La Armada de Estados Unidos ha aceptado la entrega del futuro USS Ted Stevens (DDG 128). HII
La US Navy recibe oficialmente el destructor de misiles guiado ‘Ted Stevens’, joya tecnológica de la clase Arleigh Burke
La entrada en servicio de este navío supone un nuevo hito en la modernización de los combatientes de superficie estadounidense.
Más información: El nuevo destructor de misiles guiados 'Ted Stevens' supera las pruebas de mar y avanza hacia su incorporación a la US Navy
La Marina de Estados Unidos, la US Navy, ha incorporado oficialmente a su flota el destructor de misiles guiados 'Ted Stevens' (DDG 128), el segundo buque de la variante Flight III de la clase Arleigh Burke entregado por Huntington Ingalls Industries (HII) a través de su astillero Ingalls Shipbuilding.
La entrada en servicio de este navío supone un nuevo hito en la modernización de los combatientes de superficie estadounidenses y consolida una de las líneas de producción naval más relevantes del mundo.
Desde HII destacan que la entrega del 'Ted Stevens' confirma el buen ritmo del programa Flight III, concebido para responder a un entorno de amenazas cada vez más sofisticado.
“Estamos acelerando la producción de destructores con capacidades significativamente mejoradas para la flota”, señaló Brian Blanchette, presidente de Ingalls Shipbuilding, subrayando que el buque “reforzará la seguridad marítima de Estados Unidos durante décadas”.
El USS Ted Stevens encarna la evolución más avanzada de la familia de destructores Arleigh Burke.
Su rasgo más distintivo es la incorporación del radar AN/SPY-6(V)1, un sensor de nueva generación que multiplica la capacidad del buque para detectar, rastrear y discriminar amenazas aéreas y marítimas, incluidas misiles balísticos y objetivos hipersónicos de próxima generación.
La división Ingalls Shipbuilding de HII entregó el destructor de misiles guiados de la clase Arleigh Burke Ted Stevens (DDG 128) a la Marina de los Estados Unidos el 29 de diciembre de 2025. En la imagen, de izquierda a derecha, aparecen la futura comandante del Ted Stevens (DDG 128), capitán Mary Katey Hays; la directora del programa DDG de Ingalls Shipbuilding, Lauren Daniel; y la representante del responsable del programa DDG‑51 de SUPSHIP Gulf Coast, comandante HII
Este radar, combinado con el sistema de combate Aegis Baseline 10, permite al buque actuar como nodo clave dentro de la arquitectura de defensa antiaérea y antimisil de la United States Navy.
Durante las pruebas de mar, realizadas en el Golfo de México, el destructor superó con éxito evaluaciones exhaustivas de su sistema de propulsión principal, de los equipos de combate y de los sistemas mecánicos, eléctricos y electrónicos.
Estas campañas de ensayo sirven para certificar que el buque cumple los exigentes estándares operativos de la Marina y garantizan su fiabilidad antes de la incorporación definitiva a la flota.
Pilar de la flota del siglo XXI
Los destructores Arleigh Burke Flight III están llamados a ser el núcleo de la flota de escoltas estadounidenses en las próximas décadas.
Mantienen la versatilidad que ha convertido a esta clase en la más numerosa de la Marina, pero con profundas modificaciones de diseño que permiten integrar sensores más potentes, mayor capacidad eléctrica y márgenes de crecimiento para futuras tecnologías.
En paralelo a la entrega del Ted Stevens, Ingalls Shipbuilding mantiene cuatro destructores Flight III en construcción y siete más en fases tempranas de planificación y adquisición de materiales, entre ellos los 'Jeremiah Denton (DDG 129)', 'George M. Neal (DDG 131)', 'Sam Nunn (DDG 133)' y 'Thad Cochran (DDG 135)'.
Para sostener este esfuerzo, la compañía ha puesto en marcha un modelo de construcción naval distribuida, ampliando su red de proveedores y astilleros colaboradores para cumplir los plazos y responder a la creciente demanda de la Marina.
Con un historial de 36 destructores Arleigh Burke entregados, incluidos los dos primeros Flight III, y una cartera de pedidos que supera los 45.000 millones de dólares, HII se consolida como uno de los pilares industriales de la defensa naval estadounidense.
La llegada del 'Ted Stevens' a la flota refuerza, en este contexto, la capacidad de proyección y disuasión de Estados Unidos en un escenario internacional marcado por la competencia estratégica y el retorno de la guerra naval de alta intensidad.