Salud y Bienestar

La fisioterapeuta Lola Ibánez, sobre el suelo pélvico: "El gran error al entrenar es olvidarse de fortalecerlo"

El peligro invisible del entrenamiento femenino: por qué tu rutina está incompleta si olvidas el suelo pélvico

Más información: Nutrición, ejercicio y suelo pélvico: los consejos de tres expertos para adaptar la rutina en la menopausia

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Hacer deporte es un hábito saludable indispensable, y eso ya no es un secreto para nadie. Ir al gimnasio para fortalecer la musculatura —un objetivo crucial, más aún después de los 50—, salir a correr para despejar la mente o practicar yoga para mejorar la elasticidad... todo suma.

Opciones hay muchas para elegir, pero en este abanico de bienestar existe una asignatura pendiente; algo que a menudo permanece invisible y oculto, pero que resulta vital para la salud integral de la mujer: cuidar la musculatura pélvica.

Si se te escapa la orina al practicar running, saltar o levantar peso, tu cuerpo te está enviando una señal de alerta clara: no es capaz de gestionar bien la presión. No es, ni mucho menos, un problema aislado.

Se calcula que entre 3 y 5 de cada 10 mujeres que realizan rutinas de impacto presentan algún signo de disfunción, aunque muchas ni siquiera lo identifiquen como tal. Por eso, urge prestarle la atención necesaria y ejercitarlo adecuadamente.

INTIMINA, marca de referencia en salud íntima femenina, junto a su colaboradora, la fisioterapeuta especializada Lola Ibáñez, lanzan un mensaje rotundo: "El gran error no está en entrenar fuerte, sino en hacerlo ignorando el suelo pélvico".

Es fundamental evitar la normalización de síntomas como los pequeños escapes de orina, la sensación de peso en el periné, la urgencia miccional o el dolor, e integrarlos en la rutina de entrenamiento como si fueran algo “habitual”.

Fortalecer el suelo pélvico es clave para la salud.

Fortalecer el suelo pélvico es clave para la salud. Cedida

"No todas tendrán una lesión establecida, pero sí indicios de que el sistema no está funcionando bien", advierte la experta.

Para adentrarnos en esta problemática, lo primero es dejar claro que no se trata de demonizar ni prohibir rutinas tan efectivas y en boga como el crossfit, el HIIT o el running. El verdadero error es practicarlos sin control motor, sin una progresión adecuada o con una zona perineal que no está funcionalmente coordinada.

Cómo protegerlo mientras entrenas

Si aún no sabes por dónde empezar, la fisioterapeuta Lola Ibáñez propone cinco estrategias clave para blindar tu salud íntima:

  1. Valorar la musculatura antes de exigir. Si se realizan entrenamientos de alto impacto o carga, un informe inicial con un fisio especializado será de gran valor. Incluso si no se tienen síntomas, se recomienda una revisión cada 6 o 12 meses. En cambio, si ya experimentas molestias como fugas de orina, pesadez, urgencia, incontinencia de gases o heces o molestias en las relaciones sexuales, se recomienda acudir al médico antes de volver a entrenar.
  2. Trabajar una contracción submáxima y bien dirigida. No es una cuestión de fuerza bruta. La contracción debe integrarse de forma natural con el gesto deportivo, anticipándose o acompañando el esfuerzo, en lugar de limitarse a apretar al máximo sin control.
  3. Sinergia entre respiración, abdomen y postura. Al hacer una apnea o bloquear la inspiración y espiración durante un esfuerzo, se aumenta drásticamente la sobrepresión en el periné, debilitándolo.
  4. Progresar hacia la carga de forma individualizada. Cada cuerpo tiene su propio ritmo y no todas las mujeres responden igual ante los incrementos de intensidad o peso.
  5. Usar automatismos protectores. Gestos como la maniobra de Knack (una contracción voluntaria previa) son de gran ayuda en esfuerzos concretos como saltos o levantamientos.

Herramientas aliadas

Fortalecer la base del core resulta especialmente importante no solo para aquellas que practican deporte, sino también durante etapas clave de cambio hormonal como el posparto o la menopausia.

Los conocidos ejercicios de Kegel —que consisten en contraer y relajar el periné— son el método ideal, y hoy en día la tecnología se ha convertido en la aliada perfecta para realizarlos correctamente.

El ejercitador de suelo pélvico KegelSmart™ 2, de Intimina.

El ejercitador de suelo pélvico KegelSmart™ 2, de Intimina. Cedida

El dispositivo inteligente KegelSmart™ 2 de INTIMINA es la herramienta diseñada para entrenar esta zona de forma segura y proteger la salud íntima y sexual. Los resultados de su uso han sido avalados científicamente a través de un estudio clínico de 12 semanas con la participación de 49 mujeres. Los datos hablan por sí solos:

  • La fuerza media del suelo pélvico se duplica.
  • El 90% consiguió un mejor control de la vejiga.
  • El 94% mejoró la tensión y el tono vaginal.
  • El 92% reportó una mejora significativa en sus relaciones sexuales.
  • El 83% de las participantes experimentó un aumento en su autoconfianza, imagen corporal, calidad del sueño y estado de ánimo general.

Además, su uso es sumamente intuitivo y se realiza en tres sencillos pasos:

  1. Encendido: pulsa el botón '0' y la rutina guiada comenzará automáticamente en 30 segundos.
  2. Colocación: introduce el dispositivo en la vagina, dejando siempre el cordón de silicona en el exterior para poder extraerlo con facilidad.
  3. Entrenamiento: tras notar tres vibraciones de aviso, la rutina empieza. Sólo tienes que contraer los músculos cuando el dispositivo vibre y relajarlos cuando pare.

El hallazgo más importante de la ciencia médica en este campo es esperanzador: los trastornos pélvicos no son un destino inevitable de la edad o el deporte, sino una condición reversible y prevenible a través del ejercicio. Cuidarte por dentro es el primer paso para seguir rindiendo por fuera.