Sandra García-Sanjuán, cofundadora y presidenta ejecutiva del Grupo Starlite.
Sandra García-Sanjuán, fundadora de Starlite Occident: "No somos un festival, somos una plataforma global de experiencias premium"
La empresaria repasa los 15 años de Starlite Occident, habla de su rentabilidad y desvela el ambicioso futuro que imagina para la marca.
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Quince años después de levantar un proyecto que ha transformado la oferta cultural y de ocio de Marbella, Sandra García-Sanjuán tiene claro que Starlite Occident ya no puede definirse solo como un festival de música. La presidenta del grupo prefiere hablar de una marca con identidad propia, capaz de reunir entretenimiento, gastronomía, tecnología y experiencias bajo un mismo sello.
En una entrevista concedida a EL ESPAÑOL, la empresaria reivindica la evolución del proyecto y resume su filosofía con una frase que, asegura, define el momento que atraviesa la compañía: "No somos un festival ni una promotora de conciertos, somos una plataforma global de experiencias humanas premium".
El camino hasta llegar aquí no ha sido sencillo. García-Sanjuán reconoce que en estos quince años ha habido numerosos momentos complicados, desde los difíciles inicios del proyecto hasta la pandemia o el huracán que obligó a cancelar la última jornada de una edición celebrada en México.
"Ser empresario es apostar, arriesgar y encontrarte obstáculos que te hacen salir de tu círculo de seguridad", explica. Para ella, precisamente esos desafíos son los que han permitido crecer al proyecto y reforzar su capacidad de adaptación.
También admite que organizar un festival hoy resulta mucho más caro que cuando empezaron. El incremento de los cachés de los artistas internacionales y el aumento de los costes de producción han cambiado por completo el escenario.
"Cada vez hay más festivales y más competencia por contratar a los mismos artistas, lo que ha hecho subir muchísimo los precios. Además, todo el material audiovisual y técnico también se ha encarecido", señala.
La rentabilidad de Starlite Occident
Frente a la imagen de que los grandes festivales son una máquina de generar dinero, la presidenta de Starlite Occident rebaja las expectativas y asegura que la realidad es muy distinta.
"Es un negocio muy sacrificado. Cuando buscas la excelencia y quieres ofrecer una experiencia premium, la inversión es enorme", afirma.
Aunque evita dar cifras concretas sobre la rentabilidad del grupo, insiste en que "los beneficios económicos no son tan grandes como la gente imagina" y defiende que el verdadero valor está en construir una marca con recorrido a largo plazo.
Para García-Sanjuán, la diferencia entre gasto e inversión es fundamental. Mientras el primero desaparece, la segunda permite crear un proyecto con identidad propia y dejar un legado que trascienda cada edición.
Esa visión explica también por qué asegura haber confiado siempre en el potencial de Starlite Occident. "La única manera de llegar muy alto es apuntando muy alto. Si tú mismo te pones límites, nunca llegarás", reflexiona.
Preguntada por el mayor acierto y el principal error de estos quince años, reconoce que equivocaciones han cometido muchas, pero que todas les han servido para aprender. En cambio, tiene muy claro cuál ha sido la mejor decisión: "Creer en nosotros, creer en el equipo y no rendirnos nunca".
Más allá de la música
Para la empresaria, la clave del éxito está en haber construido algo diferente. De hecho, considera que la marca ha conseguido situarse incluso por encima de los artistas que forman parte del cartel.
"La gente no dice 'voy a ver a un artista', dice 'voy a Starlite Occident'. Esa es la diferencia", sostiene.
Sandra García-Sanjuán, cofundadora y presidenta ejecutiva del Grupo Starlite.
A su juicio, en un momento marcado por la inteligencia artificial y el consumo de contenidos a través de pantallas, las experiencias compartidas adquieren un valor cada vez mayor.
Por eso insiste en que el grupo ya mira mucho más allá de los conciertos. La música seguirá siendo el punto de partida, pero no el límite de un ecosistema que también apuesta por la tecnología, la producción audiovisual, los contenidos digitales, el merchandising o la hospitalidad.
Su próximo gran hito será la celebración de los Premios Juventud, considerados uno de los mayores reconocimientos de la música latina para las nuevas generaciones, que por primera vez salen de América para celebrarse en Starlite Occident. Según explica García-Sanjuán, el evento permitirá alcanzar una audiencia potencial de 100 millones de personas.
Lejos de plantearse una expansión geográfica acelerada, la estrategia actual pasa por reforzar el valor de la marca. "Nuestro objetivo no es crecer más, sino concentrar valor", resume.
Ese enfoque está directamente relacionado con la meta que se ha marcado para los próximos años. Una ambición que resume en una frase: construir "la marca de experiencias humanas más influyente del mundo". Un objetivo con el que Starlite Occident aspira a trascender el concepto tradicional de festival y convertirse, en palabras de la propia empresaria, en algo parecido al "Disney de la música".