Retrato de la médica.

Retrato de la médica. Javier Ocaña

Protagonistas

Giulia Enders, divulgadora científica: "Vivimos con tantos estímulos que necesitamos el cuerpo más que nunca"

Su libro Tu cuerpo tiene las respuestas explora cómo los pulmones, los músculos, la piel y el sistema inmune brindan información para vivir mejor.

Más información: Alexandra Henríquez, ginecóloga: "Las ejecutivas con alto estrés suelen tener menopausias más difíciles"

Publicada

Giulia Enders, médica y divulgadora científica alemana, se hizo mundialmente conocida con La digestión es la cuestión (Urano, 2021), un bestseller que explicaba el funcionamiento del intestino de manera accesible y amena.

Ahora regresa con Tu cuerpo tiene las respuestas (Planeta, 2026), un libro que explora cómo órganos como los pulmones, músculos, piel y sistema inmune nos brindan información valiosa para vivir mejor.

Enders combina ciencia rigurosa con ejemplos para enseñarnos a escuchar las señales del cuerpo, equilibrar nuestras necesidades y enfrentar el estrés del mundo moderno. Más que un manual de salud, es una guía para comprendernos y vivir en armonía con nosotros mismos y nuestro entorno.

¿Qué preguntas no formulamos conscientemente que el cuerpo ya está respondiendo?

Muchas. Por ejemplo: ¿cómo obtienen los pulmones lo que necesitamos y cómo eliminan lo que no necesitamos? La seguridad la mantiene el sistema inmune: crea barreras con el exterior, pero también mantiene sensibilidad y contacto, reflejando cómo nos relacionamos con los demás.

Los músculos enseñan potencia y efectividad; no son sólo máquinas que buscan más resultados, muestran aspectos humanos claros. Y el cerebro, lejos de ser supremo, coopera con los demás órganos y nos enseña nuevas formas de liderazgo en un mundo digitalmente conectado.

Hoy hablamos de enfermedades, estrés, problemas autoinmunes, respiratorios y del impacto tecnológico. ¿Qué tienen en común estas situaciones desde el punto de vista corporal?

El punto central es el equilibrio y la cooperación con el cuerpo. Dormir demasiado o muy poco, comer en exceso o vivir acelerados son ejemplos de cómo el desequilibrio impacta la salud. Comprender el cuerpo de manera profunda nos permite responder de manera más inteligente y adaptativa a los desafíos de hoy.

El exceso de estímulos, poder, dinero o popularidad puede ser problemático; lo que funciona para los organismos vivos es la moderación y la atención consciente a las necesidades básicas.

La escritora, que acaba de publicar 'Tu cuerpo tiene las respuestas'.

La escritora, que acaba de publicar 'Tu cuerpo tiene las respuestas'. Javier Ocaña

La vida moderna y sus hábitos parecen ir demasiado rápido para nosotros. ¿Cómo nos afecta esto y qué podemos hacer?

Vivimos rodeados de tanta información, palabras y estímulos que necesitamos el cuerpo más que nunca: nos ancla a la realidad y nos permite hacer correcciones conscientes. Conocer nuestro cuerpo y cómo funciona es esencial para adaptarnos y responder equilibradamente a la vida moderna.

En tu libro dedicas un capítulo a los pulmones y la respiración. Aunque respiramos de manera automática, ¿por qué es importante aprender a controlar la respiración y qué estrategias recomiendas para manejarla en la vida moderna?

Este acto es único porque puede ser consciente e inconsciente. Podemos retenerla, acelerar o ralentizar algo que ningún otro órgano permite. Esto la convierte en una plataforma de comunicación dentro del cuerpo, conectando nervios, órganos internos y el sistema parasimpático con nuestra conciencia.

Por ejemplo, en momentos de estrés, la conciencia puede intervenir y decir: “respira, cálmate”. Los nervios por sí solos no pueden discernir si algo es estresante; necesitamos esa guía interna. Aplicar técnicas que calmen la parte interna del cuerpo es fundamental.

Lo más sencillo es exhalar más lentamente que inhalamos. Esto ralentiza el corazón, disminuye hormonas del estrés y, con práctica regular, reduce enfermedades relacionadas con el estrés. No importa la duración exacta; lo importante es que la exhalación sea un poco más larga.

Un truco práctico: cada vez que miro el móvil, primero me “chequeo” por dentro durante dos segundos antes de mirar la pantalla. Es un gesto simple que nos ayuda a usar la tecnología a nuestro favor y a mantener el control de nuestra respiración y atención.

Además de los hábitos, el aire que respiramos también es importante. ¿Qué límites fisiológicos estamos cruzando como sociedad por la contaminación?

Todos respiramos, y los pulmones tienen una capacidad limitada para absorber contaminantes. Sin embargo, muchos debates políticos tratan la contaminación de manera abstracta, con palabras sofisticadas sobre productos químicos, y no transmiten información práctica.

Desde 2021 conocemos los límites de los pulmones, y rara vez se mencionan. Hoy las aplicaciones nos permiten medir la calidad del aire, pero pocas personas usan esta información para tomar decisiones.

El cuerpo necesita datos concretos: aire, agua, comida. Sin esta perspectiva física, los debates son solo palabras; la realidad es la que importa.

Su libro explora cómo órganos como los pulmones, músculos, piel y sistema inmune nos brindan información valiosa para vivir mejor.

Su libro explora cómo órganos como los pulmones, músculos, piel y sistema inmune nos brindan información valiosa para vivir mejor. Javier Ocaña

Hablando de equilibrio, ¿qué podemos aprender de los músculos y el descanso?

Los músculos nos enseñan sobre potencia y efectividad más allá de la imagen de máquina humana. El mejor efecto del ejercicio ocurre después de la actividad, durante el descanso, cuando los músculos se fortalecen y se preparan para la siguiente sesión.

También ayudan a equilibrar otros sistemas, como almacenar glucosa y amortiguar fluctuaciones de azúcar en sangre. Son un buffer natural que equilibra el organismo y la energía diaria.

El sistema inmunitario no busca guerra, ¿verdad?

No, busca equilibrio. Durante décadas, la investigación estuvo influida por un lenguaje bélico: células asesinas, barreras, estrategias defensivas. Incluso hoy seguimos usando ese lenguaje, pero es solo una parte.

Si preguntas al cuerpo qué es la seguridad, responde que tiene billones de células que deben chequear el cuerpo y tolerar ciertas cosas. No es un ejército. Este enfoque de cooperación y tolerancia es crucial, especialmente cuando pensamos en el microbioma y la interacción con las bacterias buenas.

Me hace pensar: ¿estoy observando estos aspectos de cooperación y tolerancia en mi vida, o solo evito lo malo? ¿Qué puedo aprender del sistema inmune para replantear la seguridad?

La inflamación se relaciona con la depresión. ¿Qué cambia si entendemos esa conexión?

En algunas personas, la depresión se parece a un episodio de gripe: falta de energía, dificultad para moverse. Un subgrupo presenta biomarcadores de inflamación alta; para ellos, antiinflamatorios como aspirina o ibuprofeno pueden mejorar significativamente los síntomas. No lo solucionan todo, pero hacen una gran diferencia.

Esto muestra que el cerebro no lo es todo: la depresión tiene un componente físico y medioambiental. Comprenderlo permite cooperar mejor con el cuerpo y desmitificar la idea de que es solo un asunto mental.

Además, problemas digestivos inflamatorios aumentan la vulnerabilidad a la depresión. La inflamación no es solo un síntoma: puede guiar tratamientos y prevención.

La divulgadora posa con la portada de su nueva obra.

La divulgadora posa con la portada de su nueva obra. Javier Ocaña

La piel, ¿cómo podemos cuidarla más allá de lo estético y relacionarla con nosotros mismos y los demás?

Las recomendaciones básicas son: dormir bien, comer sano, hidratarse, protegerse del sol y no fumar. Pero la piel también refleja equilibrio: demasiada exposición externa puede ser desbordante; necesitamos alimentarla desde dentro. El antiaging no es solo parecer joven, sino mantener un balance entre interior y exterior.

Muchos productos son más placebo que otra cosa, pero tocarse, masajearse y cuidarse aporta beneficio real. En el libro cuento cómo mi abuela mantenía vitalidad y frescura gracias a su núcleo interno: curiosidad, alegría y energía vital. Eso es lo que realmente funciona como antiedad.

A lo largo del libro cuestionas la idea de que somos máquinas optimizables. ¿Qué propones en su lugar?

No hay nada de malo en querer ser eficaces, pero pensarnos como máquinas tiene límites. Cuando nos sentimos “rotos” por no cumplir expectativas rígidas, nos bloqueamos.

Si nos vemos como seres vivos, podemos cuidar, relajar y fortalecer como hacemos con la piel o músculos. Conocer el cuerpo y las emociones —mucho más complejas que cualquier lista de tareas— nos permite tomar decisiones más inteligentes y satisfactorias.

Podemos elegir cómo queremos sentirnos: después de correr, cocinar algo que nos gusta o dedicar tiempo a algo que nos da placer. Estas experiencias aportan energía real, que no se obtiene de una agenda de obligaciones.

Pienso en la relación con un perro: si lo tratamos bien, responde con afecto y cooperación. Lo mismo ocurre con nosotros: un enfoque positivo y consciente nos permite aprovechar nuestras capacidades como seres vivos, no como máquinas.

Retrato de Giulia Enders.

Retrato de Giulia Enders. Javier Ocaña

¿Qué pierde una sociedad que deja de escuchar las señales del cuerpo?

Pierde recursos inteligentes. La IA maneja datos, pero no se compara con la complejidad de nuestro organismo. Si olvidamos esto, dejamos de usar recursos fundamentales para actuar de manera inteligente.

¿Qué cambio de actitud hacia el cuerpo es más urgente hoy?

Dejar de pensar que somos máquinas débiles o “rotas”. El sistema inmune siempre intenta protegernos; a veces comete errores, pero su intención es defender.

Lo mismo ocurre con hábitos como fumar: no es sólo debilidad o error. Parte de ese comportamiento responde a necesidades reales: manejar estrés, sobreestimulación o situaciones sociales.

Entender la inteligencia detrás de estos hábitos nos permite actuar de forma distinta. Por ejemplo, las técnicas respiratorias pueden ayudar a fumar menos o dejarlo.

Volviendo al título del libro: en esta vida rápida, con tantas cosas proyectadas, ¿el cuerpo tiene respuestas que no preguntamos conscientemente?

Sí. Muchas respuestas están ahí, incluso para preguntas que aún no hemos formulado. Para mí es un hábito: cuando no encuentro respuesta a algo en la vida, busco un paralelismo con mi cuerpo.

No nos dice qué hacer directamente, pero nos inspira y nos da perspectiva natural, menos influida por economía, tecnología o lo digital, y nos ayuda a pensar con claridad.

Escucha Autoras de palabra con Rosa en tu plataforma favorita:

Spotify | Ivoox | Apple | Google | Spreaker |