Bruselas

¿Se encuentra la eurozona a las puertas de una nueva crisis sin haber terminado de digerir aún el impacto de la Gran Recesión? El crecimiento económico se ralentiza mucho más rápido de lo esperado. La eurozona se expandió apenas un 0,2% entre julio y septiembre, la mitad que durante el trimestre anterior, según la estimación preliminar publicada este martes por Eurostat. Se trata del ritmo más bajo desde 2014. Una cifra que ha decepcionado a los analistas, que esperaban un 0,4%.

El crecimiento anual cae también desde el 2,2% registrado en el segundo trimestre al 1,7% entre julio y septiembre. La desaceleración afecta también al conjunto de la Unión Europea, que pasó del 0,5% al 0,3% durante el mismo periodo (del 2,1% al 1,9% en tasa interanual).

Las perspectivas para los próximos meses tampoco son buenas. El indicador de confianza económica que elabora la Comisión Europea cayó en octubre tanto en la eurozona (en 1,1 puntos, hasta situarse en 109,8) como en el conjunto de la UE (en 0,8 puntos hasta 110,4). Entre los grandes países, la confianza mejora sólo en España (+1,9), mientras que baja en Alemania (-1,3), Holanda (-1,3), Francia (-1,2) e Italia (-0,9).

El Ejecutivo comunitario ha querido quitar hierro a las malas cifras. "Se trata del vigésimo  segundo trimestre consecutivo de expansión y aunque el ritmo de crecimiento ha cambiado a una marcha inferior, los fundamentos para un crecimiento sostenido siguen existiendo", ha dicho el portavoz de Asuntos Económicos, Christian Spahr.

"La economía europea sigue beneficiándose de condiciones monetarias favorables, con bajos costes de financiación para empresas y Gobiernos y mejoras en el mercado laboral", agrega el portavoz. El Ejecutivo comunitario publicará sus previsiones económicas actualizadas el próximo 8 de noviembre.

El crecimiento en Italia se apaga en pleno choque con Bruselas

Pero quizá las cifras más preocupantes son las de Italia, cuya economía se estancó durante el tercer trimestre del año, tras haber crecido un 0,2% entre abril y junio. Es también el peor resultado desde finales de 2014. El crecimiento italiano se apaga justo en pleno pulso entre Bruselas y Roma por los Presupuestos de 2019, que ha asustado a los mercados.

La Comisión Europea acaba de tumbar las cuentas elaboradas por el Gobierno populista de La Liga y el Movimiento 5 Estrellas porque disparan el gasto público y aumentan el déficit hasta el 2,4%, el triple de lo comprometido. Italia tiene de plazo hasta el 13 de noviembre para presentar un nuevo borrador. Su prima de riesgo lleva varias semanas por encima de los 300 puntos.

Frente a la recaída de Italia, Francia todavía resiste e incluso se acelera ligeramente, aunque sus cifras no son suficientes como para compensar el desplome en Roma. La economía francesa creció un 0,4% durante el tercer trimestre, frente al 0,2% en el trimestre anterior. Las cifras de España y Alemania se conocerán en los próximos días.

El desplome del crecimiento de la eurozona aumenta la presión sobre el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, para que dé marcha atrás en su decisión de retirar los estímulos monetarios. En su última rueda de prensa, Draghi admitió un debilitamiento de la economía debido a las tensiones proteccionistas, la crisis de los emergentes, el brexit y el choque con Italia. Pero descartó una recaída en la crisis y mantuvo su decisión de poner fin al programa de compra de deuda pública en diciembre.

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