la intervención militar de EEUU en Venezuela, replicando tácticas ya probadas en Europa para transformar el incidente en una crisis cognitiva internacional.

En menos de 24 horas, más de 2.000 artículos en unos 300 dominios difundieron narrativas que presentaban a Washington como agresor y a Moscú y Pekín como garantes de un nuevo orden internacional.

El informe identifica seis narrativas principales y revela el uso coordinado de técnicas como cuentas falsas, contenido clonado y amplificación de relatos previos para fijar percepciones antes de la verificación oficial.

El ecosistema digital ruso, con más de 460 sitios web, puede generar millones de artículos mensuales y posiciona narrativas listas para activarse tras eventos físicos, combinando disrupción técnica y vulnerabilidad cognitiva.

La reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela se ha convertido en un caso de estudio clave de la nueva guerra híbrida del Kremlin.

Según un informe de la empresa Alto Intelligence, Moscú activó de forma casi inmediata su infraestructura de influencia para transformar un episodio cinético localizado en una crisis cognitiva de alcance internacional, siguiendo un patrón ya ensayado en Europa.

En menos de 24 horas, más de 2.000 artículos publicados por cerca de 300 dominios replicaron narrativas coordinadas que presentaban a Washington como agresor ilegal, tras el ataque a Caracas y la captura de Nicolás Maduro, denunciaban un supuesto saqueo de recursos energéticos y situaban a Moscú —junto a Pekín— como garante de un orden internacional alternativo.

El informe identifica seis narrativas principales, desde la "violación hegemónica" de Estados Unidos hasta el colapso del orden multilateral, cuidadosamente adaptadas al contexto político y mediático latinoamericano.

La mecánica fue idéntica a la observada tras las incursiones con drones en Europa: saturación informativa antes de la verificación institucional, multiplicación de marcos narrativos y explotación deliberada del vacío inicial para fijar percepciones duraderas.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, escoltados por agentes de la DEA hasta un tribunal de Nueva York tras su captura el 3 de enero.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, escoltados por agentes de la DEA hasta un tribunal de Nueva York tras su captura el 3 de enero. Europa Press

El objetivo no era únicamente influir en la opinión pública regional, sino condicionar el encuadre internacional del conflicto desde sus primeras horas, antes de que gobiernos y organismos multilaterales articularan una respuesta coherente.

Este episodio confirma que la guerra cognitiva ha dejado de ser un complemento de la acción militar para convertirse en uno de sus ejes centrales.

Incidentes cinéticos limitados pueden transformarse, mediante la manipulación informativa, en crisis políticas, económicas y reputacionales de amplio alcance.

Para las comunidades de defensa y seguridad, la lección es inequívoca: ignorar el dominio cognitivo equivale a ceder la iniciativa estratégica desde el primer minuto.

Un modelo ya probado en Europa

El informe advierte de que el caso venezolano no es una excepción, sino la extensión geográfica de un modelo híbrido ya consolidado. En el espacio aéreo europeo, este enfoque se ha materializado en la sincronización entre incursiones con drones y campañas cognitivas, integradas en una única kill chain híbrida.

El objetivo es explotar la ventaja temporal, adelantarse a los ciclos institucionales de verificación —que superan habitualmente las cuatro horas— y erosionar la credibilidad de gobiernos y alianzas de seguridad mediante costes asimétricos y de bajo riesgo escalatorio.

Las incursiones con drones en el espacio aéreo europeo analizadas en el informe representan eventos cinéticos limitados pero cuidadosamente calibrados, dirigidos contra infraestructuras críticas de aviación civil y militar.

Y es que entre septiembre y octubre de 2025, al menos tres episodios en Polonia, Dinamarca y Alemania provocaron cierres temporales de aeropuertos, interrupciones del tráfico aéreo y despliegues de fuerzas de seguridad, con un impacto inmediato en miles de pasajeros y en la operatividad de los Estados afectados.

Aunque los daños físicos fueron contenidos —sin víctimas y con afectaciones materiales reducidas—, los incidentes obligaron a activar cazas, helicópteros policiales y medidas de emergencia, evidenciando la capacidad de estos vectores de bajo coste para generar disrupciones desproporcionadas.

En este contexto, Telegram resultó fundamental tanto por el volumen como por la presencia de actores clave, con el despliegue inicial de narrativas produciéndose entre 15 y 45 minutos después de los eventos cinéticos, según el estudio.

Como se ilustra a lo largo del informe, "las operaciones cognitivas emplearon estrategias multicanal que abarcaron Telegram, Facebook, VK, Bluesky, YouTube y medios alternativos, estableciendo líneas base cognitivas en un plazo de 1 a 4 horas, antes de que los ciclos de verificación institucional se completaran a partir de las 4 horas o más".

"Las operaciones cognitivas coordinadas se lanzaron sistemáticamente dentro de esa ventana, logrando dominio narrativo antes de que las autoridades pudieran emitir declaraciones verificadas", señala el informe.

Durante ese intervalo, atribuciones falsas, ridiculización de capacidades defensivas y marcos que normalizan la disrupción se consolidan como percepción inicial, difícil de revertir posteriormente.

El kill chain cognitivo

Uno de los aportes centrales del informe es el primer mapeo integral de esta arquitectura de influencia utilizando el marco DISARM (Disinformation Analysis and Risk Management), estándar empleado por la OTAN y la UE para analizar operaciones de desinformación.

Este enfoque permite descomponer la operación cognitiva en tácticas, técnicas y procedimientos (TTPs) claramente identificables a lo largo de todo su ciclo de vida.

Entre las tácticas detectadas sobresalen varias estrategias de manipulación informativa especialmente sofisticadas. Una de ellas, conocida como "seed distortions", consiste en introducir atribuciones falsas en las primeras fases de un vacío informativo, cuando la incertidumbre facilita que los rumores se consoliden.

Otra práctica habitual es la de "amplify existing narratives", que busca multiplicar la difusión de relatos previos sobre la supuesta incompetencia institucional o la “histeria occidental”, amplificándolos hasta convertirlos en tendencia.

Contenido clonado, propagado de forma inmediata tras los eventos cinéticos, fue identificado en numerosas fuentes.

Contenido clonado, propagado de forma inmediata tras los eventos cinéticos, fue identificado en numerosas fuentes. Alto Intelligence

También se identifican técnicas como "create inauthentic accounts" y "cross-posting", que simulan un consenso social mediante redes de perfiles falsos y publicaciones clonadas en distintas plataformas.

Finalmente, la estrategia "leverage existing narratives" explota el escepticismo ya arraigado hacia los gobiernos, la OTAN o las instituciones europeas, reactivando discursos sospechosistas para reforzar la desconfianza pública.

Estas técnicas no operan de forma aislada.

El informe subraya que “las cuatro narrativas —falsa atribución, ridiculización de capacidades, normalización de la amenaza y negación plausible— operan como un sistema mutuamente reforzado que prolonga el impacto cognitivo más allá del incidente físico”.

Coste asimétrico

Este modelo se sostiene sobre un ecosistema digital con apariencia "local", concebido como infraestructura cognitiva al servicio de la Manipulación e Interferencia de Información Extranjera (FIMI).

La adaptación del Kremlin a las sanciones occidentales ha dado lugar a la creación de más de 460 dominios web —la red News.Net— que funcionan como plataformas de republicación automatizada de contenidos vinculados directa o indirectamente a RT (Rusia Today) y otros medios estatales rusos.

El informe describe esta arquitectura como la “columna vertebral” de la FIMI rusa, capaz de producir millones de artículos al mes y de preposicionar narrativas listas para activarse en el momento exacto en que se produce un incidente físico.

“Hemos identificado una infraestructura coordinada de más de 460 sitios web aparentemente locales que actúan como puntos de contacto digitales para las operaciones de influencia rusas”, señala el informe de Alto Intelligence.

Desde el punto de vista estratégico, el Kremlin estaría explotando un modelo de coste asimétrico. Incursiones con drones relativamente baratas provocan cierres de aeropuertos, interrupciones logísticas y pérdidas millonarias, que luego son amplificadas visual y narrativamente por la red de influencia.

“El resultado es una estrategia de zona gris que combina disrupción técnica y vulnerabilidad cognitiva para erosionar la credibilidad de las defensas europeas”, concluye el informe.

La experiencia venezolana confirma que este patrón es exportable, escalable y reutilizable.

Para la defensa occidental, el desafío ya no es solo interceptar drones o responder a incidentes militares, sino anticipar y neutralizar la batalla cognitiva que se libra en paralelo —y a menudo antes— que la física.