El líder laborista británico, Andy Burnham, se ha convertido este lunes en el primer ministro de Reino Unido tras recibir el encargo del rey Carlos III para formar gobierno. El exalcalde de Mánchester sucede a Keir Starmer y será el séptimo político en tomar las riendas del número 10 de Downing Street en apenas una década, marcada por la inestabilidad.
Burnham ha mantenido una audiencia con el monarca en el Palacio de Buckingham, residencia de la familia real, después de que Keir Starmer presentase formalmente a Carlos III su dimisión como premier británico unos minutos antes.
Ya desde su nueva residencia, Burnham ha avanzado que mañana anunciará un plan para reducir el coste de la vida y otro a diez años, que se ha comprometido a presentar antes de que acabe 2026: "Ayudaremos a las personas a vivir bien, construyendo un Estado más preventivo, invirtiendo en el éxito de las personas en lugar de pagar por el fracaso".
Andy Burnham habla ante los medios en Downing Street tras ser proclamado primer ministro.
El exalcalde de Mánchester ha emergido como figura del laborismo llamado a revertir el declive del Ejecutivo y revitalizar el partido. En tiempo récord, ha logrado sacar el escaño en el Parlamento británico, gracias a las elecciones parciales en Makerfield, y arrasar en el proceso de elección interna tras recibir el aval de 379 de 403 diputados laboristas.
Burnham, en su primera declaración como premier, ha prometido "un nuevo modelo" político y económico para "dar a la gente algún respiro y alguna ayuda con el coste de la vida". "No hemos sido lo bastante buenos, y tenemos que hacerlo mejor (...) Vamos a traer los mayores cambios en los últimos 40 años", ha esgrimido.
Los cambios incluirán cambiar el sistema educativo, reforzar la salud mental y construir más viviendas subsidiadas, todo ello "respetando la disciplina fiscal y nuestros compromisos en defensa con nuestros socios internacionales".
En las próximas horas se espera con expectación el anuncio de los nombres del que será su primer gabinete, con especial atención a los titulares de Economía, Interior, Defensa y Exteriores.
Ovación de despedida a Starmer
Starmer, en un discurso de despedida en Downing Street, ha destacado que Reino Unido es "más fuerte y más justo" que hace dos años, cuando ganó las elecciones generales en el Reino Unido. "Mi trabajo ha terminado", ha sentenciado.
El político laborista, que el pasado 22 de junio anunció su dimisión tras perder el apoyo de su grupo parlamentario, se ha dirigido al país ante la residencia oficial antes de dirigirse a presentar formalmente su renuncia. Rodeado por los ministros de su Gobierno y el personal que trabaja en Downing Street, Starmer ha confesado que fue "el privilegio" de su vida haber servido como primer ministro en estos dos años.
Keir Starmer abandona Downing Street acompañado de su mujer Victoria y aplaudido por los miembros de su gabinete.
También ha resaltado que la economía es más fuerte, los servicios públicos han mejorado, muchos niños han salido de la pobreza, la inmigración está disminuyendo y la reputación internacional de Reino Unido se ha visto "enormemente reforzada".
En su breve discurso, Starmer ha admitido que el país afronta un mundo en el que "nuestros enemigos no se detendrán ante nada para dividirnos por nuestros valores", al tiempo que ha reiterado el firme apoyo británico a Ucrania ante la invasión rusa. Su discurso lo ha concluido afirmando que se marcha "con dignidad, con una sonrisa y orgulloso de todo lo que hemos logrado".
