"Es increíblemente maravilloso el trato personal de todos los profesionales del Hospital, siempre con una sonrisa y una delicadeza impresionantes. He conocido a la Directora Médica, Dra. Mercedes Cuesta Nuín, tanto a nivel profesional como personal y es fantástica. A mi padre le han operado del corazón y todo ha resultado genial. Un millón de gracias a todo el personal de ese Hospital. Las instalaciones también son de 10".

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Comentarios como éste abundan entre las opiniones que dejan los pacientes del Ruber Internacional, el hospital que dirige la doctora Mercedes Cuesta Nuín desde 2005. Fantástica, dice una usuaria, y ella le resta importancia porque "figurar" no forma parte de su talante campechano. Y eso que su rúbrica aparece en los partes médicos de reyes, políticos, cantantes, toreros y famosos en general de este país. La doctora los firma desde su despacho amplio, funcional y a pie de calle en el que recibe a MagasIN.

Por si aún no se lo cree, el 2 de marzo de 2020, justo antes del confinamiento, se le concedía la Medalla de Oro Mayte Spínola en Medicina por su profesionalidad y humanidad. Así que ya sabemos de ella que, además de fantástica persona y excelente doctora, es humana. Un calificativo que en medicina alcanza el grado de superlativo porque dar con un médico que sea bueno y humano es un 2x1 que te ayuda a sanar antes y mejor.

Mercedes Cuesta, con el cuadro médico del Ruber Internacional al fondo. Jorge Barreno

"Ni soy brillante, ni me creo los halagos. Simplemente me gusta hacer las cosas bien, sabiendo que no siempre sale todo perfecto. Pero soy resiliente y sé adaptarme. La medicina es mi vida y, por encima de todo, me interesan los enfermos de forma individual. Opino que un buen médico tiene que ser primero buena persona. Y a nivel personal, no tengo ningún afán de protagonismo". Así se autodefine la doctora Cuesta.

El Hospital Ruber Internacional está concebido como un "hospital integral", con 420 médicos altamente cualificados, 8 quirófanos para cirugía general, más 3 para ginecología y uno más para operaciones con robótica y dotado de los últimos dispositivos que permiten la máxima precisión posible con el mínimo efecto invasivo. Líder en el sector de la sanidad privada, pertenece a Quirónsalud, el mayor grupo hospitalario de España y el tercero de Europa con más de 35.000 trabajadores en más de 120 centros sanitarios, entre los que se encuentran 45 hospitales que ofrecen 6.800 camas.

El grupo trabaja en la promoción de la docencia —ocho de sus hospitales son universitarios— y la investigación médico-científica —actualmente está desarrollando más de 1.600 proyectos de investigación en toda España— y cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jímenez Díaz, único centro investigador privado acreditado por la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación.

Primera directora médica

Tan único que si el padre de Mercedes, don Bautista, médico vocacional, levantara la cabeza, se sentiría muy orgulloso de su primogénita, la mayor de siete hermanos. Mercedes nació en Madrid el 22 de septiembre de 1952, pero casi de paso a Barajas de Melo (Cuenca), pueblo donde su padre ejercía la profesión. A los 10 años se mudó a la vecina localidad de Tarancón y allí, en el dispensario de su padre, Mercedes decidió que de mayor sería médico.

Su pubertad y adolescencia las pasó junto a sus hermanos —uno de ellos, Javier, ha sido presidente de Correos entre 2012 y 2018—, estudió en las Mercedarias, formó parte de la corte de honor de las fiestas y bailó por primera vez con Ramón, natural de otro pueblo cercano, Fuente de Pedro Naharro, con el que lleva casada 47 años. "A falta de uno, yo tengo tres pueblos: Tarancón, Barajas de Melo y Fuente de Pedro Naharro, donde me han invitado incluso en los dos primeros a dar el pregón de las fiestas. Con Ramón me casé en 1973, dos años antes de acabar la carrera en la Complutense. Él es ingeniero agrónomo y tenemos tres hijos. El mayor es periodista, el mediano físico y trabaja en Houston y el pequeño biólogo. Y luego tengo cuatro nietos que son mis cuatro maravillas. Los adoro", asegura.

Mercedes es Directora Médica del Ruber Internacional desde 2005. Jorge Barreno

Mercedes Cuesta se especializó primero en Medicina Interna y después en Medicina Intensiva y se formó en la UCI del hospital Clínico San Carlos de Madrid (1980-2002), plaza que compaginó desde 1994 con la Jefatura de Servicio de Medicina Intensiva del Ruber Internacional, hasta que en 2005 la nombraron Directora Médica de este último: "Yo estaba feliz en Urgencias. Éramos como una familia y de hecho no hay ni un solo día que no pase por allí, pero me pidieron que dirigiera el hospital y acepté con una única condición: poder seguir viendo a mis pacientes. Llevo en el puesto ya 15 años  y cuando nos compró el Grupo Quirón, decidieron seguir apostando por mí", señala la doctora.

"Sé que no soy imprescindible —añade—, pero sí soy muy útil para la institución porque dejo que las cosas fluyan. Para mí hay dos formas de dirigir: o preocuparte mucho por tus jefes o por los que están, digamos, a tu cargo; y a mí me gusta el segundo modelo. Tanto Manuel Conde, que es el gerente, como yo lo consensuamos todo con los médicos. No me parecería lógico imponer mi criterio cuando sé que lo más inteligente es practicar la simbiosis. Los médicos son útiles para el Ruber y el Ruber para ellos. Nuestros acuerdos son tácitos. Y debe funcionar porque de aquí no quiere irse ningún médico".

Pregunta.- ¿Fue la primera mujer directora médica de un hospital?
Respuesta.- Dicen que sí pero tampoco me he preocupado en averiguarlo. Sé que ahora somos ya muchas y probablemente yo he sido la primera al menos de un hospital privado.

P.- La web del hospital dice: "Buscamos ser el mejor hospital privado de España con vocación internacional, tanto por los tratamientos como por el trato al paciente". ¿Comulga con esta descripción?
R.- Por supuesto. Y la prueba de que es así es el alto nivel de satisfacción que declaran los pacientes. Eso resume nuestra forma de ver las cosas y demuestra que nuestra prioridad máxima es siempre el paciente. El enfermo que llega a esta casa debe encontrar una mano amiga, una cabeza que piense bien, una buena oferta de diagnóstico y terapias y, en caso de que las cosas salgan mal, alguien que mitigue su dolor.

Mercedes Cuesta, en su despacho. Jorge Barreno

Diez médicos del Ruber Internacional entre los 100 mejores de España, según Forbes (diciembre 2019) y la lista elaborada por este periódico. La prestigiosa revista Newsweek ha incluido su hospital en su último ranking de Mejores Hospitales del Mundo. En 2017, la publicación Robb Report lo eligió el Mejor Hospital Privado de España y en 2018 fue reconocido Mejor Centro de Referencia por su alto equipamiento en tecnología sanitaria por ConSalud, diario líder en e sector de la salud... En la selección de EL ESPAÑOL también ocupa un puesto destacado entre los 25 centros de titularidad no pública más importantes de nuestro país.

P.- ¿Se puede ser humilde con tanta medalla? ¿Cree que esto puede dar pie a "criar fama y echarse a dormir"?
R.- No creo que seamos el mejor privado de España aunque peleamos cada día para que sea así, y respecto a acomodarnos es imposible y lo demostramos a diario. No hay más que ver que estamos en primera línea en muchos campos, como por ejemplo en reproducción asistida, en tratamiento de la epilepsia, en Obstetricia, hemos creado la Unidad de Trastornos del Movimiento Funcional, tenemos el único GammaKinfe ICON existente en España para radiocirugía estereotáxica en lesiones cerebrales... Por otro lado ya han pasado casi dos años desde que inauguramos nuestro Centro Médico Ruber Internacional Paseo de la Habana, un hospital urbano prolongación de éste que montamos para ser más accesibles a la población del centro de Madrid y que, aunque yo sea también la directora médica, lo está dirigiendo magistralmente Ana Vega-Penichet.

Mercedes Cuesta se especializó primero en Medicina Interna y después en Medicina Intensiva. Jorge Barreno

P.- Una vez dijo que la sanidad se diferencia entre buena y mala, no entre privada y pública. ¿Qué tiene de "mejor o peor" la privada frente a la pública?
R.-He trabajo más de 20 años en un hospital publico y otros tantos en uno privado. Y puedo garantizar que si el médico tiene claro que lo importante es el paciente da igual el tipo de hospital. En España tenemos una excelente red sanitaria y con el Covid-19 lo hemos demostrado. Creo que cada uno tiene que ir al hospital que le corresponde o donde tenga sus médicos.

P.-Hablando del coronavirus, ¿cómo lo ha vivido una paciente de riesgo como usted que además es directora médica de un hospital?
R.-Ha sido muy dramático. En mis 45 años de profesión nunca hemos vivido nada igual, ni si quiera con la intoxicación por aceite de colza, que fue muy grave porque no se sabía si era contagioso, y en la época del comienzo del SIDA, donde moría gente muy joven sin poder hacer nada por ellos. Yo, por edad, soy paciente de riesgo pero elegí personalmente el estar aquí de forma permanente como médico y como directora; pero como lo hizo el resto del equipo médico. No dábamos abasto. Hemos tenido unos 160 pacientes hospitalizados graves. En la UCI, 19. Se infectaron 5 médicos de los 10 asignados y perdimos a 28 pacientes que, dada la alta mortalidad de la enfermedad, es un resultado de supervivencia muy bueno. Ahora estamos recobrando la normalidad y hemos puesto en marcha un tratamiento de rehabilitación del olfato tras el coronavirus y promoviendo diversos estudios sobre Covid-19, pero me gustaría mandar un mensaje de precaución, responsabilidad y prudencia porque el contagio es muy fácil y no podemos bajar la guardia.

Partos de las Vips

El Ruber Internacional tiene 157 camas y 17 suites pero hay una, la número 10, que tiene más demanda que la histórica habitación del hotel Fairmont The Queen Elizabeth de Montreal donde John Lennon pasó ocho noches encerrado junto a Yoko Ono creando el himno de la paz Give Peace a Chance. Allí se han recuperado desde la reina Letizia, tras dar a luz a la princesa Leonor y la infanta Sofía, hasta sus cuñadas las infantas Elena y Cristina, pasando por un rosario de celebrities como la mismísima Isabel Preysler y su hija Ana Boyer, las hermanas Penélope y Mónica Cruz e incluso la británica Victoria Beckham, que tuvo aquí a su tercer hijo, Cruz.

"Sí —sonríe Mercedes—, es una habitación muy popular que sale hasta en las revistas. Es muy bonita, un poco más grande que las demás y las famosas que la prueban, repiten. No voy a dar nombres por confidencialidad y respeto a la intimidad, pero para nosotros es un orgullo y honor que nos elijan personajes tan relevantes para tener aquí a sus hijos y eso nos obliga a ser mejores cada día. Soy consciente de que la puerta principal de este hospital del grupo Quirón puede que sea la más fotografiada de España".

La doctora Cuesta lleva 45 años de carrera médica. Jorge Barreno

De hecho, del Ruber Internacional no solo se habla por ser el favorito de la cigüeña del glamour, también es el centro de referencia para muchos personajes públicos. Aquí se recuperó Joaquín Sabina del traumatismo que sufrió en febrero de 2020 al caerse al foso de un escenario y la intervención a la que se le sometió. El parte firmado por la doctora Cuesta fue trending topic en los medios de comunicación.

También pasó por aquí Ortega Cano, justo antes de ir a prisión en 2013, por lesiones en las arterias coronarias y Sara Carbonero para operarse de cáncer de ovarios el año pasado. El rey Felipe VI ingresó de incógnito el 14 de julio de 2018 para realizarse una intervención por radiofrecuencia con anestesia local en la espalda. Otros, como Miguel Boyer en 2014 o la infanta Pilar de Borbón, el 8 de enero de este año, fallecían en este centro.

La infanta Pilar de Borbón, abandonando el Ruber Internacional en febrero de 2019. La doctora Cuesta, a la izquierda, la despide. Gtres

"Aunque no hablo nunca de los pacientes que pasan por aquí, sí voy a hacer una excepción con doña Pilar porque, además de respeto, le tenía mucho cariño. Fue una mujer extraordinaria en el más amplio sentido de la palabra, súper sencilla y una paciente ejemplar. Fue muy triste para mí su pérdida", confiesa la doctora Cuesta.

P.- Mercedes, si las paredes de este hospital hablaran después de verla por sus pasillos durante 26 años, ¿que dirían de usted?
R.- Pues que he sido muy buena compañera y que mi trato con el paciente ha sido siempre excelente, al menos es lo que me gustaría oír. También dirían que lo pasé muy mal a nivel personal cuando tuve ingresado a mi hijo mediano muy grave y cuando se murió aquí mi madre, y que profesionalmente me he quedado muy tocada por el asunto del Covid-19. Así que pido desde aquí, por favor, que os cuidéis porque cuidándoos vosotros, cuidáis al resto de la sociedad.