Las claves
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El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció este jueves en una inusual comparecencia televisada que su Gobierno está dispuesto a un diálogo con Estados Unidos, "sin presiones y en una posición de respeto", ha precisado. Pese a ello, también ha advertido de que "nos estamos preparando por si hay que pasar al estado de guerra en cualquier momento".
El mandatario cubano ha anunciado que prepara un plan de "desabastecimiento agudo de combustible" ante el asedio petrolero impuesto por Donald Trump.
"Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles", reconoció el presidente ante un grupo seleccionado de periodistas.
Entre las temáticas en las que el Gobierno cubano estaría dispuesto a hablar con Washington están los "temas migratorios, de seguridad, de la lucha contra el narcotráfico, la lucha contra el terrorismo, medioambientales (...) la colaboración científica", entre otros.
"De un diálogo como ese se puede construir una relación de vecinos civilizada", subrayó el presidente cubano.
De no ser posible esta vía, Díaz-Canel anunció también que su país ha iniciado un “plan de preparación para la defensa” debido a la creciente agresividad de EEUU en la región.
“Es un deber soberano ante una agresión prepararnos para la defensa”, puntualizó el mandatario denunciando el "secuestro" del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
El Consejo de Defensa Nacional de Cuba, revisó y aprobó el 18 de enero “los planes y medidas” para dar paso “al Estado de Guerra” tras el ataque de EEUU a Venezuela. Desde entonces, Cuba realiza ejercicios militares todos los sábados, agregó Díaz-Canel.
Nuevo apagón
Esta comparecencia se produce después de que el Sistema Eléctrico Nacional de Cuba (SEN) sufriera este miércoles un nuevo apagón parcial que afectó a cerca de 3,4 millones de personas en cuatro de las provincias orientales de la isla (Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo), según confirmó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE).
De acuerdo con la compañía, la caída se debió a "un disparo" en una línea de alta tensión de 220 kilovatios en la provincia de Holguín. Este hecho, detalló la firma, provocó la salida del sistema de la central termoeléctrica Felton, la mayor generadora del oriente de la isla, así como de otra central y una estación de motores de la misma provincia.
Se trata de la segunda caída parcial del SEN en poco más de cuatro meses debido a las constantes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para comprar combustible.
Díaz-Canel reconoció este jueves que el país ha paralizado toda su producción energética con motores de diésel y fueloil debido al asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EEUU.
El presidente cubano explicó que últimamente el país no ha podido contar con ninguno de sus parques de generación distribuida (motores), con una potencia instalada total de alrededor 1.300 megavatios (MW). Esos sistemas son claves para el SEN y en los últimos años suponían alrededor del 40 % del mix energético del país.
Asedio de Estados Unidos
La operación militar estadounidense en Caracas implicó para La Habana, además del golpe a un aliado regional clave, el fin de suministro energético vital para la isla.
EEUU cerró el flujo de petróleo venezolano a Cuba el 3 de enero, tras la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro, y el 29 de enero anunció una orden presidencial para aplicar aranceles a quien suministrase combustible a la isla.
Ningún cargamento de petróleo ha llegado a la isla caribeña desde mediados de diciembre, cuando Washington decretó un bloqueo naval del petróleo venezolano sancionado. Desde entonces, Estados Unidos ha interceptado siete buques petroleros en aguas del mar Caribe.
La Habana depende en gran medida de la importación de combustible refinado para satisfacer su demanda de generación de electricidad, gasolina y combustible de aviación.
Las sanciones estadounidenses y una profunda crisis económica han impedido al gobierno comunista comprar suficiente combustible durante años, obligándolo a depender de un pequeño grupo de aliados.
Con la suspensión de los suministros venezolanos a Cuba, parece improbable que otros productores de petróleo intervengan para compensar el déficit, dada la atención de Estados Unidos y su fuerte presencia militar en la región.
Estados Unidos ha incautado siete petroleros que participaban en el comercio de petróleo venezolano, buques de la flota paralela que suministran crudo de países sancionados por Estados Unidos como Irán y Rusia.
Trump culminó una de sus amenazas en redes sociales a Cuba a principios de mes asegurando que es conveniente para las autoridades de la isla "llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde".
