Las claves
nuevo
Generado con IA
Al menos siete personas han muerto y otra ha resultado gravemente herida al estrellarse un avión privado en el aeropuerto de Bangor, en Maine (EEUU) en medio de la fuerte tormenta de nieve y viento que azota a una gran parte del país, según informó este lunes la Administración Federal de Aviación.
El Bombardier Challenger 600, con ocho personas a bordo, se estrelló durante el despegue alrededor de las 19:45 del domingo por la noche.
El aeropuerto, a unos 320 kilómetros al norte de Boston, cerró tras el accidente. La nevada fue intensa en ese momento, al igual que en muchas otras partes de EEUU, donde ya han muerto al menos 24 personas por el temporal, la mayoría por hipotermia.
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) están investigando el accidente.
El director del aeropuerto, Jose Saavedra, dijo hoy en una rueda de prensa que se activaron los protocolos de emergencia inmediatamente tras el accidente, y se ha establecido un centro de operaciones para las agencias federales.
Saavedra señaló que el aeropuerto tiene un equipo especializado y protocolos para condiciones climáticas adversas, que son habituales en Bangor, y en el momento del accidente había una actividad normal, con salidas y llegadas.
Según los registros federales, el avión estaba registrado a nombre de una sociedad de responsabilidad limitada con sede en Houston (Texas).
Durante todo el fin de semana, la gran tormenta dejó aguanieve, lluvia helada y nieve en gran parte de la mitad oriental de Estados Unidos, paralizando gran parte del tráfico aéreo y terrestre y dejando sin electricidad a cientos de miles de hogares y empresas en el sudeste.
El tráfico aéreo comercial también se vio gravemente afectado en gran parte de Estados Unidos
