El presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa

El presidente del BCE, Mario Draghi, durante la rueda de prensa Kai Pfaffenbach/Reuters

Europa

Draghi (BCE) promete "ajustar" su arsenal si el frenazo de la eurozona se agrava

Reitera que mantendrá los tipos de interés en el mínimo actual del 0% al menos hasta 2020.

Bruselas

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha admitido que el frenazo que sufre la economía de la eurozona podría prolongarse durante todo el año debido a factores como el brexit, el proteccionismo de la Casa Blanca de Trump o la vulnerabilidad de los países emergentes. Por eso, ha prometido "ajustar" su arsenal de medidas de estímulo monetario si la ralentización se agrava y se transforma en una recesión.

"El Consejo de Gobierno está preparado para ajustar todos sus instrumentos como sea apropiado si la eventualidad de una recesión se materializara", ha anunciado Draghi en rueda de prensa al término de la reunión mensual para ajustar la política monetaria. En  todo caso, el BCE cree que "la probabilidad de una recesión sigue siendo baja".

De momento, Draghi ha confirmado que mantendrá los tipos de interés en el mínimo actual del 0% al menos hasta 2020, incluso más tiempo si la inflación no remonta. Hasta el pasado marzo, el banquero italiano había situado la primera subida de tipos justo después del verano, pero la debilidad económica le ha obligado a un aplazamiento.

El BCE conserva además los tipos negativos (-0,4%) para los bancos que aparcan sus fondos en Fráncfort. No obstante, Draghi ha anunciado que está estudiando el impacto de estos tipos negativos sobre la rentabilidad de las entidades y la posibilidad de poner en marcha "medidas de mitigación", aunque no ha concretado los detalles. Draghi tiene previsto además poner en marcha en septiembre otra ronda de créditos baratos y de larga duración a la banca (TLTROs).

Pero de momento, el BCE no contempla resucitar una de sus herramientas fundamentales: el programa de deuda pública, que concluyó en diciembre y genera una fuerte oposición en Alemania. Eso sí, seguirá gastando todo el dinero obtenido de los bonos que venzan -alrededor de 15.000 millones al mes- para adquirir más deuda pública y mantener así los costes de financiación bajo control.

Riesgos a la baja

"Sigue siendo un amplio grado de acomodación monetaria para salvaguardar condiciones de financiación favorables y sostener la expansión económica, así como para garantizar que la inflación converja en una senda sostenible" hacia el objetivo del 2%, ha resaltado Draghi.

Según el análisis del BCE, la ralentización económica en la eurozona "se extenderá al conjunto del año". "La persistencia de la incertidumbre relacionada con factores geopolíticos, la amenaza de proteccionismo y la vulnerabilidad en los mercados emergentes están dejando marcas en el sentimiento económico", ha dicho Draghi, que avisa de que dominan "los riesgos a la baja".

Al mismo tiempo, el banquero italiano todavía ve motivos para el optimismo gracias a las condiciones de financiación favorables, el aumento del empleo, las subidas de los salarios y la expansión en la economía mundial, aunque a ritmo menor que el previsto hace unos meses.

Draghi admite que su política monetaria no ha conseguido su objetivo de hacer que la inflación remonte hasta el 2%, pero culpa a factores como la resaca de la crisis financiera o el alto nivel de incertidumbre actual y cree que todavía está a tiempo de alcanzar la meta. "Confiamos en que la inflación convergerá hacia nuestro objetivo. Si subiésemos los tipos de interés, tendríamos menos confianza en lograrlo", ha concluido.