El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha felicitado al nuevo presidente electo de EEUU, el demócrata Joe Biden, que este sábado se impuso al actual presidente, el republicano Donald Trump, en los comicios norteamericanos.

"Felicidades Joe Biden y Kamala Harris" (nueva vicepresidenta electa), declaró el jefe de Gobierno israelí a través de su cuenta de Twitter.

"Joe, hemos tenido una larga y cálida relación personal por casi 40 años, y te conozco como un gran amigo de Israel", dijo Netanyahu a Biden, y deseó trabajar con él y la nueva vicepresidenta electa "para fortalecer aún más la alianza especial entre EEUU e Israel".

En otro tuit, el mandatario israelí agradeció a Trump "la amistad que mostró al Estado de Israel" y a él personalmente en su mandato.

Le dio las gracias por reconocer a Jerusalén como capital israelí, por su reconocimiento del Golán sirio ocupado como territorio israelí, por "enfrentarse a Irán", por su promoción de los recientes acuerdos de normalización entre Israel y países árabes y por "llevar la alianza estadounidense-israelí a alturas sin precedentes".

El presidente israelí, Reuvén Rivlin, felicitó también a Biden y Harris por su victoria en un comunicado, les deseó "gran éxito" y les invitó a visitar próximamente Jerusalén.

Con la derrota de Trump, Netanyahu pierde un gran socio, con el que en los últimos cuatro años mantuvo una gran sintonía política e ideológica, y que se atrevió a romper consensos históricos en EEUU para favorecer las posiciones israelíes.

El cambio en la presidencia estadounidense puede tener implicaciones en la política israelí. Los analistas estimaban que, de ser reelegido Trump, habría grandes probabilidades de que Netnayahu convocase nuevas elecciones mientras que, de ganar Biden, era más probable que mantuviese el ejecutivo de unidad con Beny Gantz, que debería sustituirle en la presidencia del Gobierno a finales del año próximo.

El 63% de israelíes prefería a Trump al frente de la Casa Blanca al considerar que su permanencia les favorecería, frente a un 17% que optaba por Biden, según una encuesta del Instituto para la Democracia de Israel.

Netanyahu se deberá preparar para tratar ahora con un nuevo Ejecutivo demócrata que se prevé menos favorable a sus posturas derechistas y más reticente a la expansión colonial israelí en territorio palestino ocupado y a la anexión de territorios, a la que dio el visto bueno el plan de paz para la región de Trump.

También tendrá que volver a tender puentes con el Partido Demócrata, con quien estos años tuvo tensiones por su estrecha alianza con el aún presidente republicano.

Biden ha destacado por su apoyo a Israel durante su larga carrera política, aunque cuando fue vicepresidente con Barack Obama (2009-2017) tuvo desacuerdos con Netanyahu.

El demócrata es el candidato presidencial que más votos ha ganado en la historia de EE.UU., con más de 74 millones, en unas elecciones con un récord de participación. Asumirá la Casa Blanca el próximo 20 de enero con Kamala Harris, que se convierte en la primera mujer elegida vicepresidenta y la primera persona negra que llega a ese cargo.

La OTAN

El Secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, felicitó por su victoria en los comicios presidenciales de EEUU al demócrata Joe Biden, a quien consideró un "fuerte partidario" de la organización, y con quien espera trabajar para reforzar el vínculo transatlántico tras cuatro años de deterioro con el republicano Donald Trump.

"Saludo calurosamente la elección de Joe Biden como próximo presidente de los EEUU. Conozco a Biden como un fuerte partidario a la OTAN y de la relación transatlántica", dijo Stoltenberg en un comunicado.

Donald Trump y Joe Biden en el segundo debate presidencial. Reuters

"El liderazgo estadounidense es más importante que nunca en un mundo impredecible y estoy deseando trabajar muy estrechamente con el presidente electo Biden, la vicepresidenta electa Kamala Harris y la nueva administración para reforzar más el lazo entre América del Norte y Europa", añadió.

Stoltenberg consideró que una OTAN "fuerte" es importante para ambas partes y subrayó que los aliados necesitan su "fortaleza colectiva" para afrontar muchos desafíos, incluyendo una Rusia más firme, el terrorismo internacional, las amenazas cibernéticas o con misiles y el cambio en el equilibrio global de poder con el auge de China.

"Sólo podemos estar seguros y tener éxito si afrontamos estos desafíos juntos", dijo el secretario general de la Alianza, recordando que los 30 países que la componen representan a 1.000 millones de personas, y suponen la mitad del poder económico y militar del mundo.

Durante sus cuatro años de mandato, Donald Trump, ha cuestionado la importancia misma de la OTAN, una alianza para la defensa mutua establecida en 1949, así como el papel que juega Estados Unidos en ella, y cargado duramente contra el resto de socios por su escasa contribución económica a la Alianza.

Una segunda presidencia del republicano, que tiene como bandera su rechazo a las instituciones multilaterales, podría haber sido crítica para la OTAN, según los expertos.

La Unión Europea

"La participación récord de votantes ha expresado la voluntad de cambio del pueblo estadounidense. Es un gran día para Estados Unidos y para Europa, esperamos trabajar con la nueva administración para reconstruir nuestro vínculo". El tuit con el que el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha felicitado a Joe Biden y Kamala Harris resume a la perfección el sentimiento de alivio y alegría que ha recorrido este sábado la mayoría de las capitales europeas por la derrota de Donald Trump.

Tal y como informa Juan Sanhermelando en sus cuatro años en la Casa Blanca, Trump nunca ha ocultado su desprecio e incluso hostilidad hacia la Unión Europea. Apoyó decididamente el brexit y saboteó activamente iniciativas que Bruselas considera claves, como el Acuerdo de París de lucha contra el cambio climático o el pacto nuclear con Irán. Y no dudó en castigar a sus aliados más estrechos con aranceles punitivos. Con su marcha y la llegada de Biden, los líderes de la UE esperan ahora reconstruir la relación con EEUU.

Durante los cuatro días agónicos que ha durado el recuento desde las elecciones del 3 de noviembre, la consigna entre los líderes de la UE ha sido el silencio. Lo máximo que se les podía sonsacar es que confiaban en el proceso y en la fortaleza de las instituciones de EEUU pese a las denuncias de fraude por parte de Trump. Los líderes europeos trabajarían con el ganador, fuera quien fuera, para reforzar el vínculo transatlántico.

Sólo el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, se atrevió a decir que las palabras del presidente saliente "no se corresponden del todo con la cultura democrática que conocemos de Estados Unidos". "Es importante que todos acepten el resultado. Es fácil ser el ganador, pero a veces resulta difícil ser el perdedor", dijo el jueves Maas en referencia a las teorías de la conspiración esgrimidas por Trump. Y el primer ministro de Eslovenia, Janez Jansa, se salió totalmente del guion al expresar su apoyo a Trump también por Twitter

Eso sí, una vez que la derrota de Trump ha sido certificada este sábado por los principales medios de Estados Unidos, los líderes de la UE se han apresurado a felicitar en cascada en la misma red social a Biden y Harris, pese a que el presidente saliente sigue sin reconocer el resultado y anuncia una larga batalla judicial. Con esta maniobra, los jefes de Estado y de Gobierno europeos arropan conjuntamente la limpieza de la elección estadounidense frente a las dudas sembradas por el magnate inmobiliario.

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