MANCHESTER

Al menos 22 personas han muerto y 59 han resultado heridas en un atentado suicida en el Manchester Arena el lunes por la noche durante el concierto de la artista estadounidense Ariana Grande, para el que se habían agotado las entradas. 

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La Policía ha confirmado que el atentado ha sido provocado por un suicida que ha hecho explotar "un artefacto improvisado" en las afueras del pabellón y que murió en el ataque. Entre los muertos hay muchos niños.

La cantante estadounidense acababa de terminar su actuación cuando en torno a las 22.30 hora de Londres se produjo una explosión en las afueras del estadio que ha provocado el pánico entre los asistentes y ha obligado a desalojar el recinto.

Tras notificarse dos explosiones consecutivas, los servicios de emergencia, junto con numerosas ambulancias, se desplazaron a los alrededores del estadio. Las fuerzas de seguridad están dedicando "amplios recursos" al incidente, entre ellos artificieros y expertos en ataques terroristas y de hecho realizó una explosión controlada de un material sospechoso.

La Policía de Manchester ha confirmado que se trata de un solo atacante y ha pedido ayuda a la gente que grabó los momentos tras la explosión para poder obtener más pistas que centren la investigación. 

Los servicios de trenes fueron suspendidos en la estación Victoria en Manchester, que está junto al estadio, y todas las líneas fueron cortadas tras el suceso. Decenas de ambulancias se desplazaron hasta el lugar de los hechos y el público asistente fue evacuado.

La BBC ha hablado con algunas personas que habían asistido al concierto. Robert Tempkin, un joven de 22 años natural de Middlesbrough, ha contado a la cadena británica que "todo el mundo estaba corriendo y gritando, había abrigos y teléfonos tirados por el suelo. La gente lo ha soltado todo y ha empezado a correr".

Circulan varios vídeos por las redes sociales en los que se recogen momentos del desalojo del estadio y de la multitud gritando. El pánico y el caos se han instaurado en lo que a priori iba a ser una jornada festiva.

Muchos padres han tardado horas en contactar con sus hijos y las redes sociales se han convertido en el mejor medio de comunicación para localizar a los jóvenes que salieron corriendo.

Theresa May condena el ataque

La primera ministra británica, la conservadora Theresa May, ha condenado el "atroz ataque terrorista". La jefa del Gobierno británico expresó su solidaridad con las víctimas y las familias de los afectados y confirmó que la Policía investiga este atentado.

"Estamos trabajando para establecer todos los detalles" de lo ocurrido, dijo May en un comunicado. El ataque se ha producido a menos de dos semanas de las elecciones generales en el Reino Unido, previstas para el 8 de junio.

El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, envió asimismo sus condolencias a las víctimas. "Terrible incidente en Manchester. Mis pensamientos están con todos aquellos afectados y con nuestros magníficos servicios de emergencias", afirmó en Twitter el líder de la oposición.

El líder del Partido Liberaldemócrata, Tim Farron, condenó por su parte el "horrible" ataque contra "niños y jóvenes que simplemente estaban disfrutando de un concierto". "Mi más profunda simpatía con las víctimas y con las familias que han perdido a sus seres queridos, así como con aquellos que están esperando desesperadamente información", dijo Farron.

La Policía continúa investigando

El jefe de policía de la región de Manchester, Ian Hopkins, afirmó que las fuerzas de seguridad continúan "reuniendo información" sobre la explosión.

Hopkins recalcó, en una comparecencia ante los medios, que la Policía trabaja en estrecha colaboración con los servicios de inteligencia. "Estamos todavía recibiendo información y actualizaciones. Ofreceremos más información cuando tengamos una idea más clara de lo sucedido", señaló.

El mando policial detalló que los heridos tras la explosión están siendo atendidos en seis hospitales en el área metropolitana de Manchester donde se ha pedido la colaboración ciudadana en forma de donaciones de sangre.

Un portavoz de la discográfica de Ariana Grande ha dicho que la cantante se encuentra "bien" aunque esta rota por lo ocurrido. Grande ha suspendido su siguiente actuación que se iba a producir el martes por la noche en Londres.

El Manchester Arena, el estadio cubierto más grande de Europa, abrió sus puertas en 1995 y tiene una capacidad para 21.000 personas, según indica su página web.

Reino Unido está a sólo un escalón de su máximo nivel de alerta, lo que implica que los ataques violentos son considerados como altamente probables por sus cuerpos y fuerzas de seguridad.