S. de Diego
Publicada
Actualizada

Las claves

El sistema eléctrico nacional de Cuba (SEN) ha sufrido este miércoles un nuevo apagón parcial que afecta a cerca de 3,4 millones de personas en cuatro de las provincias orientales de la isla (Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo), según confirmó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE).

De acuerdo con la compañía, la caída se debió a "un disparo" en una línea de alta tensión de 220 kilovatios (Kv) en la provincia de Holguín. Este hecho, detalló la firma, provocó la salida del sistema de la central termoeléctrica Felton, la mayor generadora del oriente de la isla, así como de otra central y una estación de motores de la misma provincia.

Un disparo es una desconexión automática que se activa cuando una generadora registra valores anómalos en el flujo de la corriente.

Se trata de la segunda caída parcial del SEN en poco más de cuatro meses debido a las constantes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para comprar combustible.

Asedio de Estados Unidos

El apagón ocurre en un momento de grave crisis energética en Cuba, agravada por el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EEUU que amenaza con empeorar aún más la crítica situación.

De hecho, Trump ha amenazado con imponer aranceles a los países que vendan o suministren petróleo a Cuba bajo el argumento de que "el régimen se alinea con numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a Estados Unidos, a los que proporciona apoyo", en referencia a Hamás, Hezbolá, Irán, Rusia y China.

La Habana ya ha denunciado que EEUU quiere someter a los cubanos a "condiciones extremas" recurriendo a "mentiras, chantaje y coerción".

En poco más de un año, el sistema eléctrico nacional de Cuba ha sufrido también cinco colapsos totales. En algunos de ellos, el restablecimiento del sistema tardó varios días en completarse.

Sin embargo, la caída de este miércoles, a falta de más detalles, se debe a los problemas habituales con la infraestructura eléctrica del país. De hecho, otro colapso parcial del SEN el pasado octubre también se debió a un disparo.

La empresa estatal eléctrica aseguró que la desconexión ocurrió a las 20:54 hora local (0:54 GMT) y que ya se "verifican las causas" del incidente.

Crisis energética

La isla atraviesa desde mediados de 2024 una grave crisis energética reflejada en apagones diarios que superan las 20 horas en todas las localidades por las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas y la falta de divisas del país para adquirir el combustible necesario para sus unidades de generación con fueloil y diésel.

A ello se suma actualmente el asedio petrolero impuesto por Trump que podría agravar la situación de la isla.

El pasado 31 de enero hubo un nuevo apagón que llegó a dejar sin luz al 63% del país.

Con la caída parcial del SEN, ahora siete de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, entre ellas dos de las tres mayores. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40% del mix energético en Cuba.

Los informes diarios de la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) han dejado de especificar desde mediados de enero la cantidad de centrales de generación distribuida (motores) no operativas por falta de combustible (diésel y fueloil) y lubricante, un dato clave para constatar el efecto del fin del petróleo venezolano para Cuba.

Las centrales térmicas cubanas están en su mayoría obsoletas, tras décadas de explotación y un déficit crónico de inversión y mantenimiento; mientras que decenas de motores de generación están a diario fuera de servicio por la falta de divisas del país para importar suficiente combustible.

Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.

Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.

El Gobierno cubano culpa, por su parte, al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y le acusa de "asfixia energética".

Las importaciones de crudo y combustible de la isla en los primeros 10 meses de 2025 cayeron más de un tercio en comparación con el mismo período de 2024, ya que los aliados clave, México y Venezuela, redujeron los suministros, según Reuters.

Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15% desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años, como las de julio de 2021.