Ramón Calderón, cirujano plástico.

Ramón Calderón, cirujano plástico.

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Ramón Calderón, el gurú de la rinoseptoplastia: “La nariz no da personalidad, te la da tu forma de ser”

El cirujano plástico, experto en rinoplastias estéticas y respiratorias, recibe a MagasIN en la clínica que codirige (FEMM) en el 22 de la calle Velázquez.

2 septiembre, 2022 01:00

Cada año se realizan en España “cerca de 20.000 rinoplastias, explica el doctor Ramón Calderón, que también nos cuenta que “se trata de la cirugía plástica más común en Estados Unidos, por ejemplo”. Un indicativo de miles de personas en nuestra sociedad buscando respirar mejor… Y tener una nariz que les guste más.

Existen numerosos tips para mejorar la respiración sin necesidad de rinoseptoplastia, como “las tiras para abrir el puente medio de la nariz”. También “suele ser bueno dormir con un humidificador, para hidratar la mucosa, y hay terapias bioptron de luz polarizada –no ultravioleta- que sirven para mejorar la zona de cornetes, desinflamando y regenerando tejidos: una sesión de este tipo cada semana o quince días nos hará respirar mucho mejor”, comparte el doctor.

Sin embargo, a menudo son necesarias intervenciones por problemas respiratorios o razones estéticas. Explica cómo “muchas más mujeres” llegan a su consulta, algunas de ellas con problemas extraordinarios.

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“Mujeres que me dicen incluso que han estado felices los dos años de pandemia porque han podido ir con la nariz cubierta, y yo me pregunto: '¿Para qué sufrir si hoy en día puedes cambiar algo, sin renunciar a los avances en medicina?' Una recuperación de diez días y vuelta a la vida normal”, señala.

Ramón Calderón es palentino, y estudió Medicina en Valladolid. “Luego vine a Madrid a hacer el MIR, en cirugía plástica, reparadora y estética. Hice la especialidad en el Ramón y Cajal, pero aunque es habitual compaginar, yo llevo 20 años dedicado a la práctica privada, como presidente de la sociedad española SECPRE y como codirector de FEMM”, señala, aunque puntualiza que sus operaciones se llevan a cabo en RUBER Internacional.

Ramón  Calderón.

Ramón Calderón.

“A mí, evidentemente me parece que es una especialidad apasionante, pero además creo que estamos en un muy buen momento. Ahora es más asequible y posible para cualquier persona en nuestro país plantearse una operación de mejora de su aspecto o necesidades: como especialidad MIR es la primera que se agota en plazas, junto con dermatología… y tenemos al fin técnicas menos invasivas, que permiten que el paciente se recupere mejor”, comenta.

Inicialmente, Calderón tenía dudas sobre qué especialidad elegir, “pero la cirugía plástica me fue atrapando poco a poco”. Si no hubiera sido plástico, habría sido vascular o cardíaco, comparte. “Es una especialidad que implica estar muy actualizado. No se trata solo de poner en práctica conocimientos, sino de hacerlo de una manera manual y artística”. Esa habilidad quirúrgica “uno la va descubriendo poco a poco con el ejercicio”.

“Me formé con los mejores en su momento”, explica, “y si tuviera que señalar una evolución de estos 20 años es que notamos que los pacientes cada vez son más exigentes. La exigencia ha ido aumentando, eso es bueno porque el cirujano está obligado a responder a esa demanda y eso es la medicina”.

La rapidez de los resultados depende de “la variabilidad en la respuesta inflamatoria o cicatrización, porque la piel no responde de la misma manera y hay veces que hay que hacer retoques para mejorar los resultados, existe y el paciente debe saberlo una tasa de reintervención elevada. El 70% de mis intervenciones son rinoplastias, pero el 30% es arreglar intervenciones previas”.

Lo más habitual en cada clínica, explica el doctor, “depende a menudo de en qué se súper especializa cada cirujano, yo lo que más hago es nariz y pecho. El 80% son rinoplastias, también en ocasiones hago retoques de otro tipo, pero sobre todo nariz”, añade.

Una nariz es lo más complicado. La rinoplastia es la operación más complicada en cirugía estética, por encima del retoque de párpados o el lifting y requiere mucha perfección. La nariz está en el centro de un rostro, tiene aspectos funcionales, respiratorios y es complicado técnicamente tener un resultado excelente. El fracaso es cuando se nota que está operada y además no gana en funcionalidad. Buscamos llegar a una natural y bonita”.

En porcentaje, “la mitad de los pacientes llegan porque no respiran bien y la mitad por estética. A todos les trabajo para que respiren mejor. Cuando llegan les hacemos una historia clínica, exploración, objetivos que persiguen, alcanzables y realistas, vemos los materiales que traen quizá como referencia. Somos muy sinceros en lo que es posible y lo que no, además de los tipos de anestesia y recuperación”, añade.

En Internet “hay mucha información”, pero a los pacientes “normalmente les gusta hablar cara a cara con su médico, comprobar de qué manera el médico entiende los propósitos que tienen. Para mí, la primera clave es conseguir buenos resultados estéticos, pero que no se noten, la segunda es mejorar la respiración”, añade.

La naturalidad se consigue “teniendo en cuenta la proporción del conjunto de la cara, desde la distancia de los pómulos a la frente, haciendo literalmente una escultura en el tiempo que dura la operación, entre dos y tres horas normalmente. Lo mejor es ser además conservadores con las estructuras que quitamos, porque si quitamos mucha mucosa o dorso aparecen con el tiempo fenómenos que distorsionan el resultado”

Para él, hay que estar muy atento, “a pesar de la agresividad en la técnica quirúrgica, con los cartílagos hay que ser muy delicado manejando cada cartílago, con su correspondencia en la respiración”.

No es solo el tabique lo que constituye su especialidad, sino también “los cornetes, que son esponjas en los laterales que cuando existe congestión o contaminación se obstruyen y hay que quitarlos o tratarlos para que no impidan respirar bien”.

Las nuevas técnicas son mucho menos invasivas, tanto que “hace 20 años no se sabían, esto se ha descubierto en congresos de cada país”. Respecto a los indecisos y los críticos, explica cómo “a veces hay que decírselo de manera educada, por qué crees que esa operación no es adecuada o sí lo es. Es bueno ser sincero y recordar que todas las operaciones tienen importancia cuando cambiamos la anatomía”.

Ante los comentarios negativos, “a menudo encuentro incluso falta de reflexión y recomiendo entrevistar a los pacientes. La nariz no te da personalidad por sí misma y menos si funciona peor… Es tu carácter el que hará que te parezcas a la persona que quieras ser, tu forma de ser y tu capacidad de reflexión. Muchas veces mis pacientes me dicen que es lo mejor que han hecho en sus vidas, porque la respiración y la nariz son aspectos clave de nuestra vida”, sentencia, “y eso es innegable”.