Internet está lleno de blogs, consejos y 'tips' básicos para cuidar la piel. Sin embargo, cada persona tiene unas necesidades completamente diferentes y, por ello, su rutina debería estar a su medida. Sabiendo eso la ingeniera química Evelyn Cornejo, ha escrito la guía definitiva para aprender qué tipo de piel tienes y qué ingredientes son más beneficiosos para saber elegir bien los productos. 

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Cornejo es una apasionada del skincare (cuidado de la piel) y lleva años estudiando las fórmulas cosméticas para saber cómo sacar el máximo partido a su piel y mantenerla sana. Desde 2019 comparte todo su conocimiento en internet a través de la creación de Skincare Actually, que solo en su cuenta de Instagram acumula más de 340 mil seguidores. 

Porque, ¿quién no se ha comprado alguna vez una crema muy cara o muy recomendada y no le ha funcionado? ¿O no ha sabido por qué de repente la piel se ha vuelto más grasa? ¿O ni siquiera ha podido responder a la pregunta sobre su tipo de piel porque depende de la temporada? 

Para intentar dejar atrás estas situaciones y cuidar eficazmente la piel ha publicado su primer libro, La guía para diseñar tu rutina de skincare y escoger tus productos, un manual que acerca esta ciencia a todo el mundo.

Tipo de piel

El primer paso para diseñar tu rutina definitiva es conocer tu tipo de piel, algo que no se limita únicamente a si es seca, grasa, mixta o normal (lo que se llaman tipos primarios de piel). Hay que tener en cuenta más factores como los tipos secundarios (si es sensible, con tendencia al acné...) y las condiciones (manchas, puntos negros, arrugas...). 

Cornejo subraya que conocerla, así como los ingredientes a los que es más sensible o los factores externos que la pueden dañar (como la contaminación) es clave para entender el motivo por el que un producto puede funcionar genial a una amiga y ser todo lo contrario para ti.

Aunque saber nuestro tipo de piel puede parecer algo básico, no siempre es así. Por ejemplo hay algunas pieles que pueden parecer grasas pero realmente están deshidratadas y por eso producen más aceite del que deberían. 

Mañana y noche

Otro punto importante a la hora de cuidar correctamente la piel es saber qué necesita en cada momento del día y no sobresaturarla de producto. Por las mañanas se busca, entre otras cosas, protegerla del sol (Cornejo subraya que es lo más importante) y la contaminación, mientras que por la noche hay que corregir los daños del día e hidratar.

Ingredientes

Antes de elegir los productos es importante conocer los ingredientes y qué cantidad de cada uno necesita nuestra piel.

A la hora de leerlos, hay que tener en cuenta que los primeros de la lista son aquellos que tienen una mayor concentración. Se debe tener en cuenta porque algunos deben tener mucha concentración mientras otros, como los ingredientes activos (ácido hialurónico, algunos péptidos, glutatión, alantoína), pueden irritar en grandes cantidades. 

La ingeniera explica que hay algunos ingredientes que es mejor evitar o intentar que no estén en grandes cantidades en nuestros productos como los alcoholes secantes, los ingredientes comedogénicos e incluso los aceites esenciales

Estos últimos se suelen identificar como beneficiosos y naturales pero, "no todo lo natural es bueno ni todo lo químico malo". Si bien es cierto que los aceites esenciales tienen propiedades positivas (muchos son antibacteriales y antiinflamatorios), algunos son potenciales alérgenos, fototóxicos (se oxidan al sol y pueden irritar) y pueden aumentar la sensibilidad de la piel. 

La autora también da amplios listados de los ingredientes más habituales en cada tipo de producto, así como consejos para utilizarlos correctamente. Por ejemplo, recomienda utilizar los sérums en un periodo de tres meses (una vez se abre) porque el ácido ascórbico es poco estable y propenso a oxidarse.

Crema hidratante

Asimismo, da las pautas para seleccionar los tónicos, esencias o sérums más idóneos para cada piel. Pero insiste en que esos son solo 'extras' que se añaden al producto de hidratación más básico: la crema hidratante. 

Las cremas hidratantes tienen tres categorías principales de ingredientes (hidratantes, emolientes y oclusivos). La cantidad de cada uno de ellos que debe tener el producto dependerá, de nuevo, de nuestro tipo de piel. 

Así, cuanto más seca sea nuestra piel más cantidad de emolientes y oclusivos necesitará. Mientras que si es grasa habrá que evitar que los oclusivos estén los primeros de la lista y será más beneficioso que lleve varios hidratantes.