Boticaria García explica los beneficios que tiene para la salud algo tan sencillo como esto.
Boticaria García y el efecto de subir escaleras: "Es como mandar un equipo de limpieza de la glucosa tras comer"
Piernas, corazón y músculo en acción: así reacciona tu cuerpo ante un gesto tan sencillo como cotidiano.
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Subes unos cuantos escalones y, de repente, el pulso se acelera. No es casualidad: cada peldaño es un reto para todo el organismo.
Boticaria García explica cuál es la ganancia física que se da cuando dedicas apenas un minuto a subir escaleras y por qué merece la pena tenerlo en cuenta en el día a día. Y no hablamos de grandes esfuerzos, sino de, ni más ni menos, 60 segundos.
Todo empieza con una cuestión de ciencia. Según la experta, "al subir escaleras tu cuerpo tiene que levantar todo tu peso contra la gravedad".
Y eso no sale gratis. "Entran en acción los glúteos, los cuádriceps, los gemelos y tu corazón. Boom-boom. Pisa el acelerador", describe Boticaria García. Es decir, todos esos tejidos se ponen en marcha a la vez.
Y ahora llega lo más curioso. "Un estudio observó que sólo un minuto subiendo y bajando escaleras a un ritmo cómodo después de comer podía suavizar el pico de glucosa", cuenta la farmacéutica y nutricionista.
En otras palabras, 60 segundos de movimiento tras la comida puede ayudar a que el azúcar no se dispare.
Esta práctica no sustituye a una sesión completa de ejercicio, pero puede transformar un día sedentario.
¿Y por qué ocurre? La experta lo explica de la manera más clara y simple posible: "El músculo abre sus puertas y empieza a recoger glucosa de la sangre para fabricar energía".
Para que no queden dudas recurre a una imagen muy visual: "Es como mandar un pequeño equipo de limpieza justo cuando llega el atasco". Un gesto mínimo, pero en el momento correcto: después de comer.
Minutos que suman
La clave, además, está en la constancia. "Cuando esto se repite, por ejemplo, varias veces al día, varios días a la semana, puede mejorar incluso tu capacidad cardiorrespiratoria", subraya Boticaria García.
Dicho de otro modo, seguir subiendo esos pequeños tramos de escalera a lo largo de la semana puede tener un efecto que vaya más allá. Unos pocos minutos que, sumados, cuentan.
Sin milagros
Eso sí, nada de exagerar. La propia profesional se hace la pregunta que probablemente tú también te estés haciendo: "¿Sustituye esto a un entrenamiento completo?".
Su respuesta no deja lugar para las dudas: "Pues hombre, no", pero matiza que "puede transformar un día sedentario en uno con chispas de movimiento", lo que, sin duda, supone un empujón contra el sedentarismo.
Así que ya sabes qué hacer la próxima vez que tengas que elegir entre escaleras y ascensor. La divulgadora lo resume con un consejo directo: "Súbelas siempre que puedas y hazle ghosting al elevador". Un minuto cada vez, pero cada vez que puedas.