La mallorquina posa para Magas en el espacio de su muestra.

La mallorquina posa para Magas en el espacio de su muestra. Esteban Palazuelos

Protagonistas

La artista Francesca Martí presenta 'Resilience': "Resistí la discriminación de las niñas por ser pobre y no tener padre"

La creativa balear se hace con la ciudad de Madrid con una muestra que explora la condición del ser humano y su camino hacia la naturaleza.

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Las puertas de la Gerhardt Braun se abren a una nueva mirada que hace años se encuentra inmersa en el arte, la de la mallorquina Francesca Martí. Sus ojos, acostumbrados a habitar en lugares como Nueva York, se posan durante un tiempo en Madrid, donde le encantaría, en un tiempo, presentar una retrospectiva de su obra.

Ahora, la galería acoge Resilience, su última propuesta multiformato en la que el ser humano parece buscar su sentido a la par que la creadora hace lo mismo. A pesar de los años de experiencia, continúa persiguiendo lo invisible de la mano de su curiosidad, un camino que canaliza a través de sus obras.

La visión artística, la creatividad, siempre vivió en ella y sirvió como elemento canalizador. Su tía Bárbara, que se dedicaba a la política, nutrió su instinto natural.

La artista junto a una de las obras de 'Resilience'.

La artista junto a una de las obras de 'Resilience'. Esteban Palazuelos

La muerte de su padre durante su infancia fue sin duda un disparador. Este hecho la unió, primero de forma casual, y tras su conexión, de manera obvia, con Rohan Marley —hijo del mítico cantante de reggae— que colabora en esta muestra.

La discriminación que sufrió en la niñez por parte de sus compañeras de colegio la llevó a desarrollar esa resistencia que ahora enseña en la Gerhardt Braun. Cada evento vital forma parte de su trayectoria profesional.

Resilience es una palabra poderosa y, al mismo tiempo, muy usada. ¿Qué significa para ti cuando la conviertes en obra?

Fuerza, determinación.

En este nuevo proyecto reúnes escultura, fotografía, dibujo y una videoinstalación de gran formato. ¿Es una expansión natural de tu lenguaje o una necesidad conceptual?

No lo diría así... Fue una decisión, un sentimiento de libertad para poder expresar y fui utilizando medios diferentes, dependiendo de cómo la creatividad me iba llamando.

Hablas de legado, identidad y transformación. ¿Qué parte de él es herencia y cuál es elección?

El legado es lo que nos han dejado en el pasado y con ello tomamos decisiones en base a una elección. Ahí es donde está la diferencia. Pero es coherente lo uno y lo otro.

Eres mallorquina y tu obra ha dialogado siempre con la naturaleza y el paisaje. En un momento de urgencia climática, ¿qué papel juega la sostenibilidad dentro de tu práctica: ética, estética o compromiso político?

No pienso en la estética. Es algo que está presente porque forma parte de la plástica, pero no es una necesidad. Sobre el tema de la naturaleza y la sostenibilidad podríamos extenderlo muchísimo. En mi obra son conceptos que introduzco como esa fuerza del ser humano que se siente atraída hacia un medio ambiente mejor, hacia una protección del mismo, un gesto que es sinónimo del cuidado al ser humano. Un refugio.

La resiliencia suele asociarse a la supervivencia. Si miramos a la naturaleza —que resiste, se adapta y también desaparece—, ¿qué has aprendido de ella para construir este proyecto?

Yo creo que esa adquisición de conocimiento se da desde la observación y los cuidados del día a día. En esta exposición he cogido una simple hoja como símbolo de vida. La resiliencia suele asociarse a la supervivencia, que es lo que el ser humano de forma natural hace. Sobre todo tras la destrucción. Entonces es cuando más necesidad hay de sobrevivir.

La colaboración con Rohan Marley introduce otra biografía, otra memoria. ¿Qué sucede cuando dos historias se encuentran en una misma pieza?

Surgió de forma natural, no fue planificado. Siempre pienso que lo que nos sucede surge de una emoción, no creo que todo sea tan automático. En mi obra, sobre todo, y en cada performance que he hecho durante mi trayectoria, ha surgido de manera espontánea, sin planificarlo. Con Rohan Marley, igual.

De un encuentro fortuito en Nueva York salió después un año de conversaciones. Pero supimos desde el principio que había una conexión, muchos puntos en común por nuestras historias, de cuando éramos niños y de nuestra filosofía de vida. Entonces decidimos que queríamos hacer esto. Él me lo pidió a mí y le dije que si quería, lo hacíamos. Yo ya tenía mis ideas y Rohan vino a mi mundo.

La mallorquina en la galería.

La mallorquina en la galería. Esteban Palazuelos

¿Qué te permite el vídeo como formato —y más aún, la escala monumental— que no te deja la materia?

Estimulan partes creativas diferentes. No es posible comparar lo que me proporciona esta materia, una hoja, a lo que es una proyección con el momento y la expresión de ese ser humano, simplemente él como persona. Es decir, en el vídeo, prácticamente cuando estuve en el proceso de creación tuve que elegir. En mis dreamers —mis esculturas— soy yo convertida en ellas. Son los sueños humanos. Entonces es una visión diferente y nos llega de formas distintas, pero la finalidad es la misma: una transmisión artística.

En un momento cultural atravesado por la fragilidad, ¿el arte sigue siendo refugio o se ha convertido en espejo incómodo?

No, espejo incómodo nunca. Y siempre ha sido canalizador en un sentido de una reflexión positiva. Lo veo como un crecimiento, como parte de mi vida. Mi trabajo es muy personal. No obstante, puede haber influencias que yo no conozca en lo que hago, pero todo surge de una búsqueda dentro de mí misma, de un ejercicio de introspección que se vuelca en el exterior para compartirlo.

Tu obra trabaja con el cuerpo, la presencia y la ausencia. ¿Qué lugar ocupa lo invisible en 'Resilience'?

Supongo que lo invisible está en todos nosotros y es lo que no se conoce y, a veces, no sabemos de nosotros mismos. En la parte de resiliencia diría que es la lucha. Nuestra lucha. La mía, en este caso, por ir un paso más allá, por intentar acercarme al conocimiento, por desarrollar esa curiosidad hacia algo que se me escapa.

¿Qué es lo desconocido para ti?, ¿cuál es ese lugar al que todavía no has llegado?

El misterio de nuestra existencia. De hecho, una de las hojas, la que está ahí en la entrada, la he titulado 'Suspendida en existencia'.

Martí posando con la obra que menciona.

Martí posando con la obra que menciona. Esteban Palazuelos

La unión con Rohan Marley se da por casualidad, pero existe esa conexión de la infancia a través de la pérdida de la figura paterna. ¿Ese interés por lo desconocido y por la existencia nace también a raíz de esa vivencia?

Supongo que sí. Es algo que marca mucho, sobre todo en esa etapa, que lleva además a tener unas circunstancias de vida diferentes. Fue difícil para los dos.

Yo tuve que aprender a luchar y a sobrevivir sola, con ciertos miedos que, conforme pasa el tiempo, se van asumiendo, pero en principio habitan en esa zona de lo desconocido.

¿Se encuentra la figura de tu padre en esta obra? O quizás en las ausencias de la misma...

Yo creo que sí. No te puedo decir en cuál, en concreto, pero sí que está muy presente. Cuando falleció yo tenía nueve años y él 36.

Exponer en Madrid en 2026, en un contexto artístico especialmente competitivo, ¿es una afirmación, un regreso o un nuevo comienzo?

Cada obra es un nuevo comienzo. Cuando emprendo un proyecto, cuando lo creo, me enamoro. Es una pasión que voy siguiendo y que me lleva hacia adelante. Y de ahí surge otro.

Cuando se establece esta nueva línea de salida, ¿cuál es la meta? En el caso de 'Resilience', ¿qué sería lo que te llevaría a decir 'lo he conseguido'?

Para mí es poder desarrollarlo. Esta es una exposición diversa y dividida en varias partes que se desarrollan en diferentes dimensiones y, a la par, se trata de una continuación de mi trayectoria, de otros proyectos de mi obra. Si se echa la vista atrás, te das cuenta de que en el 2010 y en el 2008 hay una conexión con lo de ahora. En 1994 y en 1998 también. Es una interpretación nueva. Me acabo de dar cuenta ahora mismo. Mi sueño —prefiere esto a la palabra expectativa— sería unificar todos estas propuestas, porque están conectadas con mucha fuerza. Quiero presentar al ser humano como figura principal y poder mostrarlo aquí, en Madrid, en una retrospectiva.

¿Te interesa más que el espectador comprenda tu obra o que se reconozca en ella?

Ambos, pero quizás lo segundo. Me gusta también por lo que entiendo que supone.

'Resilience' es parte de la experiencia vital de Martí.

'Resilience' es parte de la experiencia vital de Martí. Esteban Palazuelos

Si tuvieras que condensar 'Resilience' en una imagen mental, no física, ¿cuál sería?

No es fácil responder, pero es muy interesante... Una sombra, aparece una sombra.

¿Y esa sombra es sinónimo de algo?

Del ser humano.

¿Crees que puede ser sinónimo también de esa ausencia que mencionabas antes —en referencia a la pérdida del padre— ?, ¿qué supone esa sombra que aparezca en la proyección de 'Resilience'?

No sé... Un ansia de seguir descubriendo. Hallar qué hay detrás y eso es lo que perdura.

Más allá del discurso artístico, ¿qué experiencia personal te obligó a entender de verdad lo que significa resistir? Si fue así, ¿ha sido sólo una o a lo largo de la vida se han ido dando diferentes vivencias?

Se han sucedido a lo largo de los años, pero una que yo recuerde bien en la que tuve que resistir fue la discriminación de las compañeras de mi colegio.

Ellas eran niñas bien, tenían familias bien, y a mí me faltaban esas dos cosas. Yo pertenecía a un círculo humilde y no tenía padre. Entonces el bullying fue fuerte, pero aprendí a observarlas y a entenderlas. A saber por qué se comportaban de una manera u otra.

¿De dónde nace exactamente tu pasión por el arte? En muchas ocasiones, al igual que otras profesiones como la medicina, la abogacía o el periodismo, es por cuestiones de 'herencia'.

Sí, sí. Viene de la mano de mi tía Bárbara. Ella se dedicaba a la política, eso sí, pero entendía mucho mi parte creativa. Desde niña la fomentaba y luego fui yo la que decidí seguir por ese camino.

¿Puede que desarrollar esa faceta resultase una forma de canalizar precisamente esa resiliencia que tuviste que desatar?

Sí, tuve que crear mis propios juguetes, porque no me los podían comprar. Me los imaginaba y los hacía.