De izquierda a derecha, el secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth; el director de la CIA, John Ratcliffe, y el presidente de EEUU, Donald Trump, observan  la operación militar estadounidense en Venezuela desde el resort Mar a Lago de Trump, en Palm Beach (Florida).

De izquierda a derecha, el secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth; el director de la CIA, John Ratcliffe, y el presidente de EEUU, Donald Trump, observan la operación militar estadounidense en Venezuela desde el resort Mar a Lago de Trump, en Palm Beach (Florida). Reuters

Observatorio de la Defensa

Trump bloquea los dividendos y la recompra de acciones de las compañías de defensa hasta que no aceleren su producción

El presidente estadounidense ha cargado también contra los sueldos y retribuciones de los ejecutivos de los contratistas de defensa del país.

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I. González
Publicada

Las claves

Trump prohíbe a los contratistas de defensa pagar dividendos o recomprar acciones hasta que aceleren la producción de material militar.

El presidente y el Pentágono critican a la industria de defensa de EE.UU. por priorizar el retorno de inversión sobre las necesidades de las Fuerzas Armadas.

Las acciones de grandes empresas del sector, como Lockheed Martin, Northrop Grumman, General Dynamics y Raytheon, cayeron tras el anuncio.

Trump también exige limitar los salarios de los ejecutivos a 5 millones de dólares y que construyan nuevas plantas de producción para modernizar la industria.

Además de marcharse de algunos organismos y estamentos internacionales, el último movimiento de Trump pasa por impedir que los contratistas de defensa paguen dividendos o recompren acciones hasta que aceleren la producción de material militar.

Tanto el presidente estadounidense como el Pentágono han criticado a la industria de defensa del país americano por llevar a cabo una producción lenta de los sistemas de armas requeridos por las Fuerzas Armadas.

"Después de años de prioridades equivocadas, los contratistas de defensa tradicionales se han visto incentivados a priorizar el retorno de las inversiones por encima de los combatientes de la nación", según dijo el propio Trump en la tarde del miércoles.

Tras estas declaraciones, las acciones del sector de defensa cayeron, revirtiendo las ganancias recientes tras el empleo de material militar estadounidense en la operación de captura y exfiltración de Maduro y su esposa en Venezuela.

Por ejemplo, Lockheed Martin se dejó un 4,8%, Northrop Grumman un 5,5% y General Dynamics cayó un 3,6% durante las operaciones de la tarde en Nueva York, según recoge Reuters.

Pero Trump fue más allá y señaló de forma directa a otra de las gigantes del sector. "El Departamento de Guerra me ha informado que el contratista de defensa Raytheon ha sido el que menos ha respondido a sus necesidades", publicó Trump en la red social Truth.

Raytheon es la encargada, entre otras tecnologías, del sistema antimisiles Patriot que se ha utilizado en Ucrania. Así como de los misiles de largo alcance Tomahawk que sirven a las fuerzas armadas de varios países.

Las acciones de Raytheon cayeron un 2% tras el señalamiento de Trump, pero poco después se recuperaron y al cierre de la bolsa ya ganaba un 2,5%.

La orden ejecutiva de Trump recoge que, con efecto inmediato, a los contratistas de defensa no se les permitía pagar dividendos ni recomprar acciones "hasta que sean capaces de producir un producto superior, a tiempo y dentro de presupuesto".

Estas declaraciones del presidente estadounidense llegan en un momento clave de competencia con la industria militar china, que año a año consigue avanzar en capacidades tecnológicas críticas, aunque todos los analistas coinciden en que todavía están muy por detrás de EEUU.

En un plazo de 30 días, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, identificará a los contratistas de defensa que no cumplen con sus contratos y han recomprado acciones.

De este modo, Hegseth se pondrá en contacto con estas empresas, las cuales tendrán la oportunidad de presentar un plan de remediación para su revisión por parte del Pentágono.

Adicionalmente, el secretario, "deberá garantizar que dichos contratos futuros estipulen que la compensación de incentivos ejecutivos para los contratistas no estará vinculada a métricas financieras de corto plazo".

Estas incluyen el flujo de caja libre o las ganancias por acción impulsadas por la recompra de acciones.

Trump también calificó los paquetes salariales de los ejecutivos de la industria como "exorbitantes e injustificables", y dijo que deberían limitarse a 5 millones de dólares.

Según Reuters, los directores ejecutivos de las principales empresas de defensa suelen ganar más de 20 millones de dólares al año mediante una combinación de pagos en efectivo y en acciones.

"A partir de este momento, estos ejecutivos deberán construir nuevas y modernas plantas de producción", aseveró Trump.

"Tanto para la entrega y el mantenimiento de este importante equipo, como para la construcción de los últimos modelos de equipo militar del futuro", sentenció.